viernes, 23 de diciembre de 2016

LA HISTORIA DE COMITÉS DE AUTODEFENSA CREADOS POR FUJIMORI SEGÚN DECRETO SUPREMO N° 077-DE-92

La ley del cañón y el olvido de las cumbres.- Durante los primeros años de la década de 1990, bajo el régimen del ingeniero Alberto Fujimori, los campos y las llanuras del ande peruano se convirtieron en el tablero de una partida ajena y violenta. Entre las disposiciones que emanaban del poder central y la supervisión directa de los comandos de los Batallones Contrasubversivos, nació una organización forzosa bautizada como el Comité de Autodefensa. La orden estatal no admitía medias tintas: la población rural y urbana debía agruparse de manera obligatoria para enfrentar las incursiones armadas del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. El mandato también los obligaba a combatir la delincuencia común, el narcotráfico y a vigilar sus propios linderos para evitar cualquier asomo de infiltración subversiva. En teoría, estos civiles eran el brazo de apoyo de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en las tareas de pacificación y desarrollo socioeconómico; en la práctica, eran el escudo humano de la cordillera.

En aquellos tiempos de ceniza y miedo, los oficiales del Ejército conminaron a los campesinos con un ultimátum que resonaba como un disparo en las asambleas comunales: «O están con el Estado o están con los terroristas». La neutralidad era un lujo imposible en la puna. Si un comunero se negaba a integrar el comité o se oponía abiertamente a su formación, el estigma caía sobre él de inmediato. Era catalogado como sospechoso o colaborador de la subversión. Para los indefensos campesinos, el castigo solía ser rápido y prefabricado: los uniformados les sembraban falsas evidencias en sus chozas, los capturaban en mitad de la noche y los presentaban ante la prensa como peligrosos terroristas capturados en combate.

El marco formal de este engranaje se selló el 11 de noviembre de 1992 con la firma del Decreto Supremo N.° 077/DE-92. Bajo esta ley se agruparon, según las normas del gobierno, las Rondas Campesinas, Rondas Nativas, Rondas Urbanas, Comités de Defensa Civil y diversos grupos de seguridad. Una vez organizados, los comités recibían el reconocimiento oficial de los Comandos Militares de las Zonas de Emergencia, previa autorización expresa del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Solo entonces, sus integrantes estaban facultados para portar y hacer uso de las armas de fuego que el propio Estado les proveía o que ellos mismos lograban acopiar.

Asesorados, controlados y vigilados permanentemente por las autoridades militares y policiales, los comités intentaron construir su propia mística colectiva para soportar el asedio. Algunos llegaron a componer himnos marciales, a gritar lemas con fervor y a rezar credos antes de salir a patrullar los desfiladeros. En el papel, los decretos prometían que el Estado les brindaría apoyo integral a través de diferentes instituciones públicas; sin embargo, a la hora de los hechos, las promesas se desvanecieron tan rápido como la niebla de la mañana.

El verdadero drama de los Comités de Autodefensa comenzó cuando los fusiles enemigos callaron y las medallas se repartieron en Lima. El aporte de estos miles de civiles fue sistemáticamente ignorado por los gobernantes de turno. Cuando las patrullas campesinas contaban a sus muertos, cuando los comuneros quedaban postrados por lesiones graves o caían en la invalidez total tras los feroces enfrentamientos contra los subversivos y las bandas criminales, el Estado simplemente les dio la espalda. Los himnos y los credos murieron en el eco de las montañas, dejando a los ronderos andinos con las manos vacías, las heridas abiertas y la amarga certeza de que su generosa sangre solo había servido para pacificar una patria que, en tiempos de paz, prefirió olvidarlos en la cumbre de sus cerros.

Las dos caras de la ronda y las prisiones de la puna

Aquellas milicias civiles estuvieron compuestas en su gran mayoría por varones, aunque las mujeres no tardaron en sumarse a las filas, agrupando a ciudadanos cuyas edades oscilaban entre los dieciocho y los sesenta años. Los miembros de los comités debían aprender a vivir una doble vida: coordinaban de manera conjunta las guardias nocturnas y las tácticas de autodefensa, pero al salir el sol no podían descuidar sus labores agrícolas, el pastoreo de su ganado ni las faenas comunales. En las zonas más cercanas al radio de influencia y control de las Bases Contrasubversivas, los ronderos mantuvieron un comportamiento ecuánime. Prestaban sus servicios con un trato afable hacia la población, cuidando de no cometer abusos ni maltratos físicos indebidos, pues las órdenes de los mandos militares eran claras en conminarlos a dejar fuera del comité cualquier creencia religiosa o bandera política.

Sin embargo, en las profundidades del ande y la selva alta, donde la geografía volvía invisibles los caminos y la distancia impedía el control del personal militar y de la Policía Nacional, la historia se tiñó con los colores de la arbitrariedad. En aquellos parajes olvidados, los comités se convirtieron en la única ley, y con el poder llegó el abuso. Las rondas levantaron sus propios calabozos en rincones ocultos de las comunidades. Allí, los detenidos bajo sospecha de colaborar con el terror o la delincuencia común eran sometidos a tormentos nocturnos y, durante el día, eran obligados a realizar extenuantes trabajos forzados a favor de la comunidad, viviendo en condiciones de virtual esclavitud. Muchos de estos prisioneros permanecieron sepultados en el olvido de aquellas celdas improvisadas por periodos prolongados que superaban el año de encierro. Entre los años 1982 y 2000, la ronda llegó a ser más temida que los propios efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional; un tribunal de tierra y piedra donde decenas de subversivos y delincuentes capturados encontraron una muerte atroz, ajusticiados mediante el ahorcamiento o quemados vivos bajo el cielo frío de la puna.

Para sostener este sistema, el Estado y las comunidades diseñaron una rigurosa organización por niveles. En la base de la pirámide se encontraba el Comité de Base. Si se ubicaba en el entorno urbano, correspondía al control de una calle, una manzana, un sector o un barrio; si nacía en el corazón de la zona rural, dominaba sobre una comunidad, un caserío, una aldea o un poblado. Fieles a la tradición democrática del campo, cada Comité de Base elegía a su junta directiva mediante el voto universal de todos sus miembros, consolidando una jerarquía inquebrantable compuesta por siete cargos específicos:

  • Un Presidente o Jefe
  • Un Vicepresidente
  • Un Secretario de Actas
  • Un Secretario de Economía
  • Un Secretario de Organización
  • Dos Vocales, encargados estrictamente de la Seguridad y el Desarrollo.

Esta estructura piramidal garantizaba que, incluso en los momentos más oscuros del conflicto, la comunidad mantuviera un orden interno civil, un esqueleto administrativo que sobrevivió a los peores años de la guerra contrasubversiva y que transformó para siempre la convivencia en el interior del país.

Los vigías de la selva alta y las prisiones de la envidia.- La clase política peruana, corroída secularmente por una corrupción endémica de mediana y gran escala, vio peligrar sus intereses y su propia existencia tras el ineficiente quinquenio de Alan García Pérez. Fue entonces, durante la autocracia delincuencial de Alberto Fujimori, cuando los gobernantes decidieron involucrar directamente a la sociedad civil para sostener un pseudo sistema democrático y forzar la pacificación del territorio. En los mapas marcados bajo el estado de sitio, las denominadas Zonas de Emergencia, los ronderos se transformaron en un ejército sin tregua que operaba de día y de noche. Organizados en piquetes estrictos, se apostaban en las carreteras para registrar el ingreso y salida de pasajeros en las líneas de transporte, al tiempo que vigilaban los movimientos de sus propios integrantes cuando estos cruzaban los límites comunales. Aquellos hombres, dueños de un conocimiento milimétrico de la accidentada geografía, se integraron a las patrullas del Ejército peruano; unas veces vestían el uniforme reglamentario y otras marchaban como simples civiles. Armados apenas con rústicas escopetas de retrocarga, sirvieron como guías de vanguardia y cargaron sobre sus espaldas las provisiones de la tropa, las pesadas radios transmisoras y los cajones de municiones de reserva.

Entre los meses de junio y octubre del año 1994, el destino me asignó a la Base Contrasubversiva N.° 28, enclavada en el distrito de Agua Blanca, dentro de la provincia de El Dorado, en San Martín. En aquella guarnición de la selva alta, los ronderos pasaban una rigurosa lista al caer la noche junto con el personal de tropa, inmediatamente después del toque de la Lista de Retreta a las 20:00 horas. Al romper filas, asumían el control total de la oscuridad. Organizados en tres turnos impecables, los civiles ocupaban puestos estratégicos en todas las entradas y salidas del distrito. Su misión era tan crucial como silenciosa: actuar como vigías fijos y móviles para alertar a la base ante cualquier parpadeo o movimiento extraño en su sector de responsabilidad. Durante los meses que permanecí en ese territorio, salí de patrulla en tres oportunidades hacia parajes densos como la Mina de Sal, el distrito de Rejis, Saposoa, Fausa Lamista, Fausa Sapina y Santa Rosa. Aquellas incursiones diurnas y nocturnas se prolongaban por ocho extenuantes días, y en cada marcha nos acompañaban siempre cinco ronderos. Corrían exactamente el mismo peligro que el personal de armas, exponiendo el pecho en cada emboscada de la maleza y prestando sus servicios con absoluta gratuidad a un Estado que jamás les pagó un centavo.

