viernes, 8 de mayo de 2026

LA PATRULLA “HUASCARÁN” EN EL CASERIÓ DE CONVENTO DISTRITO DE HUAMACHUCO 25 DE DICIEMBRE 1992

El 17 de diciembre de 1992, durante el primer gobierno del ingeniero Alberto Kenya Fujimori Fujimori, una columna subversiva integrado por treinta (30) combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, en su mayoría conformado por campesinos adolescentes y jóvenes, comandados por dos personas mayor de 30 años (mando militar y mando político) incursionan con mucho éxito en el caserío El Convento y atacaron mediante armas de fuego y dinamitas el pequeño campamento militar de construcción de carretera custodiado solamente por cinco hombres de Tropa SMO que pertenecía a la Compañía “A” Ingeniería N° 112 acantonado en el caserío de El Pallar, el personal de tropa no contaba con armas, este personal había quedado como custodio de las maquinarias y cuadras del personal. No hubo resistencia ni oposición del personal de Tropa, los subversivos ingresaron e incendiaron las cuadras del personal de Tropa y dinamitaron a las maquinarias pesada, volquetes, compresoras de aire y otros; gracias a Dios el personal de Tropa aprovechando la oscuridad habían logrado escapar por los acantilados hacia el monte y otros hacía el río. En las últimas semanas del mes de diciembre, circulaban los rumores de una incursión subversiva de gran magnitud hacía el mismo campamento militar de El Pallar; por ende, solicitaron apoyo de una patrulla de combate al Batallón Contrasubversivo N° 323 de Huamachuco, a lo que acudí como apoyo con mi patrulla Huascarán de 20 hombres de Tropa Servicio Militar Obligatorio.

En Huamachuco en la tarde nublado del 24 de diciembre de 1992, salí al pueblo para comer un rico ceviche de trucha, en el restaurante “Sabor Serrano” de la señora Marisol Rojas, que se encontraba ubicado en las inmediaciones de la plaza de armas del distrito de Huamachuco. Cuando me encontraba en lo más agradable del festín, se me presentó el soldado SMO Ambrosio Ocas Raico, perteneciente a la Companía Comando y Servicios, quién me dijo: "Mi suboficial el Comandante le espera urgente para que salga de patrulla"; por ende, en el acto retorné al cuartel, a paso largo me desplacé por la avenida 10 de julio, al ingresar al cuartel desde el sector de la guardia de prevención miré al señor comandante reunido con un grupo de oficiales y personal de tropa en el medio del patio de armas del batallón, me habían esperado para equipar a una patrulla de combate de 20 hombres para desplazarme en un vehículo Unimog con destino al caserío de El Pallar. Recibido la orden, inmediatamente organicé a la patrulla “Huascarán”, y siendo las 13:30 horas inicié el desplazamiento. El recorrido de 35 kilómetros en una carretera de alto riesgo a marcha lento lo hicimos en 3 horas. Pasamos por la laguna Sausacocha al Éste de la ciudad, los caseríos Yanac y Olichoco donde el vehículo se malogró, en este lugar permanecimos una hora y media reparando el viejo Unimog, luego se nos presentó el siempre temido bajada de Potrerillo en el sector del caserío de Anamuelle, zona muy peligrosa sobre todo en las épocas de lluvia, pues en las curvas cerradas constantemente había desprendimiento de piedras y tierra. En la época de invierno desde las partes altas se aprecia un bello paisaje de manto verde en los valles del caserío de Yanasara y El Pallar y es de inolvidable significado para quienes hemos transitado por estos hermosos lugares. Unir la capital de la provincia de Sánchez Carrión con el caserío de El Pallar y Yanasara, significa descender desde los 3200 m.s.n.m en que se ubica Huamachuco a los 2200 m.s.n.m en que se encuentran los caseríos de Yanasara, El Pallar y Cochabamba.

