domingo, 25 de octubre de 2020

LA PATRULLA "HUASCARÁN": EN CASERÍO DE GOCHAPITA TAYABAMBA PROVINCIA DE PATAZ OCTUBRE DE 1993

Entre Sonrisas y Fusiles: El Abrazo de Gochapita.- El 28 de octubre de 1993, el cielo de la provincia de Pataz era un manto azul infinito. Solo las cumbres andinas desafiaban la gravedad. A bordo del rugiente helicóptero ruso MI-8, veintiún hombres de la patrulla «Huascarán» guardaban silencio. Sus manos se aferraban con fuerza a los fusiles FAL. Habían despegado cuarenta y cinco minutos antes desde el Batallón Contrasubversivo N° 323 en Huamachuco. El terreno se aproximaba con prisa. La nave comenzó su descenso. Levantó una densa nube de polvo al posarse sobre el aeródromo de tierra afirmada del caserío de Gochapita. Era un paraje suspendido a más de 3,800 metros sobre el nivel del mar.

En los años noventa, sobrevivir en Gochapita era un acto de fe. Sus pobladores mitigaban el olvido del Estado. La zona carecía de servicios básicos de agua, desagüe y electricidad. La gente labraba la pequeña agricultura. También pastoreaban el ganado en las faldas de la cordillera.

La patrulla, bajo mi mando como Suboficial EP Miguel Pineda Ramírez, desembarcó. Las hélices del MI-8 ruso volvieron a rugir de inmediato. El deber reclamaba a la nave de regreso en Huamachuco. Debía trasladar más hombres a otros rincones del departamento de La Libertad. Nos quedamos solos con el viento de la altura.

A las 12:30 horas, iniciamos el descenso a pie con rumbo al distrito de Tayabamba. En medio de aquella inmensidad, pasamos junto a una humilde escuela de educación primaria. La solemnidad de la guerra se rompió por un instante. Un grupo de niños y niñas salió corriendo al camino. Sus rostros estaban curtidos por el frío andino. Se iluminaron con una alegría pura. «¡Soldados del Perú!, ¡soldados del Perú!, ¡soldados del Perú!», exclamaban entusiasmados. Rompieron filas para acercarse y abrazarnos. Nos regalaron una calidez que brotaba directo de sus pequeños corazones.

El camino hacia el distrito de Tayabamba era un testigo milenario de la geografía. Los siglos y las fallas geológicas habían esculpido quebradas profundas y medianas. Eran senderos angostos, pedregosos y sinuosos. Los hombres andinos los habían marcado con sus huellas a través de los tiempos. Por ese sendero de piedra bajó la patrulla «Huascarán». Estaba conformada por jóvenes soldados del Perú profundo.

Al asomar por la parte alta del distrito, rompimos el viento. Bajamos entonando canciones de guerra, canciones de muerte, canciones de sangre. Las letras resonaban con fuerza en las paredes de adobe. Cruzamos frente al pequeño mercado de abastos y la iglesia. Finalmente, formamos filas frente a la Municipalidad. Allí operaba la Base Militar Contrasubversiva.

En la instalación nos esperaba el jefe de la base. Era un capitán de infantería conocido bajo el seudónimo de «Águila». Tras su fachada de autoridad se escondía una realidad sombría. El oficial estaba coludido con los narcotraficantes de la zona. Mantenía un pacto de silencio y corrupción en contubernio con casi todas las autoridades políticas y policiales del distrito.

Gochapita, por su ubicación estratégica, era una frontera invisible y paso obligado. Por sus senderos transitaban de noche las columnas combatientes del Partido Comunista del Perú - Sendero Luminoso. De día y de noche, caminaban los "mochileros" cargados con droga. Ellos procedentes de Tocache salían por la ruta del distrito de Ongón con destino al distrito de Urpay.

Al día siguiente, el 29 de octubre, el reloj de la base militar marcaba las 05:00 horas. El frío de la madrugada calaba los huesos. Los veintiún hombres salimos al pequeño patio de armas con los fusiles listos en la mano. Esperábamos tan solo la orden para el desplazamiento a pie. Nos aguardaba, por tercera vez, el pequeño distrito de Urpay a 2,688 metros de altitud.

Las dos ocasiones anteriores nos habían llevado allí los motivos del terrorismo y el narcotráfico. Esta vez, sin embargo, la misión era distinta. Íbamos a dar seguridad en el local de votación instalado en el colegio César Vallejo del distrito. Custodiaríamos las urnas para el cambio de la Constitución mediante el proceso de Referéndum. La orden venía directamente del presidente Alberto Kenya Fujimori.

1 comentario:

  1. Hola, buen dia, me gustaria saber en que pagina estan publicadas las fotos que ha usado en sus publicaciones respecto al patrulla hauscaran en la zona de Pataz ya que quiero poder usarlas en una publicacion, he tratado de buscar su correo para enviarle un mensaje pero no lo he hallado asi que recurro a los mensajes, espero su pronta respuesta.

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