sábado, 4 de julio de 2015

TAYABAMBA PROVINCIA DE PATAZ : EL NARCOTRÁFICO, LA POLICÍA NACIONAL DEL PERÚ Y LAS AUTORIDADES 1993

El 02 de marzo de 1993, mes de intensa lluvia, siendo las 17:00 horas, llegué como parte del relevo a la Base Contrasubversivo N° 323 del distrito de Tayabamba, provincia de Pataz. Durante mi permanencia en esta Base Contrasubversiva, en tres oportunidades me desplacé a pie por diferentes motivos con destino al distrito de Urpay, situado al oeste del distrito de Tayabamba, con una altitud promedio de 2688 metros sobre el nivel del mar; primero en misión netamente de patrullaje disuasivo al mando de la "Patrulla Huascarán" conformado por 20 efectivos de Tropa Servicio Militar Obligatorio; segundo, en circunstancia muy especial bajo el comando del capitán con seudónimo "águila"; y tercero, durante el Proceso de Referéndum Constitucional del mismo año, que se celebró el 31 de octubre. Durante el primer patrullaje a dicho distrito, hallé en la plaza de armas del centro poblado mayor de Saire un vehículo de lunas polarizadas 4 x 4, un vehículo de alto costo como para circular en esta zona, con estas evidencias comencé con los trabajos de Inteligencia, investigando la vida que llevaban las principales autoridades políticas y los miembros de la Policía Nacional del Perú. ¿quién financió la construcción del aeropuerto del distrito de Urpay y con qué finalidad?, ¿quién financió la construcción del aeropuerto en el caserío de Huachapita y con qué fines? Con la información que me brindó el civil "zorro" residente en el distrito de Urpay, me convencí, que desde los tiempos inmemoriales las principales autoridades políticas como los alcaldes de diferentes épocas, gobernadores y los miembros de la Policía Nacional del Perú siempre habrían estado coludidos con los narcotraficantes de la zona. En la ciudad de Tayabamba, durante la permanencia de los suboficiales Pinto, Rivas, etc,  los efectivos de la Policía Nacional del Perú permanecían sin ningún control de parte de sus superiores, el Teniente de la Policía Jefe de la dependencia no tenía ningún tipo de control para estos efectivos; por ende, los suboficiales en su totalidad indisciplinados hacían lo que les daba la gana, quienes la mayoría de las veces permanecían en las cantinas en las inmediaciones del mercado, pasaban las horas del día libando cerveza a discreción, siempre con sus armas de dotación AKM a la bandolera (puesto en la espalda); a veces en total estado etílico en discusiones entre ellos hacían disparos en ráfaga hasta dejar vació una cacerina, en este tipo de borracheras el suboficial Rivas se quedó dormido en una cantina donde perdió su armamento de dotación AKM, este fusil fue sustraído por civiles involucrados en narcotráfico. Durante los meses que permanecí en esta ciudad, los miembros de la Policía Nacional, nunca participaron en los patrullajes contrasubversivo, no realizaban detenciones de los mochileros con droga, nada en absoluto, en las noches cerraban la comisaría y todos dormían sin preocupación alguna, confiados en el servicio que realizaba el personal del Ejército.

