El jueves 8 de julio de 1993, siendo las 17:00 horas, el personal de la patrulla "Huascarán" ocupó este desolado paraje durante el desplazamiento con destino al distrito de Ongon, el personal se desplazó desde la Base Contrasubversiva del distrito de Tayabamba, recorrimos una distancia de 27 kilómetros sobre los 4000 m.s.n.m., pernoctamos de hambre y no contamos con bolson de primeros auxilios ni enfermero.
El 16 de julio de 1993, en el caserío de Utcubamba, siendo las
07:00 horas, soportando los rigores del hambre de mas de 72 horas, reiniciamos la
marcha con destino al paraje conocido como la "Puerta del Monte". La patrulla "Huascarán" bajo mi mando se desplazó a la vanguardia, avanzamos
tomando todas las medidas de seguridad del caso; dos hombres en punta se desplazaban a 100 metros del grueso del personal. Después del mediodía, cuando la patrulla bajo mi comando se encontraba
aproximadamente a un kilómetro de distancia de la Puerta del Monte, los hombres
en punta después de recorrer tramo corto me pedían ser relevados, en su mayoría a cada 100 metros solicitaban ser relevados,
algunos se quedaban echados y otros sentados, aduciendo estar muy cansados, ante tal actitud del personal de Tropa estando próximo al
enemigo como es normal les increpé a todos.
Los campesinos viajeros nos habían
informado que los subversivos del PCP Sendero Luminoso nos esperaban en la Puerta del Monte; por ende,
adrede, el personal de Tropa quería ver mi reacción, querían que yo en mi condición de jefe de la patrulla les demuestre
mi valor; pues bien, demostrando valor me coloqué delante de ellos, es decir en
mi condición de comandante de Patrulla me puse como hombre en punta e inicié el
desplazamiento confiado en Dios y en mi fusil FAL "mochito" que nunca
me había fallado, con este fusil varias veces maté a los gavilanes en pleno
vuelo a más de 400 metros de altura, dispar con este fusil era tiro seguro, le
puse el nombre de "mochito" por qué la manivela de la palanca de
armar estaba rota, solamente tenía un tetoncito que servía para jalar la
palanca para cargar el cartucho en la recamara del fusil. Cuando inicié el
desplazamiento se me adelantaron por lejos el perro "cuto" y las
perras "cucurucha y blanca", estos animales que formaban como parte
de la patrulla atacaban con bravura a todo extraño y nos alertaba de todo
peligro. Confiado en estos animales caminé por un camino empinado de curvas cerradas,
seguido por el personal de tropa a 300 metros de distancia. Al subir las
últimas curvas me coloqué detrás de una piedra donde permanecí como cinco
minutos meditando, luego en una trocha cubierto de arboles decidí avanzar a paso largo aproximadamente 500 metros
hasta que logré salir de los límites de la selva, por fin coloqué mis pies en la Puerta del Monte
siendo las 13:45 horas. Como para bajar la tensión acumulada de varias horas solté ráfagas de
disparos como señal de mi llegada, liberando de esta manera la tensión
acumulada de largas horas de peligro. Este lugar conocido como la "Puerta del Monte" es el límite entre la zona andina y la
selva, en las inmediaciones existía dos chozas donde vivía un campesino ganadero a quien
le sorprendí con dos piernas de toro, costillas y dos cabezas, cuando le
pregunté al respecto, me dijo lo siguientes: "Jefe, ayer los compañeros
llegaron antes del medio día, la mayoría permaneció en las trinchera que está en las partes altas, ellos les espero para una emboscada, mientras en la pampa para alimentar a su personal fusilaron dos toros de gran tamaño de cinco años cada uno y han comido harta carne hasta saciarse, pasaron la noche aquí en las inmediaciones, pero ante la constante presencia del helicóptero permanecieron muy indecisos y hoy en la mañana siendo las 11:00 horas optaron por retirarse con destino al caserío de Pachacrahua, recién acaba de voltear aquel cerro del frente, dicen que sus combatientes son 120 hombres, además tienen personal leñador, cargador de medicamentos". Finalizado
la conversación con el campesino me percato que en las inmediaciones del lugar
todo mi personal se había ubicado como para entrar en acción de combate, se
encontraban en cubiertas y abrigos, por la parte baja así como por la parte alta del
cerro. En estas situaciones uno tiene que dudar hasta de la sombra; por ende,
se realizó reconocimientos sobre todo en algunos sectores en la parte alta del cerro, en ese momento también
el campesino me juraba de su información inicial, dijo: "Jefe no te preocupes, te doy mi palabra, los senderistas ya están a la vuelta de aquel cerro, posiblemente ya estarán bajando con destino al caserío de Pachacrahuay, eso si están bien armados pero con poca munición". En ese momento tomando todas las
medidas de seguridad del caso le ordené a todo el personal de tropa a bajar y reunirse en las
inmediaciones de la choza. Como consecuencia del hambre de más de 48 horas, en
las inmediaciones de la choza el personal de Tropa comenzó a cocinar la carne
sobrante de los "terrucos", carne de res medio crudo cominos en caldo
y asado en las piedras, pero todos quedamos muy satisfechos, que luego en el camino
nos dio mucha sed por haber consumido carne salada y con mucha grasa.