Sin embargo, el conflicto interno también despertó los demonios más oscuros de las comunidades del ande y la Amazonía. Las antiguas fricciones y odios vecinales por el control de tierras, el robo de ganado y las riñas cotidianas hallaron en la ley contrasubversiva un arma perfecta para la venganza. Bastaba con que un campesino tildara a otro de terrorista para que el denunciado diera con sus huesos en la cárcel en cuestión de horas. Los comuneros acudían en procesión a las Bases Militares para delatar a sus propios familiares por puros desquites de herencias o linderos. Un caso emblemático fue el de la señora Matilde Quispe, quien, tras radicar por muchos años en la costera ciudad de Barranca, en Lima, regresó a su tierra natal solo para descubrir que sus hermanos se habían repartido los terrenos de sus padres sin tomarla en cuenta. Consumida por el rencor, Matilde se presentó ante los oficiales y denunció a toda su sangre por el delito de terrorismo. A raíz de aquella delación, en el año 1998, la fiscalía envió a prisión al hermano mayor, don Eulogio Quispe. Años atrás, don Eulogio había sido forzado por las columnas senderistas a prestar su camión para trasladar combatientes del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso; por esa antigua falta, empujada por el odio de su propia hermana de sangre, el hombre fue sentenciado a pasar veinticinco años tras las rejas. Historias similares se multiplicaron por miles. Ante la sola mención de la palabra «terrorista», el personal militar procedía a la captura inmediata, ejecutando detenciones basadas en el simple chisme y sin más prueba que el rumor del viento. Otros denunciantes, en cambio, preferían acudir directamente ante las rondas campesinas, donde muchas veces hallaban una justicia expedita, dictada bajo la cosmovisión y el pensamiento del hombre andino.

Al echar el cierre a la guerra contrasubversiva que desangró al país entre 1980 y el año 2000, el saldo fue devastador para los Comités de Autodefensa. Cientos de ronderos perdieron la vida en los desfiladeros, muchos otros quedaron mutilados por las minas antipersonales y una legión de niños quedó huérfana en la miseria de las cabañas. A pesar de que su sacrificio fue el pilar fundamental para lograr la pacificación del Perú, la clase política continuó tratándolos con la misma indiferencia de siempre. Desde los tiempos de Fujimori hasta el mandato de Martín Vizcarra, el Estado y sus tres poderes mantuvieron un silencio absoluto e ingrato; las leyes para resarcir, indemnizar o decretar una pensión de guerra para aquellos héroes de poncho y retrocarga jamás se redactaron, dejando en el abandono a quienes también entregaron su juventud en defensa del estado de derecho y la democracia.

sábado, 3 de diciembre de 2016

LA HISTORIA DE LOS OFICIALES DE RESERVA (CAPOR) EJÉRCITO DEL PERÚ

Los oficiales del viento y el dilema de Caupolicán.- En la década de 1970, los vientos de la puna soplaban cargados de una tensa calma diplomática. En las fronteras del sur, el mapa parecía arder. El Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada sabía que la escasez de oficiales subalternos —subtenientes, alféreces y tenientes— era un talón de Aquiles que debía subsanarse de inmediato. Para completar los cuadros orgánicos según los planes de movilización y el completamiento del personal (Coeq), el Comando del Ejército promulgó un Decreto Supremo que creó la ley de captación de oficiales de reserva, conocida bajo el críptico acrónimo de CAPOR. El objetivo estratégico era ambicioso y secreto: prepararse para la recuperación de los territorios peruanos en cautiverio, rescatar la provincia de Arica y los departamentos de Tarapacá y Antofagasta.

La captación fue un tamiz estricto que buscó dos canteras precisas: los colegios militares y los soldados que ya servían en la tropa. Los requisitos eran innegociables: una conducta intachable, quinto año de secundaria concluido y una estatura mínima de un metro setenta. Los seleccionados de todo el país viajaron a la Escuela Militar de Chorrillos, en Lima, donde fueron sometidos a un curso acelerado e intensivo de seis meses. Allí se les moldeó a la carrera para cumplir funciones como jefes de sección y comandantes de patrulla. Al graduarse, aquel contingente de jóvenes regresó a las unidades con el flamante uniforme y las insignias de subtenientes de ingeniería, infantería o artillería.

Eran tiempos de jerarquías de acero. Las compañías se encontraban bajo el mando de un capitán, y cada sección dependía estrictamente de los subtenientes o tenientes. A los suboficiales no les correspondía ejercer esos puestos de comando; su labor era netamente técnica, concentrada en sus especialidades como zapadores, minadores, tractoristas o lanzadores de puentes.

El 3 de enero de 1977, en horas de la tarde, crucé las puertas del Batallón de Ingeniería de Combate Motorizado «Huascarán» N.° 112, acantonado en el distrito de Caraz, en la provincia de Huaylas, Áncash. Me incorporaba como un voluntario más para cumplir con el Servicio Militar Obligatorio. Esa misma mañana, procedentes de Lima, también habían arribado ocho flamantes subtenientes de reserva del arma de Ingeniería. Entre ellos destacaba un rostro que me resultó perturbadoramente conocido: el subteniente Freddy Nauchi Paz.

La historia de Nauchi reflejaba la velocidad con la que giraba la rueda del destino en aquellos años. Tras culminar su secundaria en el Colegio Nacional de «La Libertad» de Huaraz en 1975, se había presentado como recluta en ese mismo batallón el 3 de enero de 1976. Al terminar su periodo de instrucción, pasó a la Compañía Comando y Servicios como adjunto del almacenero de armamentos, un puesto donde demostró una disciplina y responsabilidad admirables. En junio de ese año, tras rendir un riguroso examen y obtener el visto bueno del comandante de batallón, fue seleccionado para viajar a Chorrillos. El 31 de diciembre se graduó como oficial de reserva y regresó de inmediato a la guarnición de Caraz.

Cuatro días después de mi ingreso, el 7 de enero, la realidad me dio un vuelco en el estómago. Tres subtenientes de reserva, supervisados por el subteniente de escuela Juan Traverso, se presentaron en el campo para iniciar la instrucción de los 180 reclutas de mi promoción. En la línea de instructores, con el bastón de mando en la mano, estaba Freddy Nauchi Paz.

Al verlo al frente del contingente, sentí que la cabeza me daba vueltas. «¿Qué ven mis ojos? ¿Estoy soñando?», me pregunté en silencio. En Huaraz se rumoreaba que Nauchi aún era un soldado raso, ¿cómo era posible que ahora portara los galones de subteniente? Con esas interrogantes martillándome la mente, permanecí firme. Nauchi y sus compañeros, decididos a demostrar que la prisa de su curso no mermaba su autoridad, se mostraban implacables, estrictos y gritones. Yo, que lo recordaba nítidamente como el gallardo abanderado de la escolta del Colegio Nacional de «La Libertad», lo miraba ahora con una mezcla de susto y profunda sorpresa. En todo momento cumplí sus órdenes sin un solo asomo de duda o murmuración.

Aquel primer día, los instructores y los monitores nos molieron el cuerpo sin piedad. La instrucción fue de una exigencia brutal. Ante cualquier falta, desgano o distracción, la respuesta inmediata eran las ranas, las rampas o las rotaciones sobre la tierra seca. Los reclutas que no lograban gritar con la fuerza requerida eran castigados comiendo polvo; y aquellos que, vencidos por el cansancio, soltaban el pesado fusil FAL durante las carreras, recibían patadas directas mientras permanecían inmóviles en la humillante posición de «veinte uñas».

Al mediodía, finalizada la jornada, las compañías ingresamos al cuartel entonando marchas militares, con los uniformes cubiertos por una densa capa de polvo y el sudor surcando nuestros rostros. Formamos en el patio de armas y, tras recibir las indicaciones de los oficiales, el jefe del curso ordenó romper filas.

Corrimos desesperados hacia las cuadras para asegurar los fusiles FAL en los armeros. El aire se llenaba con los gritos amenazantes de los sargentos monitores que nos pisaban los talones: «¡Perros, están lentos! ¡Perros, están lentos! ¡Los tres últimos mueren! ¡Los tres últimos mueren!». En el cuartel, quedar al final de la fila es firmar una sentencia de suplicio; nadie quería ser el último.

Aterrados, salimos disparados de las cuadras vistiendo únicamente la ropa de deporte y regresamos corriendo al patio. Al detenernos, los sargentos monitores arrastraron del cuello a los tres reclutas rezagados. Con una sonrisa socarrona y la voz cargada de ironía, les espetaron:

—Perros, por lentos van a morir como Caupolicán. A ver, ¿alguno de ustedes sabe cómo murió Caupolicán?