En los meses del año de 1992, con mucho peligro los combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, extendió su accionar armado, político y de propaganda, en la jurisdicción de la provincia de José Faustino Sánchez Carrión, La Libertad, sobre todo comenzó aplicar asesinatos selectivos contra los alcaldes, gobernadores, policías y profesores. Por este motivo, después de 12 años al mando de una patrulla contrasubversivo “Huascarán” retorné al Campamento Militar de la Companía "A" Ingeniería N° 112 acantonado en el hermoso caserío de El Pallar. Retorné al mando de una patrulla de combate de 20 hombres, como apoyo. Llegando a la guardia el conductor estacionó el viejo vehículo Unimog que trasladó a la patrulla "Huascarán" conformado en su totalidad por personal de Tropa SMO, armados con los fusiles FAL, granadas de fusil y granadas de mano tipo piña, como es normal el oficial de guardia registró la hora de nuestra llegada, el motivo, y otros detalles; mientras duraba los protocolos para ingresar, recordando los años de 1978 aproveché para mirar todo el sector de la guardia, es ahí que desde la cabina del vehículo reconocí al señor Alejandro Salas conocido por todos como el viejo “chapato”, eterno almacenero de herramientas del Ministerio de Trasportes y Comunicaciones, quien se encontraba en las inmediaciones del sector donde se encontraba el grupo electrógeno, en ese momento viendo al mencionado empleado civil me sentí muy feliz y comencé a recordar mis vivencias en este campamento cuando permanecí como Tropa SMO en el año 1978. Traspasando la tranquera, inmediatamente bajé del vehículo y me acerqué donde el señor Salas y le di la mano, a quien le dije: Maestro Salas que gusto verlo, luego nos abrazamos afectuosamente, mientras el personal de mi patrulla pasó hacia el patio de armas del campamento militar, el viejo "chapato" casi no se acordaba de mí, pero cuando le hice recordar del comando del año 1978 del mayor de Ingeniería don Walter Machiavelo Corcuera, capitán Flores Saucedo, Subteniente Gustavo Espinoza, en instantes los ojos oscuros del viejo comenzaron a brillar como si estaría viendo el pasado en las películas del recuerdo, como es normal este reencuentro origina una amena conversación por lapso de algunos minutos. En esas circunstancias también, caminado lentamente llegó a la guardia de prevención un niño de tez trigueño con una gorrita en la cabeza, de cuatro años y medio de edad aproximadamente, quien se paró delante de los soldados de la guardia e hinchó su pequeño pecho, dio un grito fuerte que decía ¡papa, dice mi mamá que vengas a almorzar!, el aviso era para el teniente Tamayo que también se encontraba cerca de la guardia, el niño era hijastro del  oficial, en ese momento el viejo "chapato" en voz alta, dijo: Teniente Tamayo "padre no es el que engendra, sino el que cría". Este niño era hijo de un policía coimero que había muerto en el distrito de Huacrachuco, asesinado por los combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso (PCP-SL), quien dejó una viuda de solo 20 años, una linda chola huamachuquina, que muchos Oficiales, Técnicos y Suboficiales trataban de enamorarla, pero un día misteriosamente ella se desapareció del mundo nocturno de distrito de Huamachuco, pues el teniente Tamayo se lo había llevado al caserío El Pallar y la tenía como su conviviente.

La noche del 24 de diciembre de 1992, fue una noche inolvidable para el personal de la patrulla "Huascarán" destacado al caserío El Pallar. En el mundo civil y cristiano en esta noche por tradición y costumbre muchas familias se reúnen, muchos brindaban con sus familiares, muchos se abrazaban con sus amistades, mientras el personal de la patrulla "Huascarán" bajo mi comando permaneció en alerta constante dentro de las instalaciones del campamento militar de El Pallar. Siendo las 12 de la noche, en una mesa muy austero hubo una pequeña cena navideña, nos reunimos con el teniente José Tamayo, su conviviente y el personal de Tropa, la reunión fue muy breve, luego todo el personal de la patrulla se retiró a las cuadras, donde permanecieron en espera de órdenes.

