martes, 13 de enero de 2015

BATALLÓN DE INFANTERÍA MOTORIZADO "IQUIQUE" N° 31 LOBITOS TALARA PIURA PERÚ AÑO 1988

El Teniente Coronel Infantería Manuel Llamos Reyes.- Comandante del Batallón de Infantería Motorizado “Iquique Nº 31 durante el año 1988, oficial de 50 años de edad, diabético y muy obeso, tez trigueño oscuro, 1.68 de estatura aproximadamente, oficial mediocre como para ser comandante de un batallón de infantería, por su edad y obesidad caminaba con mucha lentitud y dificultad, nunca se puso delante de su tropa para los ejercicios de campaña a pie, menos para participar en carreras después del entrenamiento físico con la Tropa, comandantes como este oficial no deberían ser nombrados para cumplir funciones en las Unidades de combate, no son aptos para las operaciones militares en el Frente Interno y menos en el Frente Externo, prácticamente era un típico oficial de escritorio, inmoral y de malas costumbres, jamas participó en ejercicios de entrenamiento físico a la cabeza de su corporación de Oficiales, Suboficiales y Tropa Servicio Militar Obligatorio, cuando llegaba al cuartel para iniciar sus labores, inmediatamente se dirigía a su oficina donde permanecía todo el día contado sus billetes, así era su rutina de trabajo, mientras el personal de grados inferiores vivíamos casi sin ningún control, pero dejando de lado todo su ineptitud en la vida castrense, eso si fue un gran ladrón de tubos de la empresa Petro Perú de Talara, por la venta de toneladas de tubos trasportados desde Lobitos hasta el Callao, el negocio le dio buenos ingresos, por ende el cajón de su escritorio, así como su caja fuerte siempre se encontraba lleno de millones de billetes Inti, billetes que circularon durante el primer gobierno del presidente de la república de Perú el doctor Alan García Pérez (julio 1985 - julio 1990). Durante los años de 1986 y 1987, el Teniente Coronel Infantería Manuel Llamos Reyes, se desempeñó como Oficial de Inteligencia (G-2) de la 8va División de Infantería; en esos dos años, en complicidad con el Comandante General y algunos Comandante de Unidad, en las noches se dedicaba a robar tubos de 20 metros de largo de gran grosor, perteneciente a la Empresa Petro Perú de Talara, los mismos que permanecían amontonados en las zonas de exploración de Pariñas, zonas de El Alto, etc, para tal fin a partir de las once de la noche mandaba sacar un vehículo de apoyo de combate de tipo LA del Batallón de Infantería Motorizado “Iquique” N° 31, conducido por el Sargento 1ro Reenganchado Chinguel Peña, todas las noches a partir de las 23:00 horas salía este sargento llevando consigo 12 hombres de tropa para realizar los trabajos y retornaban a las cinco de la mañana, en aquellos tiempos almacenaban los tubos robas en la parte posterior del Batallón de Ingeniería N° 8, un lugar muy secreto como para ocultar este negocio ilícito. En el año de 1988, este oficial inepto asumió el mando del glorioso Batallón de Infantería Motorizado “Iquique” N° 31; por ende, con más intensidad se dedicó al robo de tubos de la Empresa Petro Perú, en esta oportunidad con vehículos de apoyo de combate de todo tipo bajo su disposición, siempre su hombre de confianza fue el sargento 1° Reenganchado Chinguel Peña, en este trabajo ilícito  perdió la vida un soldado de Bajo Piura, al respecto el sargento Chinguel, me dijo lo siguiente: “cuando el personal de tropa se encontraba cargando los tubos estos se deslizaron bruscamente golpeando a un soldado en la cabeza y este murió en el acto", para ocultar este grave problema el mencionado comandante, apoyado por el suboficial de 3ra enfermero militar Carlos Rodríguez "choche" y los médicos de la 8va División de Infantería, formularon documentos falsos  con si hubiera muerto con una enfermedad muy contagiosa, ergo lo enterraron de manera clandestina en el Cementerio de San Pedro en la ciudad de Talara, luego de la inhumación casi secreta, comunicaron a su familiares, haciéndoles conocer de la muerte del soldado, informando que ya había sido enterrado porque era portador de una enfermedad muy contagiosa; los familiares muy humildes les creyeron y a estos le engañaron con regalos de algunos sacos de arroz, frejol, etc. En estos trabajos ilícitos también un soldado de uno de los caseríos de Bajo Piura perdió los dedos del pie derecho, este soldado durante cinco meses permaneció internado en la enfermería del Batallón, al respecto yo llegué a conversar con dicho soldado, quien me dijo lo siguiente: “mi suboficial el tubo se deslizó del camión LA y me cayó sorpresivamente mochándome los dedos del pie” él era un soldado de baja estatura, analfabeto, muy humilde y finalmente la Junta Médica de la 8va División de Infantería, con argumentos falsos le dio de baja de las filas del Batalló de Infantería "Iquique" N° 31.