Un silencio sepulcral se apoderó de la formación. Mis compañeros de promoción, temblando bajo el sol andino, prefirieron clavar la mirada en el suelo. Nadie respondió, atrapados entre el miedo físico del castigo inminente y la absoluta ignorancia de la historia que los monitores usaban como látigo en el patio de armas de Caraz.

Los «corchos» del Huascarán y el eco de las botas.- Para dar inicio a la gimnasia básica sin armas, una rutina implacable de diez repeticiones por ejercicio, los oficiales instructores se apostaron al frente de la formación luciendo sus uniformes deportivos de un blanco impecable. En contraste, sobre el cemento del patio de armas, nosotros sudábamos vistiendo el clásico atuendo verde de la tropa. Al concluir los estiramientos, las puertas del cuartel se abrieron y salimos en carrera abierta por la pista con dirección al distrito de Yungay, avanzando con paso firme hasta alcanzar el puente que cruza hacia Pueblo Libre. Fueron dieciséis kilómetros de ida y vuelta bajo el sol andino. Durante todo el trayecto, el sargento segundo Víctor Solís, un monitor al que todos apodábamos el «Mira con truco», desgarraba su garganta entonando cantos de guerra que encendían el odio fronterizo: «¡Pinochet, hijo de puta, una noche bien oscura saltaremos en Santiago, chilenitas, chilenitas comeremos; uno, dos, tres, cuatro; cuatro, tres, dos, uno! ¡Quiero bañarme, quiero bañarme en una piscina llena de sangre, sangre chilena, sangre de roto, sangre araucano, sangre miserable...!».

En aquellos turbulentos años de la década de 1970, el cielo del Callejón de Huaylas también parecía prepararse para el combate. De vez en cuando, procedentes de Lima, tres aviones Mirage F5 de fabricación francesa rompían el silencio del espacio aéreo, ejecutando audaces piruetas sobre el distrito de Pueblo Libre, justo al frente de nuestra guarnición en Caraz. El arsenal que resguardábamos era imponente: portábamos como armas individuales los fusiles FAL y las ametralladoras UZI, disponíamos de la potencia colectiva de las ametralladoras MAG —todas ellas belgas y prácticamente nuevas— y contábamos con el poder destructor de los lanzacohetes RPG adquiridos en Rusia. Todo aquel armamento flamante había sido comprado durante el Gobierno Revolucionario del general Juan Velasco Alvarado, listo para una guerra que parecía inminente.

Sin embargo, las verdaderas batallas se libraban dentro de los muros del cuartel. Los oficiales natos, egresados de la Escuela Militar de Chorrillos, trataban a los oficiales procedentes de la reserva como si fueran «harina de otro costal». Los miraban siempre de reojo bajo la estricta premisa de «juntos pero no revueltos». Los suboficiales antiguos y la propia tropa tampoco les mostraban el mismo respeto que a los oficiales de armas. El repentino cambio de estatus de estos jóvenes, que de la noche a la mañana habían pasado de ser simples soldados o estudiantes de colegios militares a ostentar los galones de subteniente, desató una ola de celos y envidias en la institución.

Las tensiones estallaron una mañana en la guarnición de Caraz durante la Lista de Diana. El suboficial de primera Luis Castellanos Aragonés, un veterano de cincuenta y nueve años de edad, se plantó firme ante el comando y exclamó con profunda ofuscación:

—¡Mi comandante, yo no voy a saludar al soldado Nauchi Paz! Ese muchacho fue mi almacenero y ahora ostenta el grado de subteniente; un grado que le ha regalado el Comando del Ejército.

El desplante provocó graves roces en la unidad. Como consecuencia de su desacato, el subteniente Nauchi sancionó al veterano suboficial con dos días de arresto simple por «falta de respeto al superior», remitiendo la papeleta de castigo hasta el Cuartel General del Ejército en Lima para que fuera incluida en su legajo personal.

A pesar de los castigos, los murmullos no cesaban en el Batallón de Ingeniería de Combate Motorizado «Huascarán» N.° 112. Tanto los oficiales de armas como los suboficiales criticaban el pésimo desempeño de estos oficiales novatos, argumentando que el grado les quedaba demasiado grande para los escasos conocimientos que habían adquirido en su curso acelerado de seis meses. Debido a esto, en las primeras horas del día, el mayor Torres, oficial de instrucción (S-3), solía ordenar públicamente:

—Teniente Alberto Cordero, a partir de la fecha usted, como oficial graduado como comando, tendrá la misión de formar bien a los subtenientes de reserva. Estos oficiales están pésimamente instruidos y se encuentran peor que la tropa. Quiero verlos todos los días junto a los reclutas para que aprendan, sobre todo, el sembrado de minas y el lanzamiento de puentes.

Entre la tropa, compuesta en su mayoría por sargentos muy experimentados y curtidos en el servicio, los oficiales de reserva recibieron un apodo despectivo que se extendió como la pólvora: los «corchos», una jerga militar que sentenciaba su ineptitud.

El tiempo pasó y la rueda del destino cobró su precio más alto. El 30 de enero de 1989, en medio de la sangrienta lucha contrasubversiva en el departamento de Ayacucho, el entonces teniente de reserva Freddy Nauchi Paz realizaba una estricta revista de prendas y equipos de campaña dentro de una cuadra de la tropa. En un arranque de furia, el oficial comenzó a golpear salvajemente a un sargento. Lleno de ira y sintiéndose acorralado, el soldado armado cargó su fusil FAL y le disparó un tiro directo a la cabeza. El teniente Nauchi murió en el acto, dejando una viuda muy joven y un hijo huérfano en el distrito de Caraz.

A lo largo de mi carrera militar tuve la oportunidad de trabajar con cientos de oficiales de reserva, especialmente en el norte del país, prestando servicios en la Novena División Blindada en Tumbes y en la Octava División de Infantería en Lobitos. Jamás se borraron de mi memoria las constantes «reclutadas» e impericias que cometía el inepto subteniente de ingeniería Antonio Anglas, a quien conocí en 1984 dentro del Batallón de Ingeniería de Combate «Machu Picchu» N.° 211, en el distrito de Corrales, Tumbes.

La ansiada guerra con Chile para recuperar los territorios perdidos terminó por truncarse definitivamente tras el ascenso al poder del general Francisco Morales Bermúdez. Al desaparecer la urgencia del conflicto, el Ejército canceló la captación de oficiales CAPOR en el año de 1982. Los oficiales de reserva que aún permanecían en servicio activo fueron marginados de forma sistemática. Sin las mismas oportunidades que los oficiales de armas para ascender al grado inmediato superior, las cuadras comenzaron a llenarse de tenientes de treinta y cinco años y de capitanes que arañaban los cuarenta y cinco. Solo unos cuantos lograron alcanzar el grado de comandante —aunque jamás se les permitió ejercer la jefatura de una unidad— y una cantidad mínima llegó a coronel, el techo máximo de sus truncadas carreras.

El capítulo final de esta historia se escribió silenciosamente en el año 2012. Mediante una orden definitiva, el Comando del Ejército peruano pasó a la situación de retiro por renovación a todos los oficiales de procedencia de reserva que habían sido captados entre 1972 y 1980. Con la firma de aquel documento, los últimos «corchos» colgaron sus uniformes y abandonaron las guarniciones, extinguiendo para siempre el eco de una época en que el Perú reclutó oficiales a la carrera bajo la sombra inminente de una guerra que nunca llegó a suceder.

Conclusión: La historia de los oficiales CAPOR refleja las paradojas de una época en la que el destino de una nación se jugaba en la línea fronteriza. Aquellos jóvenes, transformados en oficiales al abrigo de la urgencia y el patriotismo, llevaron sobre sus hombros el peso de una guerra que jamás ocurrió, pero también el estigma de un sistema castrense que nunca los terminó de aceptar. Al final, más allá de los celos profesionales, las tragedias individuales como la de Nauchi Paz y el olvido burocrático de sus retiros, estos hombres formaron parte de una generación dispuesta a marchar hacia el sur, demostrando que el uniforme se defiende con el alma, incluso cuando la propia institución te considera de «harina de otro costal».

viernes, 25 de noviembre de 2016

EQUIPO DE RADIO DE ALTA FRECUENCIA HF/BLU PRC 6000 TADIRAN

El equipo de radio de alta frecuencia HF/BLU PRC-6000 (portátil), RT - 6001/PRC - 6020 y receptor transmisor HF/BLU VRC 6020 (vehicular), es un receptor transmisor de alta frecuencia (HF), banda lateral única (BLU) y provee 285,000 canales de radio frecuencia (RF), espaciados a cada 100 Hz.  Cubre el rango completo de los requisitos de comunicación de HF (portátil, vehicular, naval, aéreo y estación fija). La familia HF - 6000, provee una solución completa para los requerimientos de comunicaciones de corto, mediano y largo alcance en la congestionada banda de alta frecuencia HF, inclusive bajo condiciones de guerra electrónica (GE), previsibles en el campo de batalla moderno.