En el mes de mayo, para que el personal de la Policía Nacional salga del vicio, les propuse para jugar fulbito en horas de la tarde; por ende, la mayoría comenzó a participar en los partidos de fulbito, desde las 15:00 horas hasta las 18:00 horas, pero una mañana a la gran mayoría nuevamente se les vio en estado etílico. Aquel día en la tarde por si acaso envié a un soldado para que les avise para que salgan a jugar en la "canchita" de tierra de la Escuela Primaria; el soldado retornó manifestando que la mayoría de ellos se encontraban en estado etílico; por ende, entre el personal militar organizamos dos equipos y nos pusimos a jugar, un poco tarde llegó dos policías quienes también participaron en el partido de fulbito, en esas circunstancias siendo las 15.45 horas se escuchó el tiro de fusil entre la Base del Ejército y la Comisaría, en ese momento todos dejamos de jugar y corrimos a la Base, como la Base Militar y la Comisaría eran colindantes se escuchaba la bulla que armaron todos los policías, es ahí que nos enteramos que el teniente de la Policía Nacional del Perú había sido asesinado por sus propios subalternos, como estos habían llegado a la comisaría en estado etílico el oficial les había llamado la atención, en esas circunstancias un suboficial que normalmente era conocido como el "fumón" había cargado su fusil AKM y le disparó en la cabeza, el oficial murió en el acto; luego el asesino se escapó con la ayuda y complicidad de sus compañeros con destino al distrito de Santiago de Challas, en este distrito él tenía como enamorada a una profesora, en este lugar permaneció escondido por mucho tiempo, relacionado a este asesinato algunos comentaban que había sido por ajuste de cuentas, pues el oficial no habría cumplido con la repartición de los cupos, dinero en dólares entregado por los narcotraficantes de la zona. El cuerpo del oficial de la Policía se veló en la misma comisaría hasta la llegada de una avioneta para trasladar sus restos mortales hasta la ciudad de Trujillo, durante 4 días el cadáver permaneció en la comisaría y comenzó a descomponerse originado un olor fuerte que ya no se podía soportar, pues se sentía hasta en las inmediaciones de la Plaza de Armas, al cuarto día apareció la avioneta y lo trasladó a su lugar de origen. Trasladarlo por tierra los restos mortales del oficial fallecido era muy difícil, pues desde el distrito de Tayabamba hasta la ciudad de Trujillo los vehículos se demoraban aproximadamente cinco días por el pésimo estado de la carretera sobre todo en los sectores de Buldibuyo, alturas de la mina Marsa, Chagual y el Molino Viejo. Después del asesinato del Teniente de la Policía en la comisaría de Tayabamba, el alto mando de la policía Nacional del Perú envió a un oficial que ostentaba el grado de mayor y un capitán, con ellos también llegó un suboficial que tenía el apelativo de "tarzan". Este oficial de grado de mayor cuyo nombre no recuerdo, también jugo en la liga de fútbol para el Club Defensor Tayabamba junto con el suboficial Pinto y "tarzan". 

En el mes de mayo de 1993 en este distrito de Tayabamba por vez primera un profesor se aventura abrir una discoteca en el segundo piso de un inmueble que se hallaba en la parte posterior de la iglesia, era una discoteca muy rustico, además por las inmediaciones del mercado también otro profesor en las noches comenzó a preparar pollo frito en sartén que lo hacía pasar como si fuera pollo a la brasa, así de un momento a otro el típico distrito serrano de noches de silencio de a pocas mostraba noches de juerga donde no faltaban en los bailes las chicas del Instituto Pedagógico y los efectivos de la Policía Nacional del Perú. En la discoteca los policías con total normalidad me mostraban sus billeteras lleno de miles de dólares, dinero que recibían de los acopiadores de droga como el famoso "paisa" quien tenía una tienda como fachada cerca al mercado de abastos y por la protección a las avionetas que sacaban droga desde el aeropuerto del distrito de Urpay, en aquellos tiempos desde este aeropuerto dos avionetas sacaban vuelo con droga cada 15 días.

En el distrito de Urpay uno de los principales hombres de contacto con los narcotraficantes era el famoso "zorro" quién en su casa tenía una estación de radio de Alta Frecuencia "HF" de señal abierta, de esta estación se hacía las coordinaciones del caso con las diferentes "firmas de narcotraficantes" de la zona y del Frente Huallaga, dicha comunicación constante lo rastree y lo intercepté, para tal fin utilicé el equipo de radio de Alta Frecuencia "HF" Thomson TRC 372, instalado en el Centro de Comunicaciones de la Base Contrasubversivo de Tayabamba.

En Tayabamba los fines de semana los mochileros llegaban con droga, casi todos procedentes de Tocache, Uchiza, Ongon, San Francisco, etc y nadie los detenía pues todo ya estaba arreglado con el personal de la Policía Nacional del Perú, este grupo de personal con droga normalmente transitaba por la ruta del distrito de Ongon, Pampa Seca, Puerta del Monte, Huanapampa, Collay, Tayabamba y como punto final el distrito de Urpay. Un día intenté capturar al civil "zorro" pero él antes que ocurra este hecho voluntariamente se sometió a la confección sincera, manifestando lo siguiente: Dijo "jefe, todo está arreglado, los narcotraficantes le pagan a la municipalidad de Tayabamba mensualmente la suma de cinco mil ($ 5000) dólares, la Policía Nacional también recibe mensualmente cinco mil ($ 5000) dólares, el gobernador recibe la suma de tres mil ($ 3000) dólares", concluyó. Para comprobar la entrega de miles de dólares a los miembros de la Policía Nacional del Perú, tracé un plan, como ellos eran fiel concurrente a la discoteca, principalmente los días viernes, sábado y domingo de toda las semanas del mes, por ende acompañado por el sargento "rata" comencé a frecuentar el local; así durante las noches de juerga, penetré en el círculo de amistades del mayor de la Policía Nacional del Perú, una noche me la presenté con una caja de cerveza, a quién le dije: Mi mayor este es mi cariño para unir lazos de amistad entre los miembros de las Fuerzas del Orden, este oficial gordito con pinta de bonachón, aceptó la iniciativa de parte de mi persona y me integró al círculo donde estaban varios suboficiales, a partir de este encuentro las veces que les encontraba a los policías me ponía libar cerveza con ellos, cuando me gané toda la confianza ya no había secretos que ocultar, ellos con toda la confianza del caso me "soltaban" toda la información relacionado a la entrega de miles de dólares de los narcotraficantes a las principales autoridades de Tayabamba, a la Policía Nacional y para la sorpresa mía hasta el Jefe de la Base Contrasubversivo del Ejército recibía mensualmente la suma de cinco mil ($5000) dólares americanos, en este caso el capitán "águila" también estaba involucrado en actos delictivos.