La captura del sargento 1° Reenganchado Chinguel Peña.- En el mes de agosto de 1988 el sargento 1° reenganchado Chinguel Peña, fue capturado en el control que se encuentra en la salida de la ciudad de Talara, el mencionado sargento se dirigía  a la ciudad de Lima, él se encontraba como el jefe de convoy de dos tráileres que transportaban toneladas de tubo con destino al puerto del Callao, lo capturaron los inspectores de la Empresa Petro Perú y la Policía Nacional del Perú, este hecho negativo para el ejército inmediatamente fue publicado en los diarios locales, regionales y nacionales, cuando ocurrió este hecho el Comandante Manuel Llanos Reyes, se hizo el desentendido, pensó limpiarse de todo, echándole la culpa de todo los robos al mencionado sargento, pero una noche la esposa del mencionado sargento me buscó y me consultó, ella me dijo que el Comandante le había ofrecido gran cantidad de dinero, víveres y el ascenso al grado de  suboficial de 3ra chofer para que su esposo se auto culpara de todo el robo, de esta manera intentaron aprovecharse de la ignorancia del sargento y de la pobreza de la señora; al respecto la señora me dijo lo siguiente: “ ¿Que me aconseja señor suboficial?” y yo inmediatamente le dije para que no acepte ningún tipo de ofrecimiento y que no firme ningún tipo de papel, para quedar libre en su manifestación que diga que ha estado cumpliendo órdenes del señor Comandante Manuel Llanos Reyes y solo así se podrá librar de la cárcel, con esas recomendaciones se fue la señora y al segundo día el sargento fue liberado de la comisaria. Un día en la hora de lista de diana el mencionado Comandante sin mostrar nada de vergüenza nos decía, "presumo que alguien está asesorando al sargento Chinguel", efectivamente fue así, esa noche el sargento y su esposa de manera secreta llegaron a mi alojamiento y me suplicaron para hacerle un informe; y le hice el favor de de hacer un informe en cuatro hojas, con todos los detalles del caso, al día siguiente lo presentó en la mesa de partes de la Unidad, dicho informe inmediatamente lo derribaron para conocimiento del Comandante Manuel Llanos y este al leerlo no podía creer lo que estaba viendo sus ojos y en la hora de lista de la tarde se convenció de su suerte y resignado se sincero del delito que había cometido y solicitó para que lo ayudemos de manera voluntaria, sobre todo en caso de ser relevado del puesto. 