Los sets de radio HF - 6000 pueden usar un amplio rango de antenas, incluidas las antenas whip, dipolo, de onda viajera, delta y semidelta. Los sets de radio HF - 6000 proveen comunicaciones de mensajes de voz, datos, telegrafía y flash / ráfaga. Se puede solicitar también un Sistema receptor integral de Posicionamiento Global (GPS) para algunos tipos de set de radio HF-6000.

La confiabilidad y calidad de las comunicaciones se ve mejorada mediante la administración automática de las frecuencias y el establecimiento automático de enlaces (ALE). Para una transmisión confiable de tráfico crítico bajo condiciones de GE, ofrece transmisiones seguras y protección antiperturbación mediante el salto de frecuencias.

Los sets de radio ofrecidos como parte de la familia HF- 6000 incluyen:


·   Aparato de radio HF/SSB de mochila PRC-6020, una radio portátil liviana de 20 W que soporta todas las características avanzadas ofrecidas por los aparatos de radio HF 6000.

·   Aparato de radio HF/SSB-AM vehicular VRC-6020, un aparato de radio vehicular de 20 W para comunicaciones a corto y mediano alcance, que puede convertirse fácilmente en operación de mochila.

·    Aparato de radio HF/SSB-AM Vehicular VRC-6100, un sistema radial de 100 W destinado principalmente a aplicaciones de puesto fijo y a bordo de buques. El VRC-6100 de mayor potencia se adecua a comunicaciones de mediano y largo alcance, y para comunicaciones de corto alcance mediante el uso de ondas terrestres.

·    Set de radio HF/SSB Vehicular VRC-6200, un sistema radial de 125 W con receptor GPS interno opcional, destinado a aplicaciones móviles de puesto fijo y a bordo de buques. Los sets de radio HF-6000 son aptos para comunicaciones de mediano y largo alcance, y para comunicaciones de corto alcance que usan ondas terrestres.

·     Set de Radio HF/SSB GRC-6400, un sistema radial de 400 W destinado principalmente a aplicaciones de puesto fijo y naval. La alta potencia de transmisión del GRC-6400 es apta para comunicaciones de medio y largo alcance. 

·    Set de Radio HF/SSB GRC-6600, un sistema radial de 1 Kw. destinado principalmente a aplicaciones de puestos fijos y a bordo de buques. La alta potencia de transmisión del GRC-6600 permite comunicaciones confiables en todos los alcances, aún en presencia de interferencia fuerte y guerra electrónica. 

·  El Set de Radio HF/BLU Estático VRC-6800, es un sistema de radio de 4kW destinado principalmente a las aplicaciones de una estación fija que provee comunicación en todos los rangos, aún en presencia de una fuerte interferencia y de guerra electrónica.

La familia HF-6000 es compatible con la generación previa de Tadiran del equipo de HF/BLU, la familia HF-2000. Esta compatibilidad se extiende a todas las funciones, y también a la mayoría de las opciones, excepto para varias características de avanzada que no se encuentran disponibles en el equipo HF-2000. 

Descripción del Equipo
Todos los sets de radio de la familia HF-6000, están construidos alrededor de una unidad común de receptor / transmisor, que de hecho es un receptor / transmisor HF/BLU completo. Para una completa descripción de los componentes comprendidos en cada set de radio y sus características.
  • La unidad receptor / transmisor realiza las siguientes funciones principales: Generar las señales transmitidas. 
  • Demodular las señales recibidas. 
  • Controlar la operación del sistema de radio, y proporcionar la interface al operador y a sistemas de control remoto.
Se ofrecen dos tipos de unidades receptor / transmisor HF-6000:

RT-6001. Se ofrece esta unidad como estándar para usar en todos sets de radio HF-6000, excepto en el VRC‑6200. El RT‑6001 tiene un amplificador interno de RF de 20 W, y un acoplador de antena automático interno, que soporta tanto a la antena látigo como a las de banda ancha (por ejemplo, dipolo, semi delta, etc.).

Para usar en los sets de radio HF-6000 con una unidad amplificadora de RF separada (VRC‑6100, GRC‑6400, GRC‑6600 o GRC‑6800), se ofrece una unidad receptor / excitador similar al RT-6001, designado RE-6001. El RE-6001 es diferente del RT-6001 en que no incluye un amplificador de potencia de RF y un acoplador interno automático. El RE-6001 es más apto para usar en los sets de radio enumerados anteriormente, porque en dichos sets de radio la alta potencia de transmisión de la unidad standard RT-6001 no se está usando (el único uso posible de amplificado de potencia interno de 20 W es en situaciones de emergencia, cuando se lo puede conectar directamente a la antena).

RT‑6201. El RT - 6201 es un receptor / transmisor con un amplificador de potencia interno de 125 W, pensado para usar con acopladores externos de antena, o con antenas de banda ancha. Como opción, se puede ordenar el RT‑6201 con un preselector interno.

Se puede solicitar el RT-6201 con un receptor GPS integral.

La Figura ‎1‑1 muestra una vista general del RT-6001/RE‑6001, y la Figura ‎1‑2 muestra una vista general del RT-6201.

En la Figura ‎1‑1 se muestra el RT-6001 sin su caja de batería. La caja de la batería se usa solamente cuando el RT-6001 es parte del set de radio portátil de mochila, y permite instalar cualquiera de los tipos estándar de baterías ofrecidas para el RT-6001 opera siempre sobre fuentes de alimentación de 24 VCC.

Todos las versiones de los receptores / transmisores HF-6000 han sido diseñadas y construidas para hacer uso extensivo de las técnicas avanzadas de tecnología y miniaturización, incluyendo el uso de arreglos de compuertas programables, encapsulado exterior pequeño delgado (TSOP), y las últimas tecnologías de montaje de superficie (que incluye BGA), procesamiento de señales digitales (DSP) y otras técnicas de diseño que permiten el reemplazo del hardware por software. El receptor / transmisor incluye módems de datos incorporados de alta velocidad, que pueden usarse aún en el modo de salto de frecuencias, un vocoder incorporado que soporta diversas velocidades de transmisión de bit, y un mejorador de voz para la entrada del micrófono.

El receptor / transmisor tiene una interface hombre-máquina inteligente que permite una sencilla operación. Se usan solamente dos selectores; las demás actividades se llevan a cabo en forma interactiva por medio de una simple botonera de cinco pulsadores, en conjunto con una extensa visualización gráfica manejada por menú. La pantalla proporciona realimentación al operador y muestra amplia información concerniente al estado del sistema (por ejemplo, modo de operación, indicaciones de falla, condición de batería baja, etc.). La pantalla sirve también como miniterminal de datos cuando se usan las capacidades de flash (ráfaga) o transmisión de datos.

Dado el amplio rango de las funciones que pueden realizarse mediante la pantalla del panel frontal y el teclado, se han definido tres niveles de operación: 
  • El nivel básico de operación le permite al operador realizar las actividades necesarias para operar el set de radio según los parámetros almacenados, y cuando es necesario, cambiar el modo operativo en el canal en uso. 
  • El Segundo nivel operativo provee el acceso a todos los parámetros de la configuración, pero no le permiten al operador cambiar los valores del parámetro clasificado. 
  • El tercer nivel operativo provee acceso a los parámetros clasificados, y permite la carga de los parámetros de la configuración en el set de radio.
Una comprensiva función de prueba incorporada (BIT) multinivel permite al operador verificar rápidamente el funcionamiento del equipo e identificar componentes defectuosos. El personal de mantenimiento del escalafón superior también puede usar la función BIT para identificar módulos defectuosos en el campo sin necesidad de equipo de prueba adicional, asegurando la prueba funcional completa después de reemplazar el módulo.

Una característica importante del receptor / transmisor es su característica de mejora preplaneada del producto, que significa que el receptor / transmisor posee capacidad incorporada de crecimiento futuro, que permite perfeccionar el rendimiento y agregar características nuevas con cambios mínimos de hardware. Es posible realizar una mejora en el software mediante el conector RMT/DA­TA sin abrir el estuche del receptor / transmisor, permitiendo así el perfeccionamiento en el campo.

 Características Técnicas Principales

El set de radio HF-6000 es capaz de recibir y transmitir voz, datos, mensajes flash/burst y telegrafía de onda continua (CW) usando modulación de banda lateral superior (BLS) y banda lateral inferior (BLI). Como opción, se pueden ordenar sets de radio con soporte para comunicación de voz usando amplitud modulada (AM) convencional. La alta selectividad y un amplio rango dinámico aseguran una recepción de señal clara y sin disturbios.

Los sets de radio HF-6000 operan en el rango de frecuencias de 1.5 a 29.99999 MHz, y proveen 2.850.000 canales de RF con incrementos de 10 Hz. La frecuencia operativa es generada por un sintetizador de frecuencia altamente estable y exacto. 

Para todos los sets de radio, el operador puede seleccionar la potencia de transmisión en varios pasos, para lograr una óptima performance e interoperabilidad de transmisión. La máxima potencia nominal se usa para el máximo rango, mientras que los valores más bajos se usan para reducir la interferencia a estaciones cercanas, minimizar la probabilidad de intercepción, y disminuir la disipación de potencia. Además, se puede ordenar el HF-6000 con la función adaptable de control de potencia, que le permite  controlar la transmisión de potencia del set de radio PRC-6020 de mochila, equipado con la función  adaptable de potencia.

