lunes, 26 de marzo de 2018

VERGONZOSA RETIRADA DEL EJÉRCITO CHILENO DESDE HUARAZ DEPARTAMENTO DE ANCASH 28 DE JUNIO DE 1883

El 22 de junio de 1883, siendo las 16:00 horas, el ejército chileno al mando del coronel Marco Aurelio Arriagada Palacios, llegó al distrito de Carhuaz, al norte de la ciudad de Huaraz en el departamento de Ancash. En el distrito de Carhuaz el coronel Arriagada recibió la falsa información de que las tropas del General Cáceres contramarchaban hacía el Sur y que los caminos del Norte habían sido totalmente destruidos; en ese momento de asombro el jefe chileno sospechando que el General Cáceres efectuando un rodeo extraordinario por la ruta del distrito de Chacas podría amenazar su posición en el distrito de Carhuaz; por ende, decide retornar a marcha forzada a la ciudad de Huaraz. Una vez más el jefe chileno había caído en el engaño.

24 de junio de 1883, siendo las 21:00 horas, el ejército chileno al mando del coronel Marco Aurelio Arriagada nuevamente ocupa la ciudad de Huaraz. A todas luces, el jefe chileno se encontraba totalmente confuso, no estaba totalmente convencido si el General Cáceres bajaba desde Chacas con destino a la ciudad de Huaraz o se dirigía hacía el Centro del Perú, pese a todos los inconvenientes en esta ciudad, ordenó cuatro días de descanso a sus tropas; y no tuvo escrúpulo en confesarlo: "Nunca tuve la convicción de que llegara a realizarse un encuentro entre las fuerzas bajo mi comando con las del enemigo, por lo tanto no me dí mucha prisa en seguir mi marcha, aprovechando el tiempo de permanecer en la ciudad de Huaraz para descansar mi ejército y atender a la solución de graves cuestiones que se suscitaba por el gran número de enfermos y la falta de medios para transportarlos o dejarlos en lugar seguro".

El 26 de junio en la ciudad de Huaraz el coronel Arriagada recibió una inesperada carta del coronel Alejandro Gorostiaga, quien le informó desde la provincia de Corongo su preocupación de que el ejército del General Cáceres estuviese ya en la provincia de Pomabamba, como en efecto sucedía. Con ello se demostraba que la contramarcha del ejército chileno desde el distrito de Carhuaz a la ciudad de Huaraz había sido un grave error, pero Arriagada ya no se atrevió a volver sobre sus pasos, dando por equivocada la información de Gorostiaga: Al respecto expresó "los datos que me suministra en esta carta es muy ambiguo y dudoso", dijo que no le era de confianza. Arriagada quedaba como el responsable directo del fracaso durante la persecución a las tropas de Cáceres. 


El 26 de junio, siendo las 07:00 horas, el coronel Arriagada en su condición de jefe de la expedición, le ordenó al coronel Estanislao Del Canto Arteaga su repliegue con destino al distrito de Aguamiro, hoy conocido como el distrito de La Unión, capital de la provincia de Dos de Mayo, que se encuentra en el departamento de Huánuco. El coronel Del Canto con su tropa desmoralizada emprendió una penosa marcha por la misma ruta que ya habitan recorrido durante el despliegue, es decir por las rutas de Ticapampa, Catac, Pachacoto, Pumapampa, Pasto Ruri, cordillera de Huarapasca, Yanashallas, Puna Torres, distrito de Huallanca y el distrito de Aguamiro; se desplazó al mando de una división ligera compuesta de los batallones Tacna, 2do de Línea, Arica, 4to de Línea, una companía de caballería y dos piezas de artillería, quien recibió facultad de avanzar mas al Sur si las circunstancias así lo requerían.


El 30 de junio, en horas de la tarde, el coronel Del Canto retornó en pésimas condiciones al distrito de Huallanca, pues durante el deslazamiento de repliegue desde la ciudad de Huaraz a la Puna Torres, había perdido cinco soldados, ocho caballos, algunas cargas de víveres y tenía 135 enfermos, al respecto un soldado chileno escribió lo siguiente: "Esta contramarcha resultó peor que la que hizo Napoleón I cuando se retiró su ejército desde Rusia". En tales condiciones era muy peligroso que continuara el avance al distrito de Aguamiro, sobre todo por el constate hostigamiento de muchos guerrilleros patriotas, por ende, el coronel Arriagada tuvo que ordenarle esperar en ese punto hasta su llegada con el grueso del ejército.


El día 28 de junio de 1883, siendo las 05:30 horas, el grueso del ejército chileno al mando del coronel Arriagada abandonó la ciudad de Huaraz y se desplazó con destino a la ciudad de Recuay, donde permaneció en descanso hasta el 2 de julio de 1883. Desde este distrito Arriagada se limitó a enviar diversas patrullas en misión de reconocimiento en distintas direcciones, y por los informes obtenidos, según mencionó con total cinismo, se reafirmó en el convencimiento de que las tropas del general Cáceres marchaban hacía el Centro del Perú. 