Siendo
las 15:00 horas, el subteniente López Palomino Reynaldo, al mando del patrulla "judío" llegó a la "Puerta del Monte", apareció lentamente con todo su personal, habían confiscado una mula, en este animal habían cargado las
mochilas de su personal, el equipo de radio Thomson TRC 340, borceguíes de la
Tropa y otras cosas más, también habían robado dos gallinas, este personal en
vez de borceguíes se había puesto ojotas de jebe y otros usaban zapatillas,
posiblemente robados a los mochileros traqueteros que llevan droga a la espalda desde las zonas de Ongón, Tocache, Monzón y otros con destino al aeropuerto del distrito de Urpay. En esta ruta dentro del monte de camino sinuoso es normal encontrar a estos traqueteros a veces caminando o también descansando, son pues campesinos que se dedican a este tipo de trabajo trasladando droga en mochilas, esta actividad se arrastra desde los tiempos de toda la vida republicana, los patrimonios de los grandes comerciantes exitosos y algunos camioneros de las zonas de Tayabamba, provincia de Pataz son pues producto del narcotráfico.
El oficial y su personal se encontraban muy cansado y la gran mayoría cojeaba como consecuencia de las heridas sangrante en los pies, hasta el mismo oficial caminaba con mucha dificultad por las heridas
y el hambre. Durante el desplazamiento desde el caserío de Pampa Seca hasta la Puerta del Monte la patrulla de este oficial siempre se desplazó a mi retaguardia, una patrulla conformado por tropas de la costa y de la sierra sin experiencia para desplazamiento en este tipo de terrenos, ellos nunca habían caminado dos días seguidos de hambre, bajo la tensión de un posible enfrentamiento contra un grupo subversivo con mas de 120 hombres. Llegando a la inmediaciones de la choza este personal quedó tendido complemente extenuado, se les notaba que estaban muy agotados y de hambre, en ese momento presumí que por lo menos descansarían hasta las 18 horas; por ende le dije al oficial para adelantarme con destino al caserío de Huanapampa. Con el mencionado oficial conversé breve a quien le dije lo siguiente: Mi subteniente me
iré adelante porque ya les esperé como tres horas, además ya no hay peligro porque los terrucos ya habrán llegado al caserío de Pahacrahuay, y comencé el desplazamiento con destino al caserío de Huanapampa que se encontraba celebrando su fiesta patronal.
Este
grupo subversivo durante todo el mes de julio realizó trabajos de
adoctrinamiento político y propaganda en los diferentes distritos y caserío de
la provincia de Pataz, en total en siete distritos y sus caseríos. En todo momento eludieron combate. Escaparon desde el
caserío de Arcaypata, se salvaron de un bombardeo con helicóptero MI 8 en las
alturas del caserío de Huancabamba y en las alturas del caserío de Ucrumarca. Para
capturarlos y/o destruirlos día y noche hemos patrullado por diferentes lugares, pero el resultado fue
negativo, los pobladores colaboraron con ellos sobre todo como informantes; es digno de recocer, ellos también son muy hábiles, conocen el
terreno como si fuera la palma de sus manos y sobre todo en los desplazamientos nos superaban, este personal no camina, ellos corren en los cerros
empinados de las altas punas. Según la información obtenida en lo político el
resultado les fue muy positivo.
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