El ocho de agosto de 1993, siendo las 21:00 horas, como siempre es una noche de juerga; en la incipiente discoteca del distrito, nuevamente me junté con los miembros de la Policía, a quienes les encontré con varias cajas de cerveza, como ya tenía confianza con ellos inmediatamente me acerqué al grupo donde con total normalidad bebimos, en esas circunstancias uno de los efectivos me mostró su billetera llenó de dólares y me dijo lo siguiente: " Y tú ¿Cuánto has recibido?" prosiguiendo me dijo, por si acaso para la Base del Ejército también corresponde cinco mil verdes, dos mil para el jefe, mil para cada suboficial y mil para el rancho de Tropa, el dinero se recibe en la Policía y luego se entrega al capitán "aguila". 

El día 9 de Agosto, siendo las 08:00 horas, durante la hora de lista de diana, el capitán "aguila" en su condición de jefe de la Base, me buscó la sinrazón y delante del personal de Tropa me increpa manifestando lo siguiente: " Suboficial Pineda, usted se junta mucho con el personal de la Policía Nacional y presumo que está soltando información secreta y/o estrictamente secreta, por ende a partir de la fecha para usted está prohibido ingresar al (Centro de Comunicaciones)"; inmediatamente le ordenó al sargento José Sarmiento trasladar el equipo de radio de HF/BLU Thomson TRC-372  a su alojamiento, a partir de ese momento no tuve acceso a las comunicaciones por radio. 