El 2 de julio, el grueso del ejército chileno abandona la ciudad de Recuay, trasladándose a pie y en caballos al distrito de Ticapampa, donde fueron atendidos en la hacienda de los judíos Sokoloski, polaco y Terry.

El día 3 de julio, abandonan el distrito de Ticapampa y se desplazan por las zonas del distrito de Catac, Pachacoto, recorriendo la apasible ruta de Pastoruri, para descansar en la hacienda Pumapampa.

El día 4 de julio, siendo las 07:00 horas, abandonan la hacienda Pumapampa, continuando el desplazamiento por la ruta de Pastoruri y atravesaron la cordillera de Huarapasca a mas de 5,200 m.s.n.m; totalmente extenuados, después de un día de penosa marcha en plena puna, en la tarde del mismo día llegaron a la Puna Torres (hacienda ganadera de Genaro Llanos), donde las tropas del coronel Arriagada recibió un alentador auxilio del coronel peruano Luis Milón Duarte, adepto al traidor General Miguel Iglesias, quien con la colaboración de algunos traidores del distrito de Huallanca había reunido abundante provisiones para socorrer a las tropas del enemigo, al respecto el jefe chileno escribió lo siguiente: "Interesado el señor coronel Luis Milón Duarte en nuestro buen suceso, ponía de su parte cuanto empeño era posible para adquirir datos e informaciones convenientes y seguir sobre el paradero e intenciones del General Cáceres, contando para ello con las autoridades y vecinos respetables de la localidad de Huallanca, que adhiriéndose a su representación ponían sus servicios y todo tipo de provisiones a disposición del ejercito pacificador" del Perú


En Huaraz, capital de departamento de Ancash, quedaron 308 enfermos, custodiados por dos companías del batallón Miraflores, apoyados en cuanto a alimentación por los partidarios del traidor Miguel Iglesias, con órdenes de desplazarse a la Costa en el breve plazo. En Huaraz mucho temor demostraron las tropas del batallón Miraflores por el hecho de no saber a ciencia cierta por dónde se hallaba el General Cáceres, y de miedo a que con ellos "sucediera otra masacre como lo ocurrido en Concepción el 9 y 10 de julio de 1882". El día 30 pese a la gravedad de varios de los enfermos, su jefe, el Comandante Zelaya, ordenó el viaje a la Costa por la ruta de Callan Punta, varios enfermos murieron durante penoso desplazamiento por las zonas de Yupash, Jirca, Yauca, Chacchau, Ruesca, Río de Oro, Bitoco, Pariacoto, Racras, Pira y Llautan. En este punto llegaron el 3 de julio, donde encontraron la tumba del teniente chileno Reinaldo Boltz, quien había jefaturado una vanguardia que fue emboscado por los guerrilleros, donde perdió la vida. También hallaron muerto a un connotado partidario del traidor Miguel Iglesias Pino, ayudante del coronel Luis Milón Duarte. Desenterraron el cadáver del oficial chileno y lo encajonaron para conducirlo a Casma. A fin de evitar un asalto de los guerrilleros, Zelaya llevó como rehenes al gobernador, alcalde y corregidor del distrito de Llautan y prosiguió la marcha por Cuiqui, Cachipampa, Pampa Colorada, Buenavista y Casma, llegando al puerto de Casma la noche del 5 de julio. En esa ruta fueron informados de que la guerrilla tenía sus bases en los pueblos de Nepeña y Moro. 

El ejército chileno al mando del coronel Marco Aurelio Arriagada entre los meses de junio y julio del año 1883, en los andes del departamento de Ancash perdió 175 soldados (fallecidos), la mayoría de los cadáveres quedaron abandonados en los caminos del ande, principalmente en las zonas de la cordillera de Huarapasca y la puna Torres.

El día 5 de julio de 1883, el coronel Arriagada y su tropa procedente de la Puna Torres de propiedad del señor Gerardo Llanos, retornó al distrito de Huallanca, donde permaneció hasta el 9. Desde este distrito le escribió a Patricio Lynch (jefe de la ocupación chilena instalado en el palacio de gobierno de Lima), sobre el estado calamitoso del personal de tropa y reiteró su solicitud inmediato de refuerzos en elementos. Para entonces ya se encontraba convencido de que la contramarcha había sido un gran error, al respecto dijo lo siguiente: "Retorné al distrito de Huallanca para cerrar el paso hacía el Sur de las fuerzas del General Cáceres que salió del Valle del Marañón, pues (Huallanca y Aguamiro) son pasos obligados para cualquiera de los caminos con destino al departamento de Junin, Huánuco, Cajatambo y zonas de la Costa, todas estas consideraciones me indujeron a seguir mi contramarcha hacía el Sur. Arriagada desconocía por completo que en esa fecha el General Cáceres de perseguido se había convertido en perseguidor del coronel Gorostiaga próximo a la ciudad de Huamachuco. Patricio Lynch creyó sólo a medias el informe del coronel Arriagada sobre que Cáceres contramarchaba del departamento de Ancash hacía el Sur. Sin embargo, acatando la sugerencia del jefe de Estado Mayor, remitió orden al coronel Urriola de marchar con su División a Cerro de Pasco. En consecuencia, el error de Arriagada había puesto en grave peligro a la División del coronel Alejandro Gorostiaga en Huamachuco, que había quedado totalmente aislado en los andes de La Libertad. 

