MEMORÁNDUM DEL ÚLTIMO SOLDADO PATRIOTA
domingo, 17 de mayo de 2026
viernes, 8 de mayo de 2026
LA PATRULLA “HUASCARÁN” EN EL CASERIÓ DE CONVENTO DISTRITO DE HUAMACHUCO 25 DE DICIEMBRE 1992
En el distrito de Huamachuco en la tarde nublado del 24 de diciembre de 1992, salí al pueblo para comer un rico ceviche de trucha en el restaurante “Sabor Serrano” de la señora Marisol Rojas, que se encontraba ubicado en las inmediaciones de la plaza de armas del distrito. Cuando me encontraba en lo más agradable del almuerzo se me presentó el soldado SMO Ambrosio Ocas Raico, perteneciente a la Companía Comando y Servicios, quién me dijo lo siguiente: "Mi suboficial el Comandante le espera urgente para que salga de patrulla"; por ende, en el acto retorné al cuartel, a paso largo me desplacé por la avenida 10 de julio, al ingresar al cuartel desde el sector de la guardia de prevención miré al señor comandante reunido con un grupo de oficiales y personal de tropa en el medio del patio de armas del batallón, me habían esperado para equipar a una patrulla de combate de 20 hombres para desplazarme en un vehículo Unimog con destino al caserío de El Pallar. Recibido la orden, inmediatamente organicé a la patrulla “Huascarán”, y siendo las 13:30 horas inicié el desplazamiento. El recorrido de 35 kilómetros en una carretera de alto riesgo a marcha lento lo hicimos en 3 horas. Pasamos por la laguna Sausacocha al Éste de la ciudad, los caseríos Yanac y Olichoco donde el vehículo se malogró, en este lugar permanecimos una hora y media reparando el viejo Unimog, luego se nos presentó el siempre temido bajada de Potrerillo en el sector del caserío de Anamuelle, zona muy peligrosa sobre todo en las épocas de lluvia, pues en las curvas cerradas constantemente había desprendimiento de piedras y tierra. En la época de invierno desde las partes altas se aprecia un bello paisaje de manto verde en los valles del caserío de Yanasara y El Pallar y es de inolvidable significado para quienes hemos transitado por estos hermosos lugares. Unir la capital de la provincia de Sánchez Carrión con el caserío de El Pallar y Yanasara, significa descender desde los 3200 m.s.n.m en que se ubica Huamachuco a los 2200 m.s.n.m en que se encuentran los caseríos de Yanasara, El Pallar y Cochabamba.
En
los meses del año de 1992, con mucho peligro los combatientes del Partido
Comunista del Perú Sendero Luminoso, extendió su accionar armado, político y de
propaganda, en la jurisdicción de la provincia de José Faustino Sánchez
Carrión, La Libertad, sobre todo comenzó aplicar asesinatos selectivos contra
los alcaldes, gobernadores, policías y profesores. Por este motivo, después de
12 años al mando de una patrulla contrasubversivo “Huascarán” retorné al
Campamento Militar de la Companía "A" Ingeniería N° 112 acantonado en
el hermoso caserío de El Pallar. Retorné al mando de una patrulla de combate de
20 hombres, como apoyo. Llegando a la guardia el conductor estacionó el viejo
vehículo Unimog que trasladó a la patrulla "Huascarán" conformado en su
totalidad por personal de Tropa SMO, armados con los fusiles FAL, granadas de
fusil y granadas de mano tipo piña, como es normal el oficial de guardia
registró la hora de nuestra llegada, el motivo, y otros detalles; mientras
duraba los protocolos para ingresar, recordando los años de 1978 aproveché para
mirar todo el sector de la guardia, es ahí que desde la cabina del vehículo
reconocí al señor Alejandro Salas conocido por todos como el viejo “chapato”,
eterno almacenero de herramientas del Ministerio de Trasportes y
Comunicaciones, quien se encontraba en las inmediaciones del sector donde se
encontraba el grupo electrógeno, en ese momento viendo al mencionado empleado
civil me sentí muy feliz y comencé a recordar mis vivencias en este campamento
cuando permanecí como Tropa SMO en el año 1978. Traspasando la tranquera,
inmediatamente bajé del vehículo y me acerqué donde el señor Salas y le di la
mano, a quien le dije: Maestro Salas que gusto verlo, luego nos abrazamos
afectuosamente, mientras el personal de mi patrulla pasó hacia el patio de
armas del campamento militar, el viejo "chapato" casi no se acordaba
de mí, pero cuando le hice recordar del comando del año 1978 del mayor de
Ingeniería don Walter Machiavelo Corcuera, capitán Flores Saucedo, Subteniente
Gustavo Espinoza, en instantes los ojos oscuros del viejo comenzaron a brillar
como si estaría viendo el pasado en las películas del recuerdo, como es normal
este reencuentro origina una amena conversación por lapso de algunos minutos.