Desaparecimos en el mar diez toneladas de tubos que se encontraban depositados en el galpón de la Companía de Morteros.- Cómo el Comandante seguía negando el delito que había cometido, la Inspectoría de Petro Perú de Talara rápidamente le presionó al General de Brigada Roberto Saldaña Vasquez, Comandante General de la 8va División de Infantería, para que le autorice su ingreso al Batallón de Infantería Motorizado "Iquique" N° 31 a fin de verificar los galpones, ese día me encontraba de servicio como Oficial de Día y el Teniente Julio Rubio Cabrejos se encontraba de servicio como Capitán de Día, y este oficial me da la orden y me dice lo siguiente: "En vista que la Inspectoría de Petro Perú, juntamente con la fiscalía, la Policía Nacional y el Comandante General de la 8va División de Infantería, mañana a las 08:00 van a pasar revista las instalaciones y principalmente los galpones, en tal sentido a usted le ordeno para que a partir de las 12 de la noche con todo el personal de Tropa desaparezcan todo los tubos que se encuentran almacenados en el galpón", al recibir dicha orden, inmediatamente le repliqué y me negué a cumplirla y esto originó una discusión delante del personal de Tropa que se encontraba en la hora de lista de retreta, a este oficial le dije, usted porque no ejecuta ese trabajo, tiene miedo de ser involucrado si o no, claro usted si piensa en su carrera y ¿yo?, luego fuimos a un lado y este oficial me dice, "no te va a suceder nada, cumple la orden y punto", bueno accedí de buena manera y nos retiramos. Como había sido nombrado para ejercer la ronda nocturna de segundo turno, pues bien ese momento lo aproveché, a las 12 de la noche formé con todo el personal de tropa y nos dirigimos al galpón de la Compañía Equipo y Mantenimiento y procedimos a cargar los tubos para ser aventados a las profundidades del mar, hemos trabajado arduamente ida y vuelta con todo el personal hasta las cuatro de la mañana, finalizado el trabajo dejamos limpio el piso y todos los rincones. Al día siguiente siendo las 08:00 cuando nos encontrábamos en la hora de lista de diana aparecieron un grupo de civiles, policías y militares y justamente eran los Inspectores de la Empresa Petro Perú, el Fiscal, los policías y el General acompañado por tres Coroneles, quienes dieron la vuelta por todo el cuartel e ingresaron a los galpones y no encontraron ni un pedazo de fierro (tubo), el señor fiscal hizo sus apuntes pero el "soplo" que le habían  dado a los de Petro Perú estaba bien fundamentado, pues habían fotos y la suerte del Comandante LLanos estaba echado, al final todos le dieron la espalda.

El Comandante Manuel LLanos Reyes queda depositado por lapso de un mes.-  El Teniente Coronel de infantería Manuel LLanos Reyes (jefe del batallón de infantería motorizado "Iquique" N° 31 del año 1988) fue relevado de puesto y quedó depositado en el mismo cuartel desde el mes de agosto hasta el mes de diciembre, él permaneció con detención preventiva aproximadamente durante cinco mes, ya no pasaba lista, es decir le quitaron la autoridad. El Batallón se había convertido en un desorden total, los mayores (Ejecutivo) y (Oficial de Operaciones) no tenían autoridad moral, porque ellos también algo de culpa tenían en el asunto del robo de los tubos, el Oficial de Inteligencia (S-2) también fue relevado de su cargo; en esos días también el capitán que ejercía la función como oficial de logística (S-4) hizo abandono de destino, decían que había viajado a Estados Unidos en busca de mejor futuro y nunca retornó, es decir la Unidad se encontraba en un abandono total, sin ninguna dirección, momentos que muchos aprovecharon para robar a fin de regularizar sus cargos y luego para echarle la culpa de todo lo que les faltaba al Comandante LLanos, efectivamente así fue, un buen día el Comandante intentó reunir a todos los Oficiales, Técnicos y Suboficiales para ver su relevo de Comando, nadie le apoyó y todos le dieron la espalda, por ahí algunos suboficiales nos compadecimos de él y le apoyamos en los relevos sobre todo en aspectos de servicios técnicos de Comunicaciones, Sanidad, Material de Guerra e Intendencia. Así el mencionado Comandante de Unidad de triste recordación todo avergonzado llegó hasta el mes de diciembre y luego fue dado de baja sin pena ni gloria, se fue del cuartel silenciosamente y el Estado de Relevo del batallón quedó con diversas ocurrencias por falta de artículos de todo tipo y de responsabilidad del Comandante Llanos.

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