Otras capacidades de los sets de radio HF-6000 incluyen:
  • Establecimiento automático del enlace.
  • Llamada selectiva.
  • Squelch digital.
  • Vocoder.
  • Comunicación de datos (modem de alta velocidad).
  • Operación con frecuencia dual.
  • Seguridad de comunicación.
  • ECCM (salto de frecuencia en la banda completa).
  • Transmisión de mensaje flash usando las comunicaciones de ráfaga (burst).
  • Pantalla integrada de datos del receptor GPS (solo para los sets de radio solicitados con esta opción). 
Los sets de radio HF-6000 usan técnicas de procesamiento de la señal digital (DSP) para proveer un rendimiento óptimo y permitir la actualización y modificaciones del campo.

La operación de los sets de radio HF-6000 está determinada por un conjunto de parámetros operacionales, almacenados en la memoria no volátil de su subsistema central de procesamiento y control. Los sets de radio HF-6000 pueden almacenar parámetros para hasta 100 canales prefijados, distribuidos en diez bancos de canal. Los parámetros opcionales pueden programarse desde el panel frontal del receptor / transmisor, ser cargados automáticamente (ya sea mediante el cargador G-10N, o desde otro set de radio que almacena los mismos parámetros). La preparación de los parámetros operacionales puede hacerse mediante un set de utilidades que puedan correr sobre computadoras de escritorio, tales como algunas laptops (la utilidad de preparación del parámetro también puede cargar directamente parámetros operacionales a los sets de radio HF-6000 y los cargadores G-10N). 

Este juego de utilidades soportado por la misión, disponible desde Tadiran, facilita muchos aspectos de la planificación de la misión, por ej. Administración de las comunicaciones de datos, predicción máxima de las frecuencias utilizables (MUF), planificación de las redes de radio, etc.

La operación de los sets de radio HF-6000 es simple, y no requiere operadores capacitados. Todas las funciones de los sets de radio HF-6000 pueden ser controladas por un simple teclado y una gran pantalla de cuarzo líquido (LCD) (los únicos controles adicionales del panel frontal son un selector de canal, y un control de volumen integrado con el interruptor ON/OFF de la radio). El cordial y simple menú de interface hombre máquina (MMI) le permite al operador seleccionar el modo de operación deseado, definir o modificar los parámetros a ser usados en cada canal prefijado, y realizar cualquier otra actividad deseada. La LCD le provee también al operador una amplia variedad de alertas visuales e información del status de la radio.

Una comprensiva función de prueba incorporada (BIT) multinivel permite al operador verificar rápidamente el funcionamiento del equipo e identificar componentes defectuosos. El personal de mantenimiento del escalafón superior también puede usar la función BIT para identificar módulos defectuosos en el campo sin necesidad de equipo de prueba adicional, asegurando la prueba funcional completa después de reemplazar el módulo.

Además del control del panel frontal, las funciones principales del set de radio (canal, modo operativo y volumen) pueden ser controladas por medio de un microteléfono de control opcional, H-739R, o una caja de control, C-739. El C-739 permite también la simple conexión a cualquier sistema de interconexión.

Cuando se requiere control total sobre todas las funciones del radio set, por ejemplo para instalaciones en aeronaves, se puede usar la caja de control C-6200. La C-6200, que se puede ubicar a hasta 10 metros del set de radio controlado, incluye un selector de canal, indicadores de status y una pantalla y teclado similares a los del panel del set de radio.

Además, los sets de radio HF-6000 tienen una interface de control serie RS-232 que permite el control a distancia, por ejemplo  mediante el Sistema de Control Remoto GRA-7400, así como la conexión a un equipo automatizado de prueba para rápidas y completas pruebas y detección de fallas. 

Los sets de radio HF-6000 se instalan sobre montajes que absorben golpes, y son refrigerados por convención de aire libre. Los sets de radio HF-6000 son aptos para una operación confiable en un amplio rango de condiciones de servicio.

 Llamada Selectiva y Squelch Digital

Las funciones de llamada selectiva y Squelch digital usan las capacidades de procesamiento digital de señal y transmisión de datos de los sets de radio HF-6000.

Squelch Digital

Los sistemas tradicionales de HF de squelch silábico adolecen de un alto valor de falsas alarmas y mala detección. El resultado es un ruido molesto que no sólo molesta al operado, sino que más aún, prohíbe la conexión de los sets de radio a los sistemas móvil, aerotransportado, naval e intercom o a las estaciones repetidoras de HF-VHF.

La función digital squelch del HF-6000 silencia el ruido molesto, tradicionalmente asociado con la comunicación en HF. El squelch digital implementado en los sets de radio usa un código digital muy largo, que se transmite automáticamente cuando squelch está en ON. La sección de recepción del subsistema de squelch digital, silencia el canal de audio hasta que el código no haya sido total y correctamente recibido. Esto reduce el porcentaje de falsas alarmas y minimiza el número de malas detecciones.

Cuando se opera en el modo clear, el operador puede habilitar o inhabilitar libremente el squelch. En todos los modos de operación, el squelch debe estar en ON (en algunos modos, el squelch es habilitado automáticamente por el set de radio) con el objeto de eliminar falsas alarmas y malas detecciones. Cuando se habilita la función squelch, se habilita automáticamente la función de llamada selectiva.

La alta confiabilidad del squelch digital no sólo permite una operación sin el ruido de HF, sino que además permite la conexión de los sets de radio HF-6000 con el intercom o sistemas remotos. El squelch digital del HF-6000 es totalmente compatible con la función de squelch digital del equipo HF-2000.


La llamada selectiva le permite a los operadores enviar mensajes a un destino específico, usando direcciones. Los sets de radio HF-6000 usan la llamada digital basada en el mismo mecanismo usado para implementar la función de squelch digital. 

  • La radio transmite una dirección (un código de identificación digital) simultáneamente con cada transmisión. 
  • Cada radio que recibe la transmisión, verifica el código contra la dirección de recepción, y le permite a la señal de audio recibida pasar a la salida únicamente cuando los códigos coinciden. 
La dirección usada por los sets de radio HD-6000 es un número en el rango de 00 a 29, para un total de 30 direcciones. Las direcciones se usan de la siguiente manera:

  • 27 direcciones individuales: 01 a 09, 11 a 19, 21 a 29. Cuando se transmite un mensaje con una dirección individual, sólo el receptor ha asignado que la dirección pasa el mensaje recibido a la salida.
  •  3 direcciones de red:
  • Mensajes transmitidos con una dirección de red 0 son aceptados por todas las estaciones con dirección individual en el rango de 01 a 09.
  • Mensajes transmitidos con una dirección de red 0 son aceptados por todas las estaciones con dirección en el rango de 11 a 19.
  • Mensajes transmitidos con una dirección de red 0 son aceptados por todas las estaciones con dirección en el rango de 21 a 29.          
Dirección de transmisión: mensajes transmitidos con la dirección ALL son aceptados por      todas las transmisiones.

Se pueden ingresar diferentes direcciones para cada uno de los canales que se pueden fijar en los sets de radio de alta frecuencia HF-6000. 

El uso de llamadas selectivas permite la reutilización de frecuencias, esto reduce enormemente la fatiga del operador (porque se silencia la salida del receptor en todo momento, excepto cuando se está recibiendo un mensaje destinado a un receptor particular), y es muy útil para implementar estaciones de retransmisión automática.

Cuando se usa la telegrafía CW, la llamada selectiva es la única manera de silenciar la salida de audio si se reciben señales indeseables. 

La llamada selectiva se usa en los modos CLR, SEC, AJ, y AUTOCALL/ALE MIL. Cuando se habilita la llamada selectiva, la función de squelch se habilita automáticamente.

Función Trace

La opción TRACE le permite al operador escuchar (monitorear) todas las transmisiones en el mismo canal (siempre que usen el mismo modo), sin tener en cuenta la dirección individual de recepción del set de radio. Esta función usa la función de squelch digital y provee las mismas ventajas respecto del silencio de recepción estática, la única diferencia es que el squelch acepta todas las direcciones de destino. 

Si se inhabilita TRACE, la radio opera según el modo de operación seleccionado y recibe únicamente los mensajes que se envían a sus direcciones individuales.
Modo de Señal
Modos de Transmisión de Voz

Los sets de radio HF-6000 soportan dos modos de transmisión de voz:

Modo standard de transmisión de voz. Para aumentar la potencia de transmisión promedio, los sets de radio HF-6000 usan el procesamiento digital de señales de voz (mejora de la señal) que asegura la transmisión óptima de las señales de voz a través de los enlaces de HF. Por lo tanto, el transmisor puede aceptar un amplio rango de niveles de señal mientras continúa logrando modulación total.