En esas circunstancias también, caminado lentamente llegó a la guardia de
prevención un niño de tez trigueño con una gorrita en la cabeza, de cuatro años
y medio de edad aproximadamente, quien se paró delante de los soldados de la
guardia e hinchó su pequeño pecho, dio un grito fuerte que decía ¡papa, dice mi
mamá que vengas a almorzar!, el aviso era para el teniente Tamayo que también
se encontraba cerca de la guardia, el niño era hijastro del oficial, en ese momento el viejo
"chapato" en voz alta, dijo: Teniente Tamayo "padre no es el que
engendra, sino el que cría". Este niño era hijo de un policía coimero que
había muerto en el distrito de Huacrachuco, asesinado por los combatientes del
Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso (PCP-SL), quien dejó una viuda de solo
20 años, una linda chola huamachuquina, en aquellos tiempos a esta viuda muchos Oficiales, Técnicos y
Suboficiales trataban de enamorarla, pero un día misteriosamente ella se
desapareció del mundo nocturno de distrito de Huamachuco, pues el teniente
Tamayo se lo había llevado al caserío de El Pallar y la tenía como su conviviente.
La
noche del 24 de diciembre de 1992, fue una noche inolvidable para el personal
de la patrulla "Huascarán" destacado al caserío El Pallar. En el
mundo civil y cristiano en esta noche por tradición y costumbre muchas familias
se reúnen, muchos brindaban con sus familiares, muchos se abrazaban con sus
amistades, mientras el personal de la patrulla "Huascarán" bajo mi
comando permaneció en alerta constante dentro de las instalaciones del
campamento militar en en caserío de El Pallar. Siendo las 12 de la noche, en una mesa muy
austero hubo una pequeña cena navideña, nos reunimos con el teniente José
Tamayo, su conviviente y el personal de Tropa, la reunión fue muy breve, luego
todo el personal de la patrulla se retiró a las cuadras, donde permanecieron en
espera de órdenes.
El
25 de diciembre, siendo las 03:00 horas, la patrulla "Huascarán" bajo
mi comando se encontraba formado en el medio del patio de armas del campamento
militar, en esos momentos la oscuridad era total, a esas horas también como de
costumbre los gallos sacuden sus alas y dan sus primeros cantos; así, cubierto
por la oscuridad, silenciosamente salimos del campamento e iniciamos el
desplazamiento con destino al caserío de El Convento. A paso de camino nos
desplazamos lentamente tomando todas las medidas de seguridad del caso, pasando
por el lugar donde había muerto el cabo EP SMO Ernesto Cabrera en el año 1978,
me acorde de él y me persigné dando señales de cruz, se continuo con la marcha
con la Tropa encolumnado y casi al amanecer llegamos al caserío de Convento, en terreno casi llano nos desplazamos a pie una distancia aproximado de 18 kilómetros.