El 25 de diciembre, siendo las 03:00 horas, la patrulla "Huascarán" bajo mi comando se encontraba formado en el medio del patio de armas del campamento militar, en esos momentos la oscuridad era total, a esas horas también como de costumbre los gallos sacuden sus alas y dan sus primeros cantos; así, cubierto por la oscuridad, silenciosamente salimos del campamento e iniciamos el desplazamiento con destino al caserío de El Convento. A paso de camino nos desplazamos lentamente tomando todas las medidas de seguridad del caso, pasando por el lugar donde había muerto el cabo EP SMO Ernesto Cabrera en el año 1978, me acorde de él y me persigné dando señales de cruz, se continuo con la marcha con la Tropa encolumnado y casi al amanecer llegamos al caserío de Convento. Este caserío está ubicado en un lugar muy encajonado, ambos cerros están solamente a trescientos metros de distancia; por ende, con mucha cautela hicimos las pesquisas del caso, todo era un silencio, los campesinos habían escapado a las partes altas, no hubo capturas. En este caserío permanecimos durante tres días levantando un inventario de algunos materiales existentes, pero todo era inservible, no hubo ataque, no hubo hostigamiento sin embargo permanecimos en alerta constante día y noche, teniendo en cuenta que por la parte alta el suboficial Cusma Gálvez había incursionado al mando de una patrulla también procedente de Huamachuco.

El día 28 en la madrugada, siendo las 03:00 horas iniciamos el repliegue a pie con destino al caserío de El Pallar, a donde llegamos siendo las 06:00 horas, todos sin novedad. El mismo día siendo las 13:00 horas, la patrulla a mi mando retornó al distrito de Huamachuco, así finalizó mi patrullaje en las zonas del caserío de El Pallar y caserío de Convento, lugares que a la fecha le guardo un especial cariño en un rincón de mi corazón.

LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN EL CASERÍO DE "EL PALLAR" HUAMACHUCO 11 DE ABRIL DE 1993

El 11 de abril de 1993, siendo las 13 horas, la patrulla "Huascarán" conformado por 20 hombres de Tropa SMO inicia el desplazamiento a pie desde el Puesto de Comando del Batallón Contrasubversivo N° 323 con sede en el distrito de Huamachuco con destino al distrito de Tayabamba, provincia de Pataz, nos separaba una distancia de 270 kilómetros de recorrido en los andes. Después de la emboscada en Frailones, Huamachuco que fue el cuatro de abril de aquel año donde perdieron la vida 18 policías, tres sargentos del Ejército y un civil, en total 22 personas; el peligro y miedo de los transportistas era evidente, era muy peligroso el desplazamiento de las patrullas sobre los vehículos pues los combatiente del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso incrementaron su accionar armado en los andes del departamento de La Libertad, en esas circunstancias difíciles la patrulla inició el desplazamiento a pie por las rutas de la laguna Sausacocha, la temida ruta de El Potrerillo, caserío de Yanasara y siendo las 18:00 horas llegamos al caserío de El Pallar que pertenece al distrito de Huamachuco, provincia José Faustino Sánchez Carrión, región La Libertad.

Aquel día del 11 de abril en el patio de armas del batallón, una mañana nublado, el teniente César Cáceres (Oficial de Intendencia), me entregó provisiones para el personal de Tropa SMO destacado en la Base Contrasubversivo del distrito de Tayabamba, provincia de Pataz. Recibí lo siguiente: tres sacos de arroz, tres sacos de azúcar, tres sacos de harina, tres sacos de trigo, dos sacos de fréjol, tres sacos de avena, cinco cajas de leche, dos cajas de manteca, fideos, atún, tres cajas de manteca blanco, etc. Para el transporte de la carga no recibí ni un céntimo de parte del comandante del batallón, cuando lo solicité, el comandante me dijo las siguientes frases: "Ya tu veras como lo trasladas, dinero no hay", en esas circunstancias ante la indiferencia del comando de este batallón, mandé sacar todas las provisiones al frente de la guardia de prevención, ahí esperé a los camiones que venían de la ciudad de Trujillo y desde la ciudad de Lima que tenían como destino el distrito de Tayabamba y las zonas de Huacrachuco. Los camioneros siempre colaboraban con las patrullas del Ejército; por ende, por la sensibilidad que ellos me habían mostrado en las rutas por donde transitaban, lo esperé con paciencia; cuando aparecieron les solicité para que me apoyen con el transporte de mis provisiones, el primer camión llevó los sacos de arroz y los sacos de azúcar, así pidiendo favores a los camioneros pude enviar todos los artículos de clase 1 para rancho del personal de la Base Militar.