Cuando se usa el modo standard de voz, los sets de radio HF-6000 pueden también transmitir mensajes flash, mensajes cortos y datos. Por ejemplo, cuando se conecta una terminal de datos a un set de radio programado para usar el modem interno, el operador puede transmitir mensajes de voz, simplemente pulsando el PTT. Cuando la terminal tiene datos a transmitir, cambia automáticamente el set de radio a transmisión en el modo de datos, sin requerir la intervención del operador. El operador tiene prioridad, lo que significa que es posible interrumpir una transmisión de datos y comenzar a transmitir un mensaje de voz.

Modo vocoder (opcional). La opción vocoder permite la transmisión digital de señales de voz a muy baja velocidad de datos (1.2 o 2.4 Kbps). Cuando se opera a 2.4 Kbps, el vocoder es compatible con las especificaciones USA DOD del vocoder de 2.4 Kbps.

Cuando se habilita la función vocoder, las señales de voz primero se digitalizan y codifican usando la codificación de predicción lineal mezclada de excitación (MELP), para obtener una corriente digital de datos. Luego, se procesa la corriente digital de datos para obtener una corriente de datos de baja velocidad. La corriente de baja velocidad resultante se transmite por modem interno (el mismo modem usado para la transmisión de datos – ver parágrafo ‎1-6). La profundidad intercalada a usar durante las transmisiones de vocoder, se fija automáticamente en el valor óptimo bajo las condiciones de propagación prevalecientes.

El vocoder HF-6000 es capaz de hacer resincronización automática en caso que las condiciones de propagación o una fuerte interferencia cause una pérdida de sincronización del receptor a la señal del transmisor. Esto asegura la mejor performance posible del canal de HF.

 Además de la mejor performance en malos enlaces, el uso de transmisión digital permite el uso de las mismas técnicas de encripción que las usadas habitualmente para proteger los datos transmitidos por medio del modem interno HF-6000.

Cuando se usa el modo vocoder, el modem interno debe poder transmitir y recibir datos vocoder. Para usar el enlace de HF para la transmisión de comunicación de datos y vocoder, es necesario usar la utilidad de transmisión de datos de HF, HFDATA. Conectando una PC que corre esta utilidad al conector RMT/DATA, es posible transmitir datos cuando el enlace no se usa para comunicación de voz (vocoder). Cuando la PC tiene datos a transmitir, cambia automáticamente el set de radio a transmisión en el modo de datos, sin requerir la intervención del operador. El operador tiene prioridad, lo que significa que es posible interrumpir una transmisión de datos y comenzar a transmitir un mensaje de voz usando el vocoder.

Transmisión Telegráfica Morse para CW

El operador puede habilitar la transmisión CW, en lugar de la comunicación de voz: en el modo CW, pulsar la tecla de telegrafía no sólo cambia el set de radio al modo de transmisión, sino que además modula en el tono de 1 KHz.

El set de radio usa automáticamente los parámetros óptimos para el modo operativo seleccionado. Por ejemplo, cuando se opera con squelch en ON (el squelch cambia automáticamente a ON cuando se usa la llamada selectiva, así como cuando usan los modos SEC o AJ), el CW analógico (usando el tono de modulación de 1 KHz) es reemplazado por el CW digital. El CW digital le permite al receptor reproducir un tono de bip de CW limpio, libre de ruido, independientemente del nivel de ruido del canal.

Comunicaciones de Datos

Se pueden solicitar los sets de radio HF-6000 con un modem de alta velocidad, opcional incorporado para transmisiones de datos flexibles y confiables. La optimización del modem para la comunicación de HF y el uso de códigos poderosos de detección y corrección de error, garantiza una alta probabilidad de transferencia de datos libre de error, aún bajo las más adversas condiciones de comunicación.

El modem interno de alta velocidad permite la transmisión asincrónica de datos a velocidades de hasta 4800 bps. El modem puede programarse para usar cualquiera de los siguientes modos operativos:

Modo
Velocidades
Modem de Tono Único MIL-STD-188-110A 
75 - 4800 bps
Modem de 39 Tonos MIL-STD-188-110A 
75 -2400 bps
Modem 4285 NATO STANAG
75 -3600 bps
Módem FSK programable
50 -1200 bps
Módem MFSK
50 -150 bps

Para una decripción completa de las capacidades de comunicación de datos, refiérase al parra´fo 1-6.

Los sets de radio HF-6000 también pueden solicitarse con la opción de pantalla de mensajes: esta opción permite la visualización de los mensajes de datos recibidos en el panel frontal LCD.

Capacidades de Comunicaciones de datos, selección del Modem.

Se proveen tres selecciones básicas:

Modem interno de alta velocidad (opcional) – soporta velocidades de datos de 50 a 4800 baudios. La interface al equipo de usuario es RS-232C.

El modem interno del HF-6000 puede configurarse para que use diversas formas de onda standard (ver parágrafo ‎1-5.3) que cumplen con las normas militares de USA y NATO. La configuración de modem interno permite la operación en los modos CLR, SEC y AJ.

Cuando se usan SEC o AJ, automáticamente se selecciona el modem MFSK y las señales son encriptas. Por lo tanto, se pueden cargar y seleccionar las mismas teclas en todos los sets de radio que participan en un enlace.

El modem MFSK permite la operación a bajas velocidades de datos (hasta 150 bps). Para soportar velocidades de datos más altas en el modo AJ, se dispone de un modem veloz para operación en saltos de frecuencia: este modem soporta velocidades de datos de hasta 1200 bps. La transmisión de datos con el modem de alta velocidad debe realizarse usando la utilidad de comunicación de datos HFDATA.

Modem externo – en este modo, los sets de radio transmiten la señal analógica provista por un modem externo. Esta señal analógica es luego modulada en la señal transmitida. En este modo, la velocidad de datos depende de las características del modem. Generalmente la velocidad máxima es 4800 baudios. El equipo externo debe proveer también encripción / descifrado, por lo tanto, cuando se configura el set de radio HF-6000 para transmitir datos usando un modem externo, no están disponibles los modos SEC y AJ.

Esta configuración permite la operación en el modo CLEAR y habilita la activación del modo de frecuencia dual, y la función AUTOCALL o ALE MIL.

Modo de terminal externa – este modo está pensado para usar con la caja de interface opcional IB-6100 que puede convertir señales FSK analógicas de 600 bps, recibidas desde una terminal o modem externos, en datos a niveles RS-232, y viceversa. La interface RS-232 de la IB-6100 se conecta al conector RMT/DATA del set de radio.

Este modo permite aprovechar el modem de alto rendimiento de los sets de radio HF-6000 para transmitir el tráfico generado por las terminales estándar con la interface del FSK. Además, a diferencia de la opción de modem externo, en el modo de terminal externa, es posible usar los modos SEC y AJ.

Transmisión de Mensaje Flash

El VRC-6200 provee una función incorporada de transmisión de mensaje flash. Esta función usa transmisión ráfaga para transmitir un código de dos o tres dígitos seleccionado por el usuario, para un número total de 1000 códigos diferentes (mensajes). El mensaje deseado es seleccionado por medio del teclado del panel frontal.

El código es comúnmente el número de un mensaje en un libro de código usado por ambos operadores, el que transmite y el que recibe: La parte que recibe mira, entonces, en el libro de códigos y lee el mensaje indicado. Este método es muy eficiente y fuerte, y permite la comunicación aún en condiciones de baja inteligibilidad de voz, debido al uso de un poderoso código de corrección de error. Una vez recibido exitosamente el mensaje, se envía una señal de confirmación.

Por conveniencia, los sets de radio HF-6000 pueden almacenar los contenidos explícitos de hasta 100 mensajes (aquellos identificados por los códigos 00 a 99). Cada uno de dichos mensajes llamados “mensajes de texto” puede tener hasta 90 caracteres y se cargan como parte de los parámetros operacionales. Entonces, luego de recibido uno de los códigos que han sido cargados, los sets de radio HF-6000 muestran los contenidos explícitos del mensaje en su panel frontal LCD. Para otros códigos, es necesario referirse a un libro de códigos.
Los operadores de los sets de radio HF-6000 pueden comunicarse usando la opción de mensaje flash en cualquier modo operativo, es decir, los modos CLEAR y SECURE usando la operación de frecuencia única y frecuencia dual, AUTOCALL o ALE y también el modo AJ. 
El mensaje flash se transmite como una ráfaga corta que incluye la información necesaria para establecer un enlace al destino (o sea, el SELF ID del set de radio de transmisión, la dirección de destino, y otros ítems específicos del modo), seguida por el código que representa el mensaje. Si el código es el de un mensaje de texto, la estación que recibe muestra sus contenidos explícitos.

Todas las opciones de direccionamiento descriptas en el parágrafo 1-4.2 están disponibles, esto es, transmisión a una estación individual, a una red, o a todas las estaciones de radio en un grupo de redes. 

Durante la operación en el modo de frecuencia única, el mensaje flash se transmite inmediatamente. Si un receptor está en el modo secure y recibe un mensaje enviado en el modo clear, enviará una confirmación en el modo clear. Si el receptor está en el modo clear y recibe un mensaje flash enviado por un set de radio en el modo secure, el receptor mostrará SEC MSG para avisarle al operador que pase al modo secure para ver en pantalla los contenidos del mensaje. 