Este caserío está ubicado en un lugar muy encajonado, ambos cerros están
solamente a trescientos metros de distancia; por ende, con mucha cautela
hicimos las pesquisas del caso, todo era un silencio, los campesinos habían
escapado a las partes altas, no hubo capturas. En este caserío permanecimos
durante tres días levantando un inventario de algunos materiales existentes,
pero todo era inservible, no hubo ataque, no hubo hostigamiento sin embargo
permanecimos en alerta constante día y noche, teniendo en cuenta que por la
parte alta el suboficial Cusma Gálvez había incursionado al mando de una
patrulla también procedente del Batallón Contrasubversivo N° 323 de Huamachuco.
El
día 28 en la madrugada, siendo las 03:00 horas iniciamos el repliegue a pie con
destino al caserío de El Pallar, a donde llegamos siendo las 06:00 horas, todos
sin novedad. El mismo día siendo las 13:00 horas, la patrulla a mi mando
retornó al distrito de Huamachuco, así finalizó mi patrullaje en las zonas del
caserío de El Pallar y caserío de Convento, lugares que a la fecha le guardo un
especial cariño en un rincón de mi corazón.
LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN EL CASERÍO DE "EL PALLAR" HUAMACHUCO 11 DE ABRIL DE 1993
Aquel día del 11 de abril en el patio de armas del batallón, una
mañana nublado, el teniente César Cáceres (Oficial de Intendencia), me entregó
provisiones para el personal de Tropa SMO destacado en la Base Contrasubversivo
del distrito de Tayabamba, provincia de Pataz. Recibí lo siguiente: tres sacos
de arroz, tres sacos de azúcar, tres sacos de harina, tres sacos de trigo, dos
sacos de fréjol, tres sacos de avena, cinco cajas de leche, dos cajas de
manteca, fideos, atún, tres cajas de manteca blanco, etc. Para el transporte de
la carga no recibí ni un céntimo de parte del comandante del batallón, cuando
lo solicité, el comandante me dijo las siguientes frases: "Ya tu veras
como lo trasladas, dinero no hay", en esas circunstancias ante la
indiferencia del comando de este batallón, mandé sacar todas las provisiones al
frente de la guardia de prevención, ahí esperé a los camiones que venían de la
ciudad de Trujillo y desde la ciudad de Lima que tenían como destino el
distrito de Tayabamba y las zonas de Huacrachuco. Los camioneros siempre
colaboraban con las patrullas del Ejército; por ende, por la sensibilidad que
ellos me habían mostrado en las rutas por donde transitaban, lo esperé con
paciencia; cuando aparecieron les solicité para que me apoyen con el transporte
de mis provisiones, el primer camión llevó los sacos de arroz y los sacos de
azúcar, así pidiendo favores a los camioneros pude enviar todos los artículos
de clase 1 para rancho del personal de la Base Militar. 
A
los chóferes les indiqué para que la carga sea entregada en la Base de
Tayabamba, en este caso yo solamente anoté en mi libreta de apuntes el nombre
de chófer y el numero de la placa del vehículo. Finalizado todo el envió de las
cargas, pasado el mediodía con todo el personal de la patrulla bajo mi comando,
inicié el desplazamiento a pie con destino a la ciudad de Tayabamba, provincia de Pataz. Aquella tarde
nos desplazamos a pie hasta el caserío de "El Pallar", a donde
llegamos siendo las 18:00 horas, en este caserío amanecimos sentados en la
vereda de la casa de la familia Gaytán, quien nos prestó pellejos de carnero y
frazadas para pasar la noche.
El 12 de abril, siendo las 06:45 horas, una mañana nublado en el caserío de El Pallar tomamos desayuno, el suculento caldo de cabeza de carnero
acompañado con el rico papa huayro sancochado y su respectivo ají con huacatay,
preparado por la señora Juana, esposa del licenciado del Ejército peruano de
seudónimo "tacora". Después de este reconfortante desayuno, siendo
las 08:00 horas iniciamos el desplazamiento a pie a través de un cerro
empinado, utilizamos los antiguos caminos intermedios de ascenso con destino al
distrito de Chugay y luego para proseguir la marcha con destino al Centro
Poblado Mayor de Molino Viejo ubicado en la jurisdicción del distrito Cochorco. Aquel día la marcha forzada fue penoso, en 15 horas de desplazamiento a pie en plena puna desde el caserío de El Pallar hasta el Centro Poblado Mayor de Molino Viejo, recorrimos una distancia aproximado de 34 kilómetros.
LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN LAS ZONAS DE SANTIAGO DE CHUCO Y PROVIANCIA JOSÉ F, SÁNCHEZ CARRIÓN 1993
El 26 de noviembre de 1993 en la tarde recibí la orden
para salir de patrulla en la madrugada del 27 con destino a las zonas de Quesquenda, Frailones y el sector de la Laguna El Toro, territorios que pertenecen a la provincia de Santiago de Chuco y la provincia José Faustino Sánchez Carrión; por ende,
siendo las 05:00 horas comencé a organizar la patrulla de 20 hombres con el
personal de Tropa de la Companía "C". Recuerdo que un sargento 2do de
apellido Mantilla por mala conducta “relajado" como castigo había sido
destacado desde el Batallón de Servicios N° 32 del cuartel Ramón Zavala de la ciudad de Trujillo al Batallón Contrasubversivo N° 323 de Huamachuco. Aquella mañana el
patio de armas amaneció con abundante agua como consecuencia de la intensa
lluvia de la madrugada y el cielo permanecía nublado con ligera llovizna, en esa
circunstancia se me presenta el sargento Mantilla, quien muy entusiasta se
ofreció integrar la patrulla, accedí a su petición. Formado el personal de la
patrulla, cuando me dirigía a la oficina del mayor Manuel Dávila jefe de
operaciones (S-3) para darle cuenta que ya estábamos listos para salir, el
capitán jefe de línea para el desfile por el día de la infantería me comunica
de la contra orden; ergo, se pospone mi salida hasta finalizado la ceremonia en
la Plaza de Armas donde participé en el desfile como jefe de la primera
sección.
El 27 de noviembre, es una fecha
inolvidable para los hombres de la gloriosa infantería del Perú, esta fecha tan
importante no podía pasar por alto; por ende, el comandante ordenó organizar
una ceremonia en la plaza de armas. Finalizado el desfile en la plaza de armas
del distrito de Huamachuco, una mañana casi nublado, siendo las 11:00 horas
abandonamos el cuartel, nuestro destino fue la zona de Quesquenda, Frailobes y las alturas de la laguna "El Toro". Saliendo del cuartel, como siempre
recorrimos a pie por toda la avenida 10 de julio, en este recorrido inicial el
sargento Mantilla iba sonriente y contando chistes, además le fastidiaba a sus
promocionales de Huamachuco con palabras como: "serranos come mote,
serranos come cancha, etc", luego pasamos por la plaza de armas, puerta de
la discoteca Aruba y pasando el puente sobre el río Grande, el mencionado
sargento costeño ya se iba apagando, el fusil FAL puesto con la cacerina
abastecida, la fornitura, las cuatro cacerinas abastecidas en las cananas y
sobre la espalda la mochila con los 200 cartuchos de reserva, el capotin y la
frazada le había agotado por completo.
En aquellos tiempos de
enfrentamientos contra las huestes del Partido Comunista del Perú Sendero
Luminoso, el personal de Tropa estaba acostumbrado a las caminatas a largas
distancias, soportaba los rigores de la vida extrema en los patrullajes en las
altas punas; siempre nos desplazábamos a paso largo, en esas circunstancias
cuando ya estábamos en el camino por las inmediaciones de la central eléctrica
de Yamobamba, el sargento Mantilla se sentó y se ponía pálido, me decía:
"mi suboficial me falta aire, mi suboficial me falta aire" y no se
movía para nada, en ese momento entre mi dije ¿qué hago con este pobre huevon?,
en el acto le quité el fusil, todas las cacerinas, las municiones y le ordené
que se regrese al cuartel, no me interesó si se desertaba.
El Oficial de Inteligencia (S-2)
del Batallón, diariamente reunía diversas informaciones de los transportistas
de la ruta Trujillo, Huamachuco, Tayabamba y otros, sobre la presencia de
grupos armados de combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso
que permanecían ocultos en las partes altas del sector Quesquenda y Frailones.