El día 16 agosto 1993, siendo las 04:30 horas, el capitán "águila" organiza a la primera patrulla con efectivo de 20 hombres y me comunica que se dirigía con destino al distrito de Urpay. Siendo las 05:00 horas el volquete de color anaranjado de la municipalidad del distrito de Tayabamba se había estacionado en la puerta principal de la Base Militar, en ese momento rápidamente cogí mi equipaje y mi fusil FAL, sin que sepa el oficial subí al volquete por la parte posterior, pues el capitán ya se había sentado en la cabina junto al chófer, en la tolva viajamos, la Tropa, un regidor de la municipalidad, un policía con vestimenta civil y dos civiles; cuando el vehículo en marcha llegó a la cumbre más alta para voltear de bajada con destino al distrito de Urpay, el regidor me dice, "Ahora si van a coronar bien, porque hay dos vuelos de gran tonelaje" a lo que le seguí la corriente, hasta ese momento yo no sabía el motivo del patrullaje, ahí recién me entero que este desplazamiento había sido para la protección de los narcotraficantes, al regidor le pregunté ¿lloverá para todos sí o no? y me contestó manifestando "por supuesto, es para todos", conversando amenamente llegamos al distrito de Urpay siendo las 10.45 horas. Es necesario aclarar que el señor alcalde Octavio Bogarin, desde el día 15 ya se encontraba en el distrito de Urpay, él no viajó con nosotros. El vehículo se estacionó en las inmediaciones de la Plaza de Armas de este pequeño distrito, ahí bajamos- El capitán "águila" al ver mi presencia juntó con el personal de tropa se molestó y no me dirigió ni una palabra, se cubre el rostro con una pasamontaña de color verde, así también lo hicieron sus dos "chacales" con ellos desapareció, luego la Tropa me informa que se habían dirigido directamente al aeropuerto; mientras yo, con el rostro descubierto me quedé con el grueso del personal de Tropa en la Plaza, es ahí que se presentan los cuatro representantes de la firma de narcotraficantes y se confunden, uno de ellos me saluda y me dice "capitán pasemos a desayunar, que tu personal que pida lo que quiera" para tal fin nos dirigimos al único restaurante que había en la calle principal en la misma recta donde está ubicado el local municipal, ingresamos al restaurante y nuevamente los narcos me dicen "capitán pida lo que quiera" entonces yo, ni sonso ni perezoso de golpe pedí diez (10) fuentes de lomo saltado con su arroz, litros de gaseosa y galletas para el personal de Tropa, mientras se preparaban mi pedido, los narcos pidieron cinco (5) cajas de cerveza  y comenzamos a libar cerveza helada, ellos en todo momento me daban trato de "capitán" es ahí que me dicen "capitán, somos muy caballeros con todos ustedes, con las autoridades también, pagamos el cupo puntualmente", tragos van y vienen, cuando los efectos del licor ya se sentía en la cabeza de cada uno de nosotros, uno de ellos dijo: "Capitán, antes que salga la comida hay que arreglar, por esta vez el arreglo será de ocho mil ($8000) mil dólares americanos" pero yo les dije que más tarde, pues desde el momento que ingresé al restaurante me di cuenta que el capitán "águila" había dejado otros "chacales" para mi custodia, uno de ellos siempre permaneció tras mío, así mismo desde la puerta del inmueble no dejaban de mirar dos sargentos, en esas circunstancias uno de los narcos puso en la mesa el dinero, era un paquete visible en bolsa de plástico transparente y me dijo: "capitán, cuéntelo de una vez para estar más tranquilo, son ocho mil verdes", en ese momento yo me sinceré y les dije yo no soy capitán, se equivocan, soy de la CÍA, entonces se pusieron a la defensiva y me decían "nos dijeron que al mando de la patrulla venía un capitán, diga la verdad, ¿Quién es usted?", de un momento a otro la química con ellos se desvaneció por completo, pasaron más de 15 minutos, en esas circunstancia el capitán "águila" apareció con el rostro cubierto con pasamontaña se paró en la puerta del inmueble y en voz alta se dirigió a mi persona, en presencia de los narcotraficantes me dijo: "suboficial salga inmediatamente", en ese momento ellos dijeron, "con razón, el capitán había sido otro, comparando con el suboficial es chato, bueno con él arreglaremos en el acto". 

Yo, en todo momento lo obedecí al oficial, en mi inocencia pensé que él iba a ser leal conmigo en la repartición del dinero "verde"; por ende, salí del local cuando ya estaban sirviendo el almuerzo, afuera este oficial me amenaza con con sanción de arresto y ponerme a disposición del Puesto de Comando del Batallón Contrasubversivo N° 323 con sede en Huamachuco, pero como yo me encontraba muy enamorado de una estudiante de pedagogía del distrito de Tayabamba soporté todo sus abusos; ergo, en el acto le supliqué para que me perdone por haber libado cerveza con los civiles narcotraficantes estando de patrulla, pero como el oficial se puso fuerte en su decisión, le dije, capitán solo le pido que actué con justicia y nada más, se ponía más agresivo y me seguía amenazando y recriminando, ordenándome para permanecer sin salida en el segundo piso de la municipalidad, en ese momento obedecí todos sus órdenes sumisamente, puso como mi custodia a dos sargentos para no salir por ningún motivo sin autorización de él, ahí permanecí sin almuerzo y sin cena, en la tarde pasé las horas verificando todo el segundo piso del inmueble que en los primeros días del referido mes había sido incendiado por los combatientes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso, habían quemado la antena parabólica, Televisores, partidas de nacimientos, los archivos y todo tipo de documentos, ejecutado por el camarada "Gerardo" a quien le perseguí a pie desde el distrito de Ongon hasta Arcaypata, sin éxito, porque este oficial mediocre y delincuente cuidaba sus propios intereses a propósito hacía un mal planeamiento, no le convenía un enfrentamiento con las huestes senderistas por que esto implicaría la intervención de la superioridad y de ser relevado de su puesto en casos de perdida de vidas y por violación a los derechos humanos, porque a veces el personal de tropa cuando entra en acción se enfurece y no respeta, asesina a los rendidos, asesina a los heridos y sobre todo violan a las mujeres subversivas hasta matarlas.