Luego de haber transmitido un mensaje flash que fue recibido exitosamente por el otro set de radio, el operador que envía puede recibir un mensaje de confirmación (ACK). En caso de recibirse un mensaje adicional mientras el anterior está aún en pantalla (esto es que el operador no leyó el mensaje), el set de radio que recibe guardará hasta 16 mensajes flash o respuestas ACK. Los mensajes adicionales sobrescriben los mensajes viejos.

Transmisión de Mensaje Corto

La función de mensaje flash en un método confiable y eficiente, pero requiere la carga previa del mismo mensaje en todos los sets de radio.

Para aumentar la flexibilidad operacional, los sets de radio HF-6000 soportan un servicio adicional – transmisión de mensaje corto. Este servicio le permite al operador transmitir mensajes cortos de texto libre (hasta 90 caracteres) con la misma eficiencia que la transmisión de mensajes flash, excepto que en este caso el set de radio transmite los contenidos actuales del mensaje deseado, no un código que representa el mensaje.

El mensaje deseado se carga y almacena en el set de radio que transmite mediante una PC o G‑10N. Los sets de radio HF-6000 pueden soportar hasta 10 mensajes como esos.
Los contenidos del mensaje se ven en la LCD de los sets de radio de recepción HF-6000, siempre que la opción de visualización de mensaje esté activada.

Nota

Cuando se usa el modo ALE MIL, se dispone de un servicio adicional de mensaje corto, el AMD. El servicio AMD usa el formato ALE de señal para transmitir el mensaje requerido. Se pueden almacenar hasta 10 mensajes, de 90 caracteres cada uno.
 Administración de Frecuencia en Tiempo Real
La función de Establecimiento Automático de Enlace (ALE) provee administración adaptable de frecuencia en tiempo real. Para este propósito, la red es asignada a un grupo de frecuencias. La función ALE asegura una comunicación confiable de HF bajo condiciones de propagación que cambian rápidamente, monitoreando continuamente y evaluando la calidad de la transmisión en las frecuencias del grupo asignado. La frecuencia óptima dentro del grupo asignado, es seleccionada automáticamente para cada transmisión y se establece el enlace vía un proceso automático de coloquio.

Los sets de radio HF-6000 proveen dos tipos de funciones ALE: AUTOCALL y ALE para MIL‑STD‑188‑141B.
  • Función AUTOCALL El sistema ALE, disponible como característica standard del equipo HF-6000, ha sido desarrollado por Tadiran para proveer un setup del enlace más rápido y confiable (típicamente 4.5 segundos para un enlace) en relación con el sistema MIL‑STD-188-141B ALE. Se recomienda la función AUTOCALL para operadores que requieren una mayor eficiencia táctica, sensibilidad y facilidad operacional. La función AUTOCALL del HF-6000 es totalmente compatible con la función AUTOCALL del equipo HF-2000.
  • Función MIL-STD-188-141B ALE  El sistema ALE, opcional en el equipo HF-6000, cumple con los requerimientos de FED-STD-1045 y MIL-STD-188-141B. Este sistema se recomienda para operadores que requieren interoperabilidad con otras estaciones que usan ALE para MIL-STD-188-141B, o requieren ALE para comunicaciones que involucren grandes redes.
Ambas funciones se usan en los modos CLR y SEC para establecer en forma automática un enlace en el canal libre más silencioso que pueda soportar la comunicación. Para asegurar que la comunicación siempre tenga lugar a la frecuencia que bajo las condiciones dadas, brinde la mejor calidad de comunicación.

La función ALE usa dos procesos básicos que son realizados automáticamente por los radio sets que operan en el enlace punto a punto, o en una red. Un proceso comprende el establecimiento y la desconexión del link en forma automática. El otro proceso comprende el análisis y aprendizaje de la calidad de transmisión a las diversas frecuencias asignadas para la operación ALE, y la selección de la frecuencia óptima para cada enlace individual.

El proceso para el establecimiento del enlace depende de la configuración operacional (transmisión a una dirección única seleccionada, una red seleccionada o transmisión), y generalmente incluye las siguientes etapas principales:
  • Recolección y verificación de los parámetros de sintonía de la antena.
  • Barrido continúo de las frecuencias en el grupo de frecuencias seleccionado, con el propósito de seleccionar la mejor frecuencia en las condiciones actuales.
  • Inicio del proceso de coloquio mediante el envío de un mensaje CALL (pedido de setup  de un enlace) a la estación llamada.
  • Transmisión de un mensaje REPLY de la estación que recibe la llamada a la estación  que llama.
  •  Finalmente, establecimiento del enlace entre la estación que llama y la estación que  recibe la llamada (indicado por un aviso LINK que aparece en ambas estaciones).
 Para más detalles, vea el Apéndice C.

Operación en Frecuencia Única o Dual

Esta capacidad de frecuencia dual soporta la recepción y transmisión en diferentes frecuencias en el modo de semi – dúplex. Esta opción permite recibir en una frecuencia y transmitir en otra frecuencia, y soporta todas las características disponibles durante la operación fija (frecuencia única).

Operar en frecuencias diferentes de transmisión y recepción, tiene varias ventajas:
  • Permite la comunicación entre dos estaciones aún en el caso de que una frecuencia sea buena para una estación, pero mala para otra estación (por ejemplo, cuando hay ruido local).
  • Disminuye la probabilidad de intercepción, y por lo tanto agrega seguridad a la comunicación establecida.
  • Soporta retransmisión.
 La opción de frecuencia dual opera en los modos, clear, secure y de frecuencia fija. Puede usar todos los tipos de modulación, todos los tipos de transmisión de datos y todas las opciones squelch.

La opción de frecuencia dual no opera con AJ. Sin embargo, cuando se selecciona AJ, el set de radio opera en el modo AJ, aún si seleccionó la opción de frecuencia dual.

Funciones de Protección de Señal

Modo Clear (CLR)

En el modo clear, el set de radio transmite señales clear (llamadas también planas, o no cifradas) en una frecuencia fija. En este contexto “frecuencia fija” significa que la frecuencia no cambia durante ningún intervalo de transmisión dado, por ej. Las señales clear también pueden transmitirse y recibirse cuando operan en uno de los modos automáticos de administración de frecuencia (AUTOCALL o ALE MIL).
Modo Secure (SEC)

En el modo secure, los sets de radio HF-6000 codifican la señal transmitida usando una corriente de bit seudo – aleatoria generada por medio de una clave de encripción seleccionada por el operador, y descifra las señales recibidas, siempre que hayan sido codificadas con la misma clave. Las transmisiones enviadas en el modo clear son recibidas también sin requerir la intervención del operador, además, los sets de radio HF-6000 que operan en el modo clear, alertarán al operador que se está recibiendo en su frecuencia una transmisión secure que usa una clave programada para usar en el canal actual.

Así como en el modo clear, la transmisión tiene lugar en una frecuencia fija que no cambia durante la transmisión. Los sets de radio HF-6000 pueden soportar hasta 10 claves de encripción. El operador selecciona la clave deseada. 
En el modo secure, los sets de radio HF-6000 protegen no sólo la comunicación de voz, sino también la de datos y flash (que usan un modem interno MFSK), y la comunicación telegráfica CW.
  • En el modo de voz standard, la comunicación de voz es codificada en los dominios de frecuencia, tiempo y fase para eliminar la inteligibilidad residual.
  • Se codifican en forma digital CW, los mensajes flash, vocoder y tráfico de datos.
  • Cuando se selecciona el modo secure, los sets de radio HF-6000 pasan automáticamente a usar modulación de BLU, habilitan la llamada selectiva, y seleccionan el modem MFSK. Estos cambios se revierten automáticamente en cuanto usted vuelve al modo clear.
Modo Anti Perturbación (Anti-Jamming) (AJ) 

El modo anti perturbación o de saltos de frecuencia, es una técnica en la que la frecuencia de transmisión cambia rápidamente, varias veces por segundo, dentro de un juego de frecuencias predeterminas (tabla de frecuencias). 

Los sets de radio HF-6000 pueden equiparse con una función incorporada de salto de frecuencia, para proteger la comunicación analógica y digital contra perturbación. Los diseños avanzados permiten saltos de frecuencia sobre toda la banda de frecuencias de HF, haciendo posible, de ese modo, la selección de las frecuencias de propagación adecuadas y la operación más confiable y exitosa en ambientes con perturbación densa. Las frecuencias usadas para saltos de frecuencia pueden seleccionarse automáticamente, mediante fórmulas que usan parámetros suministrados por el operador, o en forma manual. Pueden especificarse también las frecuencias prohibidas, que van a ser excluidas de la secuencia de salto.

Los sets de radio HF-6000 usan sincronización rápida y automática asistida por la hora del día. El método elimina la necesidad de estaciones master vulnerables, y provee prontitud operacional inmediata sin excesivos procesos de sincronización que consumen tiempo.
La sincronización orientada de PTT de los sets de radio HF-6000 permite períodos de silencio de radio virtualmente ilimitados, sin necesidad de resincronización. Además, el proceso de sincronización asegura una muy alta probabilidad de sincronización aún bajo severas condiciones de perturbación.