Según la información a partir de las 12 de la noche los subversivos bajaban a
la carretera para pedir cupo a los camioneros y chóferes de buses
interprovincial, nos decían que los "tucos" en su mayoría portaban
fusiles AKM y para asustar a los transportistas y pasajeros tenían en la mano
un cartucho de dinamita con su mecha lenta, si alguien se rehusaba a colaborar,
colocaban el artefacto (cartucho de dinamita) debajo del vehículo con la
intención de dinamitarlo.
Ante esta información la patrulla
"Huascarán" conformado por 20 hombres de Tropa SMO bajo mi comando se
desplazó a esta zona, siempre a pie para evitar las emboscadas. Saliendo del Cuartel a paso largo nos desplazamos por avenida 10 de julio, pasamos por el puente sobre el rio Grande, pasamos por las zonas de Yamobamba y trepamos como si nada por el sector del
caserío La Ramada, Arenillas, no había cansancio ni hambre en esta inhóspita puna.
Llegando a la zona de Frailones el recorrido a pie es en terreno montañoso de altas punas de roquedales e ichus, lugares desolados y de mucho viento y frio constante. En Quesquenda el personal de la patrulla permanecía en las partes altas de los cerros,
camuflados entre los roquedales, los ichus y el pasto verde del ande; muchas veces
bajo lluvia y nevado, sentados en puntos estratégicos, con nuestra presencia se
garantizaba el libre tránsito de los vehículos que se desplazaban desde la ciudad de Trujillo a Huamachuco, Pataz y otros, durante el día algunos soldados dormían para recuperar las
horas de sueño perdido en el patrullaje nocturno. En horas de la tarde a partir
del mediodía los camioneros procedentes de Huamachuco ya van subiendo con sus
cargas de papa, a estos camioneros le paramos y le pedíamos colaboración, cada
camionero nos regalaba un saco de papa, a veces reuníamos hasta cinco sacos de
papa y oca; por ende, la papa y la oca era nuestro alimento de todos los días,
estos productos la tropa lo trasladaba hasta la choza de los campesinos
ganaderos, ahí lo sancochaban, papa con ají era nuestro desayuno, almuerzo y
cena.
La patrulla "Huascarán"
de 20 hombres bajo mi comando normalmente permanecía siete días, una semana
completa en estas alturas, en estos inhóspitos lugares, siempre móvil,
patrullando en la carretera día y noche desde la Mina Quiruvilca, Laguna El
Toro, Quesquenda y Frailones, por estos patrullajes nunca recibimos viáticos ni
raciones de campaña, no había bolsón de primeros auxilios. En las noches
pernoctamos en las chozas de los campesinos ganaderos soportando un frió
infernal, no era poca cosa, en estas situaciones de vida extrema, en algo
cubría nuestro cuerpo el capotin de campaña y una frazada vieja.
Durante el repliegue siempre
tienes que emplear el engaño, si el repliegue es de día tienes que utilizar
otro camino, el enemigo no debe saber por dónde vas a regresar, si el repliegue
es de noche analizando la situación utiliza la misma ruta, caso contrario
corres el riesgo de ser emboscado. De los patrullajes que participé en aquellos
tiempos en el sector de Huamachuco son testigos eternos el histórico cerro
Huaylillas, el camino Inca la Escalerilla, cerro Cuyulga, el cerro Sazón, la
llanura de Purrumpampa, caserío "El Pallar", el distrito de Chugay.
Durante mi permanecía en el departamento de La Libertad participé en los
patrullajes contrasubversivos en los sectores de responsabilidad de la
provincia José Faustino Sánchez Carrión, la provincia de Pataz y también en algunas zonas de la provincia de Santiago de Chuco como la Laguna "El Toro" y sectores de la mina Quiruvilca.