A los chóferes les indiqué para que la carga sea entregada en la Base de Tayabamba, en este caso yo solamente anoté en mi libreta de apuntes el nombre de chófer y el numero de la placa del vehículo. Finalizado todo el envió de las cargas, pasado el mediodía con todo el personal de la patrulla bajo mi comando, inicié el desplazamiento a pie con destino a la ciudad de Tayabamba, provincia de Pataz. Aquella tarde nos desplazamos a pie hasta el caserío de "El Pallar", a donde llegamos siendo las 18:00 horas, en este caserío amanecimos sentados en la vereda de la casa de la familia Gaytán, quien nos prestó pellejos de carnero y frazadas para pasar la noche.

En el caserío de El Pallar el día lunes 12 de abril, siendo las 06:45 horas, era una mañana nublado, tomamos desayuno, el suculento caldo de cabeza de carnero acompañado con el rico papa huayro sancochado y su respectivo ají con huacatay, preparado por la señora Juana, esposa del licenciado del Ejército peruano de seudónimo "tacora". Después de este reconfortante desayuno, siendo las 08:00 horas iniciamos el desplazamiento a pie a través de un cerro empinado, utilizamos los antiguos caminos intermedios de ascenso con destino al distrito de Chugay y luego para proseguir la marcha con destino al Centro Poblado Mayor de Molino Viejo ubicado en la jurisdicción del distrito Cochorco. Aquel día la marcha forzada fue penoso, 15 horas de desplazamiento a pie en plena puna desde el caserío de El Pallar hasta el Centro Poblado Mayor de Molino Viejo.


  

LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN LAS ZONAS DE SANTIAGO DE CHUCO Y PROVIANCIA JOSÉ F, SÁNCHEZ CARRIÓN 1993

Muchas veces permanecí con la patrulla “Huascarán” conformado por 20 hombres de Tropa SMO entre las zonas de frío intenso de Quesquenda, Frailones y la Laguna El Toro sobre los 4000 metros de altura sobre nivel del mar, y uno de ellos fue en el mes de intensa lluvia del mes de noviembre de 1993. Entre los meses de setiembre hasta el mes de abril es el invierno serrano en los andes del Perú, en estas épocas en el ande liberteño el cerro Huaylillas y el cerro Cuyulga siempre permanecían cubierto de nevada y neblina. 

El 26 de noviembre de 1993 en la tarde recibí la orden para salir de patrulla en la madrugada del 27 con destino a las zonas de Quesquenda, Frailones y el sector de la Laguna El Toro, territorios que pertenecen a la provincia de Santiago de Chuco y la provincia José Faustino Sánchez Carrión; por ende, siendo las 05:00 horas comencé a organizar la patrulla de 20 hombres con el personal de Tropa de la Companía "C". Recuerdo que un sargento 2do de apellido Mantilla por mala conducta “relajado" como castigo había sido destacado desde el Batallón de Servicios N° 32 del cuartel Ramón Zavala de la ciudad de Trujillo al Batallón Contrasubversivo N° 323 de Huamachuco. Aquella mañana el patio de armas amaneció con abundante agua como consecuencia de la intensa lluvia de la madrugada y el cielo permanecía nublado con ligera llovizna, en esa circunstancia se me presenta el sargento Mantilla, quien muy entusiasta se ofreció integrar la patrulla, accedí a su petición. Formado el personal de la patrulla, cuando me dirigía a la oficina del mayor Manuel Dávila jefe de operaciones (S-3) para darle cuenta que ya estábamos listos para salir, el capitán jefe de línea para el desfile por el día de la infantería me comunica de la contra orden; ergo, se pospone mi salida hasta finalizado la ceremonia en la Plaza de Armas donde participé en el desfile como jefe de la primera sección.