Desde el distrito de Huallanca hacía el Centro del Perú si es digno de resaltar el accionar de los guerrilleros patriotas, pese al constante apoyo de los partidarios del traidor Miguel Iglesias, en esas zonas las tropas chilenas en su avance con destino al distrito de Aguamiro y Cerro de Pasco, sintieron el accionar muy agresivo de los pocos patriotas; quienes armados con armas rudimentarias y galgas, no permitieron avanzar con tranquilidad a las tropas chilenas. Pese a todo tipo de esfuerzo, la resistencia guerrillera de los campesinos durante el desplazamiento de las tropas del enemigo desde el distrito de Huallanca al distrito de Aguamiro no fue contundente, pues las primitivas armas de los patriotas de poco sirvieron cuando empezaron a funcionar los modernos fusiles y cañones Krupp de la artillería chilena. 

Arriagada totalmente hostilizado desde las partes altas de los cerros logró ingresar al distrito de Aguamiro, pero no pudo descansar tranquilamente, pues no tardó en renovarse los ataques de los guerrilleros, al respecto el jefe chileno dijo lo siguiente: "Durante toda la noche del 9 siguieron siempre los ataques de los guerrilleros indígenas desde las alturas de Aguamiro, arrojando galgas al campamento de Buin", circunstancias que nuevamente los afamados cañones Krupp vomitaron mortífero fuego, originando la retirada de los atacantes, fue en ese momento que se presentaron ante el coronel Arriagada dos pro iglesistas, Manuel Aguilar y Julian Lavado, ofreciéndose como guías para sorprender a los guerrilleros  en su base de Huánuco Viejo. A las 03.30 horas del 10 de julio el jefe chileno puso en movimiento a una companía del Buin, que secretamente conducida por aquellos traidores sorprendió a los guerrilleros que descansaban cerca de las ruinas incaicas. Más que un combate se produjo entonces una matanza, cayendo alrededor de sesenta patriotas, mientras los demás se dispersaron por todas las direcciones. La gran matanza de los guerrilleros campesinos no fue envano, pues el enemigo, sintiéndose totalmente inseguro en el distrito de Aguamiro, prosiguió aprisa su vergonzosa retirada hacia Cerro de Pasco. 

El día 14 de julio, después de los encuentros en el distrito de Aguamiro, la división del coronel Marco Aurelio Arriagada prosiguió su desastrosa retirada por Baños y Lauricocha, aquí permaneció hasta el 20 del mismo mes y en ese lapso discutió planes con el coronel Urriola, cuya división se hallaba a la sazón estacionado en Cerro de Pasco. El 20 de julio, tras ordenar al coronel Martiniano Urriola para que permanezca en su posición observando las desembocaduras de los caminos de Huarica y Ninacaca, el coronel Arriagada se trasladó a Ambo, con intenciones de controlar los caminos laterales a la quebrada de Huallaga. En Yanahuanca quedó parte de su desgastado división, custodiando el camino por el que había venido y observado el de Cajatambo. La finalidad de todas esas previsiones era la de tender una vasta línea de contención al ejército de Cáceres, puesto que, hasta entonces, ambos jefes chilenos lo suponían en retirada ordenada hacía el Sur, ignorando lo sucedido en Huamachuco el 10 de julio. Recién el 22  de julio estando ya en Ambo, Arriagada recibió con gran sorpresa el primer informe sobre el triunfo de Alejandro Gorostiaga, tardó mucho en creer que hubiese sido aniquilado el ejército que tanto temía y no tuvo reparo en dejar constancia escrita de ello, dijo lo siguiente: "Las exageradas proporciones que se daban al triunfo me hicieron dudar completamente de la efectividad de un combate", atribuyendo más bien el origen de estas noticias a algún motín militar en el ejército enemigo. Era sólo un mecanismo de defensa ante la evidencia de haber cometido el gravísimo error que estuvo a punto de cambiar incluso el curso de la guerra. Para entonces, Patricio Lynch (Jefe de la ocupación chilena) ya lo había despojado de todo mando militar en el interior, ordenando su inmediato regreso a Lima.

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