En el año de 1993 para finalizar
el último patrullaje de estas zonas, recuerdo que una noche entera bien oscura
nos replegamos a pie desde las alturas de la laguna "El Toro" hasta
el cuartel. Bajo el silencio de la noche, bajamos por el sector de Frailones,
La Ramada, la Arenilla y luego proseguimos la marcha por la carretera en la
llanura de Yamobamba. Siendo las 05:00 horas la patrulla "Huascarán"
retornaba por el mismo itinerario de siempre, la plaza de armas y el
inolvidable y larga avenida 10 de Julio. Nuestras botas estaban cubiertas de
barro, la chompa verde tipo Jorge Chávez y el pasamontaña verde totalmente
humedecidos. Durante los patrullajes en estas zonas nunca encontré terrucos ni
delincuentes comunes, pues en aquellos tiempos sin mediar palabras le metíamos
bala a todos los indeseables; ergo, ante la presencia de las patrullas del
ejército todos se escondían.
LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN EL CENTRO POBLADO MAYOR DEL MOLINO VIEJO DISTRITO COCHORCO ABRIL 1993
El día lunes 12 de abril de 1993 siendo las 22:30 horas la patrulla “Huascarán” conformado por 20 hombres de Tropa Servicio Militar Obligatorio, con personal casi harapiento, después de una penosa marcha de 35 kilómetros en 15 horas y a pie desde el Caserío de el El Pallar y habiendo recorrido en las altas punas sobre los 4300 m.s.n.m; en una noche muy oscura, llegamos al Centro Poblado Mayor del Molino Viejo que pertenece al distrito de Cochorco, provincia de Sánchez Carrión, en la región La Libertad, Perú.
Este Centro Poblado Mayor en los años de la proliferación de las huestes subversivas del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso tenía malos antecedentes por los constantes asaltos a los transportistas y la abundancia de narcotraficantes, y está ubicado al pie de un inmenso cerro, con casas con paredes de tapial y techo de teja, está sobre 2707 metros de altitud s.n.m.
El personal de la patrulla se encontraba exhausta, el hambre y la larga marcha nos afectó mucho, cuando pusimos nuestros pies en este Centro Poblado reinaba la oscuridad y el silencio era total. En esas circunstancias procedimos a tocar algunas puertas para
pedir apoyo de comida y de pellejos de carneros y frazadas para pasar la noche,
pero nadie abrió sus puertas; por ende, amanecimos sentados en la vereda soportando el intenso frío del ande liberteño, en este tipo de situaciones de alto riesgo no
todos descansamos, la patrulla se divide en tres grupos para el servicio de
seguridad para contrarrestar todo tipo de amenaza empleando las armas en el
acto.
Este Centro Poblado cuenta con su propia municipalidad de
centro poblado, adecuada mediante ordenanzas de la Municipalidad Provincial de
Sánchez Carrión, Huamachuco, en la actualidad es una zona activa con gestión de
proyectos de inversión y actividades de salud. La patrulla
"Huascarán" llegó a este Centro Poblador Mayor en tres oportunidades
y en diferentes circunstancias, algunas veces nos recibieron bien y nos
atendieron como debe ser sobre todo en las épocas de elecciones presidenciales
y municipales, fue durante el primer gobierno del ingeniero Alberto Kenya
Fujimori Fujimori entre los años de 1992 y 1993.
El día martes 13 de abril, siendo las 06:00 horas, una mañana
nublado y de frio intenso, el personal se encontraba de hambre y así
abandonamos el centro poblado mayor El Molino Viejo, nuestro destino es la
localidad de Chagual a orillas del caudaloso río Marañón, siempre a pie bajamos
a través de la carretera sinuoso ante impresionante y hermoso paisaje andino,
todo el recorrido es en bajada.
En las zonas del distrito de Cochorco en los
meses de marzo, abril y mayo, hay abundante cosecha de papas y choclos de buena
calidad, así que llegamos a una chacra donde un grupo de campesinos estaban iniciando
la cosecha de papa blanca, nos apersonamos donde ellos y pedimos apoyo para que
nos regalen medio saco de papa, gracias a Dios inmediatamente accedieron y nos
apoyaron con todo, nos proporcionaron abundante leña, ollas, ají molido con su
respectivo huacatay, la tropa comenzó a sancochar el tubérculo en una paila
grande, esa mañana el desayuno fue el riquísimo papa blanca sancochado.