El 27 de noviembre, es una fecha inolvidable para los hombres de la gloriosa infantería del Perú, esta fecha tan importante no podía pasar por alto; por ende, el comandante ordenó organizar una ceremonia en la plaza de armas. Finalizado el desfile en la plaza de armas del distrito de Huamachuco, una mañana casi nublado, siendo las 11:00 horas abandonamos el cuartel, nuestro destino fue la zona de Quesquenda, Frailobes y las alturas de la laguna "El Toro". Saliendo del cuartel, como siempre recorrimos a pie por toda la avenida 10 de julio, en este recorrido inicial el sargento Mantilla iba sonriente y contando chistes, además le fastidiaba a sus promocionales de Huamachuco con palabras como: "serranos come mote, serranos come cancha, etc", luego pasamos por la plaza de armas, puerta de la discoteca Aruba y pasando el puente sobre el río Grande, el mencionado sargento costeño ya se iba apagando, el fusil FAL puesto con la cacerina abastecida, la fornitura, las cuatro cacerinas abastecidas en las cananas y sobre la espalda la mochila con los 200 cartuchos de reserva, el capotin y la frazada le había agotado por completo.

En aquellos tiempos de enfrentamientos contra las huestes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, el personal de Tropa estaba acostumbrado a las caminatas a largas distancias, soportaba los rigores de la vida extrema en los patrullajes en las altas punas; siempre nos desplazábamos a paso largo, en esas circunstancias cuando ya estábamos en el camino por las inmediaciones de la central eléctrica de Yamobamba, el sargento Mantilla se sentó y se ponía pálido, me decía: "mi suboficial me falta aire, mi suboficial me falta aire" y no se movía para nada, en ese momento entre mi dije ¿qué hago con este pobre huevon?, en el acto le quité el fusil, todas las cacerinas, las municiones y le ordené que se regrese al cuartel, no me interesó si se desertaba.

El Oficial de Inteligencia (S-2) del Batallón, diariamente reunía diversas informaciones de los transportistas de la ruta Trujillo, Huamachuco, Tayabamba y otros, sobre la presencia de grupos armados de combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso que permanecían ocultos en las partes altas del sector Quesquenda y Frailones. Según la información a partir de las 12 de la noche los subversivos bajaban a la carretera para pedir cupo a los camioneros y chóferes de buses interprovincial, nos decían que los "tucos" en su mayoría portaban fusiles AKM y para asustar a los transportistas y pasajeros tenían en la mano un cartucho de dinamita con su mecha lenta, si alguien se rehusaba a colaborar, colocaban el artefacto (cartucho de dinamita) debajo del vehículo con la intención de dinamitarlo.

Ante esta información la patrulla "Huascarán" conformado por 20 hombres de Tropa SMO bajo mi comando se desplazó a esta zona, siempre a pie para evitar las emboscadas. Saliendo del Cuartel a paso largo nos desplazamos por avenida 10 de julio, pasamos por el puente sobre el rio Grande,  pasamos por las zonas de Yamobamba y trepamos como si nada por el sector del caserío La Ramada, Arenillas, no había cansancio ni hambre en esta inhóspita puna.

