viernes, 14 de agosto de 2015

CREAN DOS BATALLONES CONTRASUBVERSIVOS EN LA 8VA DIVISIÓN DE INFANTERÍA LOBITOS TALARA PIURA 1984

El año 1984 me encontraba laborando en la Companía de Comunicaciones N° 211 en Tablazo, 9na División Blindada, en La Guarnición de Tumbes (PRM).

En la última semana del mes de Junio del año 1984, a la gran mayoría de suboficiales de tercera y algunos suboficiales de segunda, pertenecientes a la Primera Región Militar del Perú, mediante un memorándum múltiple nos comunicaron para constituirnos al (G-1) de la 8va División de Infantería con sede en el distrito de Lobitos, Talara, departamento de Piura. 

En la guarnición del distrito de Lobitos, ubicado en las orillas del mar, nos centralizaron en las instalaciones del Batallón de Infantería Iquique" N° 31, llegaron también muchos oficiales subalternos del grado de subtenientes, tenientes y algunos capitanes, con ellos se formó por primera vez dos (02) Batallones Contrasubversivos en la Primera Región Militar del Perú, en base al personal de Tropa Servicio Militar Obligatorio, seleccionados en los Batallones de Infantería Motorizado “Iquique” Nº 31 y el Batallón de Infantería Glorioso “Ayacucho” Nº 3. En aquellos tiempos los batallones de infantería contaban con el efectivo de 600 hombres de Tropa SMO. Todo el personal de Oficiales, Suboficiales y Tropa se centralizó en las instalaciones del Batallón de Infantería Motorizado "Iquique" N° 31, en esta Unidad la instrucción contrasubversivo empezó en la primera semana del mes de julio y duró hasta el 31 de agosto del mismo año, es decir dos meses ininterrumpidos. Todos los días nos levantaban a las cuatro y media de la mañana para formar en ropa de deporte, enseguida el personal se desplazaba al paso ligero hacía el campo de fútbol que está en el lado norte de la Guarnición. Siendo las 05:00 horas los instructores pedían parte, luego se daba inició la instrucción de acuerdo a la progresión, es decir con la gimnasia básica con armas y sin armas en forma alternada, el mismo que culminaba a las 06:00 horas, luego corríamos diariamente ocho kilómetros, cuyo itinerario era partiendo del campo de fútbol hacía el lado Este por una carrozable que conduce hacía Pariñas e ingresábamos cantando canciones de de guerra, canciones de sangre, canciones de muerte, por el lado Sur de la guarnición por el Puesto de Control Nº 1, culminando la carrera en el Batallón de Ingeniería de Combate Nº 8.

En la parte posterior del Batallón de Ingeniería de Combate N° 8 quedaba el muelle del distrito de Lobitos. Después de la carrera todos formamos en este muelle viejo que aun permanecía de pie desde la época de los Yanquis, aquí a todos nos lanzaban al mar, donde nadamos uniformados una distancia de 50 metros ida y vuelta. Culminado la práctica de natación a las 08:00 horas, al paso ligero nos dirigíamos a nuestras Unidades para pasar rancho. A las 09:00 horas con el uniforme de campaña y el armamento asignado, formamos en el patio para dirigirnos hacia el campo de tiro, donde el personal practicaba tiro con FAL en la posición de tirador tendido y a la cadera, además tiro con lanzacohetes RPG y lanzamientos de granadas de fusil y de mano; este ejercicio duraba hasta las 12:30 horas. En horas de la tarde el personal formaba a las 14:00 horas con el uniforme de campaña y  sin armamento para la instrucción teórica relacionado a la Subversión y Contrasubversión, culminando todo a las 17:00 horas. Desde día lunes a viernes, siendo las 20:00 horas, todo el personal de Oficiales, Suboficiales y Tropa SMO, pasó lista de retreta puesto el casco de acero, armado y equipado. Una vez a la semana el día viernes se realizaba la marcha nocturna, donde los instructores daban rumbos para ubicar objetivos en diferentes lugares, el mismo que a una distancia de 30 kilómetros en la noche se hacia muy difícil; tal es así que muchas veces recién retornamos a las 05:00 horas, culminando de esa manera la instrucción de la semana. Los días sábado después del mantenimiento de armamentos y prendas siendo las 12:00 horas, el personal de todos los grados procedía salir a la calle hasta el día domingo 23:00 horas. 

En la Guarnición de Lobitos se entrenó al personal de Oficiales, Suboficiales y Tropa, para ser destacado a las zonas de Aucayacu y Tingo María; pero al final de la instrucción la gran mayoría retornamos a nuestras Unidades de origen; solamente dos compañías se desplazó a los lugares que menciono, una de las compañías lo integró el capitán de Infantería Carlos Noriega Montes, el teniente de infantería Guevara, el suboficial de 3ra MCE César Rodríguez López conocido como el “tigre” y el suboficial de 3ra MA Manuel Gonzales Bustos, conocido como el  “ojón” y  la Tropa en su mayoría fue del Batallón de infantería Motorizado “Iquique” Nº 31. 