Los cambios de frecuencia son controlados por una corriente de bit seudo – aleatoria generada por medio de una tecla AJ seleccionada por el operador. Se pueden almacenar hasta 10 tablas de frecuencia AJ en los sets de radio HF-6000.

En el rango de frecuencias de HF, las condiciones de propagación interfieren con la selección libre de las frecuencias de salto; aun cuando las frecuencias no sean usadas por fuerzas amigas, pueden no soportar las comunicaciones de largo alcance, o pueden ser distribuidas por estaciones de alta potencia. Entonces, tablas que contienen “buenas” frecuencias se deben usarse para saltos. Los sets de radio HF-6000 proveen flexibilidad en este aspecto, usando tres modos para la preparación de las tablas de frecuencia:
  • La Tabla 0 es una tabla calculada automáticamente por el set de radio. Cuando se selecciona esta tabla, la frecuencia de radio salta en forma aleatoria alrededor de la frecuencia del canal prefijado (la frecuencia seleccionada para la operación en frecuencia única). El operador necesita parámetros no específicos para esta tabla.
  • La Tabla 1 es la tabla de frecuencia definida en forma manual, que puede contener hasta 150 frecuencias cargadas por el operador. La Tabla 1 se usa también para operar en el modo de saltos adaptables.
  • Las Tablas 2 a 9 están construidas usando una fórmula que requiere diversos parámetros seleccionados por el operador. Estas tablas pueden usarse también para operar en el modo de salto adaptable.
Las frecuencias contenidas en cada tabla son calculadas por los sets de radio HF-6000 según tres parámetros cargados por el operador: La frecuencia más baja (o base), el número de frecuencias (hasta 150), y el tamaño del paso (la diferencia entre las frecuencias adyacentes, en pasos de 1 KHz hasta 99 KHz). La frecuencia superior resultante no debe exceder los 29.9999 MHz. 
Cada tabla de frecuencia puede contener hasta cinco frecuencias prohibidas entradas manualmente, que están excluidas del patrón de saltos (por ejemplo, frecuencias usadas por fuerzas amigas para comunicaciones fijas o de frecuencia). 
Como standard, en el modo AJ los sets de radio HF-6000 utilizan todas las frecuencias incluidas en la tabla de frecuencias de saltos. El salto de frecuencias adaptable está disponible como opcional. Esto tiene por objeto mejorara la calidad de enlace de saltos de frecuencia mediante una evaluación y selección de frecuencia, automática, en tiempo real realizada por cada set de radio en la red. Cuando se hace el setup de un enlace, los sets de radio evalúan la calidad de transmisión de cada frecuencia en la tabla de frecuencias seleccionada, y usan para saltos de frecuencia únicamente frecuencias que soportan una buena comunicación.
En el modo AJ, se seleccionan automáticamente la modulación de BLU, la llamada selectiva y el modem MFSK; este cambio se revierte en cuanto usted vuelva al modo clear.
No se pueden recibir transmisiones de frecuencia fija en el modo AJ, y los receptores que operan en frecuencias fijas, no pueden recibir transmisiones AJ.
Sintonía Automática de la Antena
Los sets de radio HF-6000 realizan siempre la sintonía óptima de la antena, para lograr máxima sensibilidad y potencia transmitida.
  • Durante la operación en frecuencia fija, el proceso de sintonía se activa la primera vez que se activa el PTT. Durante las siguientes transmisiones, la sintonía se verifica nuevamente y se corrige si es necesario. Si no se puede sintonizar la antena (por ej. por daño físico), se genera un tono de alarma y en el panel frontal aparece el mensaje NO MATCH.
  • Cuando se usan grupos o tablas de frecuencia (en los modos AJ, AUTOCALL, o ALE), se lleva a cabo un proceso especial de sintonía, llamado aprendizaje. El proceso de aprendizaje se inicia con la primera activación del PTT, y también cuando se seleccionan los modos AUTOCALL, ALE, o AJ, luego de la selección de una tabla / grupo de frecuencia diferente, y cada vez que se hace un cambio de frecuencia en la tabla / grupo de frecuencia relevante.
  • El set de radio realiza la sintonía sin intervención del operador, transmitiendo a cada frecuencia y “aprendiendo” la correcta red de sintonía para cada una. El intervalo de sintonía es muy corto. El operador ve LEARN ON. En caso de aprendizaje exitoso, la radio vuelve al modo de barrido. Si falla el aprendizaje, la radio vuelve al modo de barrido, pero se usa un mensaje LEARN FAIL (parpadea en la barra de menú) y bips de audio para atraer la atención del operador. En este caso, el operador puede verificar la antena y la tabla / grupo de frecuencias.
  • El propósito del aprendizaje es verificar si la antena está sintonizada adecuadamente para todas las frecuencias en un grupo (tabla). Luego de este procedimiento, los parámetros de sintonía se almacenan en la memoria del set de radio, haciendo, de ese modo, la sintonía mucho más corta.
 Control de Potencia Adaptable
Los sets de radio HF-6000 pueden solicitarse con la función de control de potencia adaptable (APC). Esta opción permite que los sets de radio HF-6000 controlen la potencia de transmisión de un set de radio de mochila PRC-6020 equipado con la función de potencia adaptable. Como resultado, se puede adaptar automáticamente la potencia de salida del PRC-6020 a las condiciones de comunicación, logrando, entonces, el nivel de potencia de transmisión mínimo y el más bajo consumo de potencia requerido para una comunicación confiable.
Esta optimización provee diversas ventajas operacionales importantes:
  • Performance de colocación mejorada, porque APC reduce de manera inherente, los problemas de interferencia mutua.
  •  Consumo de potencia reducido, lo que aumenta la vida de la batería.
  • Confiabilidad mejorada Consumo de potencia reducido significa que reduce la disipación de calor aumentando, por lo tanto, el tiempo medio entre fallas (MTBF). Las estadísticas muestran que una reducción de 10 dB en la potencia de transmisión promedio, mejora el MTBF tres o cuatro veces.
Algoritmos sofisticados de software permiten que la función APC determine el nivel óptimo de potencia de forma más responsable que los simples métodos de control de potencia manuales.
Subsistema de Receptor GPS (Opcional)
El subsistema de receptor GPS interno, disponible como opción para los sets de radio VRC-6200, puede mostrar la siguiente información en el set de radio LCD:
  • Datos de navegación, que incluyen:
  1. Longitud y latitud
  2. Altitud
  3. Dirección de movimiento y velocidad (para velocidades que exceden los 10 km/h).
  • Hora y fecha local, derivados de los datos del GPS. La exacta información de hora y fecha provista por el receptor GPS puede usarse en el modo de saltos de frecuencia en lugar de la información de hora del día ingresada por el operador.
  • Número de satélites GPS en vista. El número mínimo de satélites que se pueden recibir es cuatro. El receptor interno GPS puede recibir y procesar simultáneamente un gran número de satélites lo que mejora la exactitud en la localización.
Compatibilidad Funcional
Tabla 1‑1. Compatibilidad de las Funciones en los Diversos Modos de Operación:

FUNCIÓN
MODULACIÓN
MODO
MODO DE
DATOS
SQUELCH
CLR (Único o Dual)
AM, BLS, BLI
VOZ, FLASH, CW
INT, EXT
OFF
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT, EXT
ON
SEC (Único o Dual)
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT
ON
AJ
BLS, BLI
VOZ, FLASH, DCW
INT
ON
AUTOCALL
CLR
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT, EXT
ON
SEC
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT
ON
ALE MIL
CLR
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT, EXT
ON/OFF
SEC
BLS, BLI
VOZ, VOCODER, FLASH, CW
INT
ON



La tabla muestra las combinaciones posibles de las funciones principales, tipos de modulación, modos de comunicación, tipos de modem y función squelch:

  • Cuando squelch está en ON, es necesario seleccionar las direcciones de recepción y transmisión.
  • Cuando squelch está en OFF, y se seleccionan los modos AUTOCALL, SEC o         AJ, los sets de radio HF‑6000 pasan automáticamente a squelch ON.

 Funciones Estándar y Opcionales

La Tabla 1‑2 enumera las funciones disponibles como standard para los sets de radio HF-6000, así como las funciones opcionales que deben solicitarse especialmente. Se indica también la compatibilidad con la familia HF-2000 previa.


Tabla 1‑2. Funciones HF-6000.

FUNCIÓN
ESTÁNDAR/OPCIONAL
CCOMPATIBILIDAD CON HF-2000
Squelch digital
Standard
Si
Llamada selectiva
Standard
Si
AUTOCALL
Standard
Si
Secure
Opcional
Si
Salto/ Frecuencia
Opcional
Saltos Adaptable
Opcional
No compatible
ALE MIL
Opcional
Si
Potencia Adaptable
Standard
No compatible
Receptor GPS
Opcional
No relevante
Frecuencia dual
Standard
Si
Mensajes Flash
Standard
Si
Miniterminal de Datos
Opcional
No compatible
Vocoder
Opcional
No compatible