Llegando a la zona de Frailones el recorrido a pie es en terreno montañoso de altas punas de roquedales e ichus, lugares desolados y de mucho viento y frio constante. En Quesquenda el personal de la patrulla permanecía en las partes altas de los cerros, camuflados entre los roquedales, los ichus y el pasto verde del ande; muchas veces bajo lluvia y nevado, sentados en puntos estratégicos, con nuestra presencia se garantizaba el libre tránsito de los vehículos que se desplazaban desde la ciudad de Trujillo a Huamachuco, Pataz y otros, durante el día algunos soldados dormían para recuperar las horas de sueño perdido en el patrullaje nocturno. En horas de la tarde a partir del mediodía los camioneros procedentes de Huamachuco ya van subiendo con sus cargas de papa, a estos camioneros le paramos y le pedíamos colaboración, cada camionero nos regalaba un saco de papa, a veces reuníamos hasta cinco sacos de papa y oca; por ende, la papa y la oca era nuestro alimento de todos los días, estos productos la tropa lo trasladaba hasta la choza de los campesinos ganaderos, ahí lo sancochaban, papa con ají era nuestro desayuno, almuerzo y cena.

La patrulla "Huascarán" de 20 hombres bajo mi comando normalmente permanecía siete días, una semana completa en estas alturas, en estos inhóspitos lugares, siempre móvil, patrullando en la carretera día y noche desde la Mina Quiruvilca, Laguna El Toro, Quesquenda y Frailones, por estos patrullajes nunca recibimos viáticos ni raciones de campaña, no había bolsón de primeros auxilios. En las noches pernoctamos en las chozas de los campesinos ganaderos soportando un frió infernal, no era poca cosa, en estas situaciones de vida extrema, en algo cubría nuestro cuerpo el capotin de campaña y una frazada vieja.

Durante el repliegue siempre tienes que emplear el engaño, si el repliegue es de día tienes que utilizar otro camino, el enemigo no debe saber por dónde vas a regresar, si el repliegue es de noche analizando la situación utiliza la misma ruta, caso contrario corres el riesgo de ser emboscado. De los patrullajes que participé en aquellos tiempos en el sector de Huamachuco son testigos eternos el histórico cerro Huaylillas, el camino Inca la Escalerilla, cerro Cuyulga, el cerro Sazón, la llanura de Purrumpampa, caserío "El Pallar", el distrito de Chugay. Durante mi permanecía en el departamento de La Libertad participé en los patrullajes contrasubversivos en los sectores de responsabilidad de la provincia José Faustino Sánchez Carrión, la provincia de Pataz y también en algunas zonas de la provincia de Santiago de Chuco como la Laguna "El Toro" y sectores de la mina Quiruvilca.

En el año de 1993 para finalizar el último patrullaje de estas zonas, recuerdo que una noche entera bien oscura nos replegamos a pie desde las alturas de la laguna "El Toro" hasta el cuartel. Bajo el silencio de la noche, bajamos por el sector de Frailones, La Ramada, la Arenilla y luego proseguimos la marcha por la carretera en la llanura de Yamobamba. Siendo las 05:00 horas la patrulla "Huascarán" retornaba por el mismo itinerario de siempre, la plaza de armas y el inolvidable y larga avenida 10 de Julio. Nuestras botas estaban cubiertas de barro, la chompa verde tipo Jorge Chávez y el pasamontaña verde totalmente humedecidos. Durante los patrullajes en estas zonas nunca encontré terrucos ni delincuentes comunes, pues en aquellos tiempos sin mediar palabras le metíamos bala a todos los indeseables; ergo, ante la presencia de las patrullas del ejército todos se escondían.  

LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN EL CENTRO POBLADO MAYOR DEL MOLINO VIEJO DISTRITO COCHORCO ABRIL 1993