Finalizado el desayuno, todo el personal de la patrulla con el estómago lleno
le brindamos todo tipo de agradecimiento al dueño de la chacra y reiniciamos la
marcha, todo el recorrido es en bajada hasta el puente metálico que cruza el
caudaloso río Marañón; siendo las 13:00 horas llegamos al caluroso distrito de
Chagual, lugar de escasa población, donde descansamos 30 minutos, en este lugar
no conseguimos apoyo de la población para rancho del personal de la patrulla, todos permanecimos de hambre.
Cuando el personal de la patrulla reiniciaba la marcha a pie
desde la Localidad de Chagual con destino a la Base Contrasubversiva de la Mina
Retamas que pertenece al distrito de Parcoy, provincia de Pataz, nos alcanzó un
camión de carga y a este vehículo subimos, luego llegamos a una zona muy
peligrosa, la vía en este sector se nos presentó peligroso por deslizamiento de
tierra y piedras desde las partes altas, parte de la carretera estaba tapado,
al pie del inmenso cerro el camión se desplazaba tambaleado y totalmente
inclinado hacía el inmenso río Marañón, en ese momento todos permanecimos
asustados, en total silencio e implorando a Dios, sentados sobre las cargas
vimos de cerca la muerte con nuestros fusiles en la mano, porque por una mala
maniobra del chófer o por una falla mecánica todos hubiéramos terminado
tragados por este río que es uno de los más grandes del Perú que por estas
zonas pasa amenazante y muy turbulento sobre todo en las épocas de lluvia; que
valentía del chófer, fue admirable su osadía para pasar casi trescientos metros
de carretera muy peligroso. Después pasar este peligroso tramo superado el gran
susto, el sargento 2do EP Puntillo Conco, demostrando iniciativa ordenó dar
tres vivas para el chófer, a lo que todos contestamos a una sola voz. Este
camionero valiente nos trasladó gratis hasta el cruce de la carretera hacía el
distrito de Chilia. Desde este cruce la patrulla se desplazó a pie a marcha
forzada obligado por el hambre que nos acosaba, cuando el hambre ataca a un ser
humano o cualquier animal se puede hacer cualquier cosa, el hambre no perdona,
alargamos los pasos pensando llegar a la mina Retamas antes de las 12 de la
noche para encontrar algo de comida, pero todo el esfuerzo no dio resultados,
la distancia que nos separa era interminable, recién arribamos a la mencionada
mina de Oro siendo las 04:00 horas, cuatro de la mañana del día 14 de abril.
La Base Militar se encontraba en este estrecho lugar conocido
como Retamas, distrito de Parcoy y tenía todas las comodidades del caso, todo
proporcionado por la mina, en este centro minero descansamos un día completo
donde el jefe de la Base Militar nos brindó alojamiento y comida en abundancia.
jueves, 7 de mayo de 2026
LA PATRULLA "HUASCARÁN" EN LA LOCALIDAD DE RETAMAS DISTRITO DE PARCOY PATAZ ABRIL DE 1993
En aquellos tiempos la mina de Oro de la localidad de Retamas estaba amenazado por las huestes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, por ese motivo se instaló una Base Militar con 60 hombres de Tropa SMO al mando de un Oficial y un Suboficial, por otro lado también se encontraba acantonado un puesto policial con el efectivo de 40 hombres al mando de un capitán de la Policía Nacional, eran épocas de mucho peligro para las empresas mineras. Escribo lo que constaté con mis propios ojos, pues en esta Base Militar permanecí como alojado con mi personal por lapso de 30 horas, luego la patrulla "Huascarán" prosiguió su marcha siempre a pie con destino a la Base Militar del distrito de Tayabamba, Pataz, el 15 de abril de 1993, siendo las 08:00 horas.