En mi condición de Suboficial de tercera aunque renegando entrené calladito, pienso que la preparación en el aspecto militar en parte estaba bien, lo que si discrepé mucho es en la parte operacional y psicosocial, solo se hablaba de matar y matar ciegamente, en su mayoría los oficiales instructores demostraban su sentimiento anti serrano, esta tropa de cholos norteños y cobrizos se sentían diferente a los serranos de Ayacucho, Huancavelica, Apurimac, etc; no faltaban algunos instructores que decían: “Tenemos que ir a exterminar a esos serranos, a esos terrucos de mierda, en Ayacucho, Huancavelica, Aucayacu y Tingo María”, así nos hablan diariamente; al escuchar las predicas antiandinos que hablan mis instructores y sabiendo cómo piensan la gran mayoría de mis compañeros yo como cholo y serrano del Perú profundo renegué mucho, los malos tratos contra los serranos me chocaba en lo más profundo de mis sentimientos de hombre andino. En un curso de dos meses con intenso trabajo sicosocial humillante de tipo anti serrano, yo sinceramente me sentí como si estarían atentado contra la cosmovisión del hombre andino, contra mi gran patria. 

En la tierra yo he sido muy bueno en todo tipo de entrenamiento, en las marchas y carreras a muchos Comandos le superé por lejos; pero  en el agua  no soy bueno, cada vez que ingresaba al muelle temblaba de miedo y cuando me encontraba en la punta del muelle hasta tuve ganas de orinar de miedo, pero aun así en varias oportunidades salté al mar, en una de esas casi me ahogué y justamente me salvó el capitán de Infantería Carlos Noriega (este Oficial se merece todo mi respeto, era un comando tipo “A1”). 

Desplazamiento de dos Companías Contrasubversivo a la zona de Aucayacu.- Cuando organizaron a las dos compañías para el desplazamiento a la zona de Aucayacu, muchos comentaban de la abundancia de dólares y droga en dicha zona, es por eso que los nombrados se fueron felices y contentos en las primera semana del mes setiembre del año 1,984, este personal retornó en el mes de marzo de 1985 y para eso el suscrito ya se encontraba como cambiado de colocación en el Batallón de Infantería Motorizado “Iquique” Nº 31 de Lobitos, yo logré ver cuando llegó el capitán de infantería Carlos Noriega Montes, el teniente Guevara y los suboficiales César Rodríguez y Manuel Gonzales Bustos, obviamente retornaron con miles de dólares, el mencionado capitán todos los sábados viajaba a Lima en avión, retornaba el domingo también vía aérea, así mismo había comprado un departamento en el distrito de Miraflores y un carro de último modelo, el teniente Guevara conocido con el apelativo de “boquini” por sus amplios y carnosos labios puso una casa de repuestos en Piura, mis promociones según sus propias versiones habían comprado sus casas. 

El personal de oficiales que menciono y el suboficial Manuel Gonzales Bustos estaban nombrados para continuar sus labores en el Batallón de Infantería Motorizado “Iquique Nº 31” durante el AF 1985, por ende los oficiales aceptaron la decisión de la superioridad sin dudas ni murmuraciones, pero el suboficial Manuel Gonzales Bustos, se rehusó, negándose a permanecer en Lobitos, en esas circunstancias cuando el  Teniente Coronel de Infantería Jorge Ramos Varillas, Comandante de dicho Batallón, le ordenó para que se ponga uniforme y releve en la guardia de prevención, el mencionado suboficial inmediatamente hizo abandono de destino que hoy se conoce como abandono de empleo y se desapareció de la guarnición de Lobitos, pasaron días y le formularon su parte de abandono de destino, luego se supo que el aludido se había internado en el Hospital Militar Central en la especialidad de Salud Mental y posteriormente solicitó su cambio a una Guarnición de Lima, mientras el “tigre” César Rodríguez, pasó al Batallón de Servicios N° 8. 


Los grandes males de la colonia parió a Túpac Amaru II y los grandes males de la república parió al Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso (PCP-SL) y al Movimiento Revolucionario Túpac  Amaru (MRTA), en esta Guerra Interna entre connacionales, es decir el Estado contra los Grupos Subversivos obviamente el gran ganador ha sido el Estado con sus carnes de cañón de cholos contra cholos; tenía que ganar el Estado militarmente y políticamente casi por “goleada” a los Tupacamaristas y solamente en el campo militar a medias y mas no en lo político al Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso.

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