La patrulla “Huascarán” conformado por 21 hombres de Tropa SMO, con soldados casi harapientos después de una penosa marcha de 15 horas a pie en las altas punas, el día lunes 12 de abril de 1993 en una noche muy oscura en total silencio siendo las 23 horas llegamos al Centro Poblado Mayor del Molino Viejo que pertenece al distrito de Cochorco, provincia de Sánchez Carrión, en la región La Libertad, Perú. En los años de la proliferación de las huestes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso este centro poblado tenía malos antecedentes por los constantes asaltos a los transportistas y la proliferación del narcotráfico y está ubicado al pie de un inmenso cerro, con casas con paredes de tapial y techo de teja, está sobre 2707 metros de altitud s.n.m. Cuando llegamos reinaba la oscuridad, el silencio era total. La patrulla estaba exhausta y teníamos hambre y procedimos a tocar algunas puertas para pedir apoyo de comida y de pellejos de carneros y frazadas para pasar la noche, pero nadie abrió sus puertas; por ende, amanecimos sentados en la vereda, soportando el intenso frío del ande liberteño, en este tipo de situaciones no todos descansamos, la patrulla se divide en tres grupos para el servicio de seguridad para contrarrestar todo tipo de amenaza empleando las armas en el acto.

Este Centro Poblado cuenta con su propia municipalidad de centro poblado, adecuada mediante ordenanzas de la Municipalidad Provincial de Sánchez Carrión, Huamachuco, en la actualidad es una zona activa con gestión de proyectos de inversión y actividades de salud. La patrulla "Huascarán" llegó a este Centro Poblador Mayor en tres oportunidades y en diferentes circunstancias, algunas veces nos recibieron bien y nos atendieron como debe ser sobre todo en las épocas de elecciones presidenciales y municipales, fue durante el primer gobierno del ingeniero Alberto Kenya Fujimori Fujimori entre los años de 1992 y 1993.

El día martes 13 de abril, siendo las 06:00 horas, una mañana nublado y de frio intenso, el personal se encontraba de hambre y así abandonamos el centro poblado mayor El Molino Viejo, nuestro destino es la localidad de Chagual a orillas del caudaloso río Marañón, siempre a pie bajamos a través de la carretera sinuoso ante impresionante y hermoso paisaje andino, todo el recorrido es en bajada. En las zonas del distrito de Cochorco en los meses de marzo, abril y mayo, hay abundante cosecha de papas y choclos de buena calidad, así que llegamos a una chacra donde los campesinos estaban iniciando la cosecha de papa blanca, nos apersonamos donde ellos y pedimos apoyo para que nos regalen medio saco de papa, gracias a Dios inmediatamente accedieron y nos apoyaron con todo, nos proporcionaron abundante leña, ollas, ají molido con su respectivo huacatay, la tropa comenzó a sancochar el tubérculo en una paila grande, esa mañana el desayuno fue el riquísimo papa blanca sancochado. Finalizado el desayuno, todo el personal de la patrulla con el estómago lleno le brindamos todo tipo de agradecimiento al dueño de la chacra y reiniciamos la marcha, todo el recorrido es en bajada hasta el puente metálico que cruza el caudaloso río Marañón; siendo las 13:00 horas llegamos al caluroso distrito de Chagual, lugar de escasa población, donde descansamos 30 minutos, en este lugar no conseguimos apoyo de la población para rancho, permanecimos de hambre.

Cuando el personal de la patrulla reiniciaba la marcha a pie desde la Localidad de Chagual con destino a la Base Contrasubversiva de la Mina Retamas que pertenece al distrito de Parcoy, provincia de Pataz, nos alcanzó un camión de carga y a este vehículo subimos, luego llegamos a una zona muy peligrosa, la vía en este sector se nos presentó peligroso por deslizamiento de tierra y piedras desde las partes altas, parte de la carretera estaba tapado, al pie del inmenso cerro el camión se desplazaba tambaleado y totalmente inclinado hacía el inmenso río Marañón, en ese momento todos permanecimos asustados, en total silencio e implorando a Dios, sentados sobre las cargas vimos de cerca la muerte con nuestros fusiles en la mano, porque por una mala maniobra del chófer o por una falla mecánica todos hubiéramos terminado tragados por este río que es uno de los más grandes del Perú que por estas zonas pasa amenazante y muy turbulento sobre todo en las épocas de lluvia; que valentía del chófer, fue admirable su osadía para pasar casi trescientos metros de carretera muy peligroso. Después pasar este peligroso tramo superado el gran susto, el sargento 2do EP Puntillo Conco, demostrando iniciativa ordenó dar tres vivas para el chófer, a lo que todos contestamos a una sola voz. Este camionero valiente nos trasladó gratis hasta el cruce de la carretera hacía el distrito de Chilia. Desde este cruce la patrulla se desplazó a pie a marcha forzada obligado por el hambre que nos acosaba, cuando el hambre ataca a un ser humano o cualquier animal se puede hacer cualquier cosa, el hambre no perdona, alargamos los pasos pensando llegar a la mina Retamas antes de las 12 de la noche para encontrar algo de comida, pero todo el esfuerzo no dio resultados, la distancia que nos separa era interminable, recién arribamos a la mencionada mina de Oro siendo las 04:00 horas, cuatro de la mañana del día 14 de abril.

La Base Militar se encontraba en este estrecho lugar conocido como Retamas, distrito de Parcoy y tenía todas las comodidades del caso, todo proporcionado por la mina, en este centro minero descansamos un día completo donde el jefe de la Base Militar nos brindó alojamiento y comida en abundancia.

 

jueves, 7 de mayo de 2026

LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN LA LOCALIDAD DE RETAMAS DISTRITO DE PARCOY PATAZ ABRIL DE 1993

En el año de 1993, en la Mina de Oro que se encuentra en la localidad de Retamas que pertenece al distrito de Parcoy, situado en la provincia de Pataz, dentro del departamento de La Libertad, el personal de la Base del Ejército y de la Policía Nacional del Perú, controlaban el ingreso y salida de los trabajadores por los túneles, desde las 18:00 horas hasta las 06:00 horas. El personal de Seguridad se encontraba ubicado en la puerta de la boca de los túneles, este servicio se cumplía durante el día y la noche, por turnos durante doce horas. En las noches el personal militar y policial permitía el ingreso clandestino de civiles conocidos como los "parqueros" y robaban minerales en bruto en costales, en horas de la madrugada lo trasladaban a la Base Militar y también al puesto policial. A simple vista este mineral parece insignificante (parecían piedras de color plomo) y los escondían en un almacén, los mismos que durante el día lo molían de manera artesanal, en ocasiones si había suerte sacaban 3 a 4 gramos de oro por costal, la mitad era la ganancia del jefe de la Base y la otra quedaba para el soldado del servicio saliente. Los civiles conocidos como "parqueros" en las noches para ingresar a los túneles pagaban un cupo de un gramo de oro para continuar con el robo del mineral en bruto de la empresa minera, de esta manera el jefe de la Base por día recibía aproximadamente sus 35 gramos de oro, a veces hasta más. En aquellos tiempos el gramo de oro en Retamas costaba S/. 25.00 soles, permanecer en esta Base Militar era muy rentable, además este personal tenía todas las comodidades del caso, la mina les proporcionaba rancho (comida) de calidad para todos, buen alojamiento y otros beneficios. 

En aquellos tiempos la mina de Oro de la localidad de Retamas estaba amenazado por las huestes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, eran épocas de mucho peligro, en esas circunstancias la patrulla “Huascarán” llegó a la Base Militar de la localidad de Retamas en el mes de abril de 1993, estuvimos de paso con mi personal con destino a la Base militar de Tayabamba, siempre nos desplazamos a pie en las escarpadas punas del ande liberteño.


jueves, 19 de febrero de 2026

LA ESTELA RAIMONDI (ORIGINAL) MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGÍA PUEBLO LIBRE LIMA PERÚ

La Estela Raimondi, es una de las piezas más importantes de la cultura Chavín, (aprox. 1200-400 a.C.) en Perú. Tallada en granito (1.98 m de alto) con el "Dios de los Báculos" antropomorfo con rasgos felinos, de aves y serpientes. Descubierta en el año de 1860 en el distrito de Chavín de Huántar, Ancash por el sabio italiano Antonio Raimondi, según estudios presenta una divinidad principal de la época del templo nuevo. Se encuentra en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, distrito de Pueblo Libre, en la ciudad de Lima, capital del Perú.