El día 17 agosto 1993, en la madrugada, siendo las 03:00 horas, el capitán "águila" ingresa al segundo piso de la municipalidad del distrito de Urpay y me dice lo siguiente: "Suboficial, yo me voy a quedar con cinco hombres de tropa para realizar unas coordinaciones de trabajo con el alcalde Octavio Bogarin, finalizado la reunión, a las 08:00 horas retornaré con destino a Tayabamba, en estos momentos tú te repliegas a la Base con quince (15) hombres de tropa", a dicha orden lo obedecí sin dudas ni murmuraciones, le dije, comprendido mi capitán; en el acto, soportando el frió de la madrugada reuní al personal de Tropa, encolumnados iniciamos el repliegue, en el camino el personal de Tropa me decía lo siguiente: "mi suboficial el capitán quiere arreglar sólito con los narcotraficantes, es por eso que en estas horas de la madrugada nos envía a la Base de Tayabamba", en ese momento caminé cavilando en los dólares que no los recibí por cojudo, como consuelo entre mí decía yo no he nacido para esto, no puedo ensuciar mi vida; luego dije, en la discoteca de esto me habían hablado los policías, todo es cierto, que suerte tiene ese miserable espero que sea consciente conmigo y con el personal de Tropa, espero que la repartición de los dolares sea equitativo, por lo menos que mejore el rancho con este dinero. En el trayecto entre el distrito de  Urpay y el centro poblado mayor de Saire en mil cosas había pensado; luego pensándolo bien decidí quedarme en el Centro Poblado de la referencia, inicialmente todos permanecimos sentados en la pampa "plaza de armas", pero al ver la excesiva demora del oficial, todos nos desplazamos hacía la parte alta donde también permanecimos sentados, desde este lugar se observaba todos los movimientos del capitán, para tal fin empleamos el único aparato óptico (binocular) que portaba la patrulla a mi mando, se veía con total claridad toda la pista de aterrizaje, el oficial nos había dicho que retornaría en horas de la mañana pero las horas pasaban y él no aparecía, como es normal la espera en vez de preocuparnos nos encaminaba para ver las sorpresas en la pista. Siendo las 12:35 horas, observamos a la distancia al capitán de infantería "águila" cuyo nombre verdadero es Jorge Sánchez Flores, dos sargentos de Tropa que fueron sus secuaces, al policía con vestimenta civil y cinco civiles, este personal permanecía a un costado del aeropuerto. Para la sorpresa de todos, siendo las 13:15 horas apareció la primera avioneta, la nave da la vuelta en todo el valle y aterriza, de las inmediaciones de la pista los civiles comenzaron a correr con sus cargas, finalizado el embarque que se demoró aproximadamente ocho (8) minutos la nave levantó vuelo; no tardó mucho y apareció la segunda avioneta y también realiza la misma maniobra, aterriza, corren los civiles con sus cargas, finalizado el embarque, la nave rápidamente levantó vuelo con dirección a la Selva, en ese momento también el mencionado oficial, la tropa, el policía  y los civiles se replegaron con dirección a la Plaza de Armas y nosotros bajamos desde el cerro hacía la pampa del caserío de Saire, ahí permanecimos echados bajo un sol radiante, en esas circunstancias siendo las 15:00 horas el capitán "águila" apareció a pie con su personal y el encuentro conmigo fue fatal, comenzó a recriminarme delante del personal de Tropa, me decía: "Suboficial porque usted no se desplazado a la Base de Tayabamba, ha desobedecido mi orden, llegando a la Base inmediatamente le pondré a disposición del PC de Huamachuco" ante sus amenazas y agresión verbal casi le agarro a balazos. Finalizado la discusión en total silencio todos iniciamos el repliegue con destino a Tayabamba, este oficial delincuente y desleal, a los Suboficiales nos atacaba por el lado más débil, pues en aquellos tiempos el "burro" Rentería, se encontraba de amores con una profesora tayabambina y yo me encontraba enamorado de una alumna del Instituto Pedagógico; ergo, simplemente por estar bien enamorados soportamos todo tipo de injusticias del mencionado oficial. Llegando a la Base Militar, inmediatamente le conté al suboficial "burro" Rentería de todo lo que había sucedido en el distrito de Urpay y también al personal de Tropa, haciéndoles conocer que el capitán estaba metido en negocio con los narcos y el dinero ilícito destinado para el personal de la Base nunca había sido repartido. 

El 18 de agosto de 1993, siendo las 08:00 horas, en la hora de la "Lista de Diana" todo el personal permanecimos formados como siempre con nuestras mochilas con municiones en la espalda y los fusiles Fal al porta fusil, desde un principio noté que en la  Base se produciría un motín, el motivo son los dólares, cupo pagado por los narcotraficantes. Cuando estaba por finalizar la lista el suboficial "burro" Rentería y todo el personal de Tropa Servicio Militar de la Base, se le fueron encima al capitán conocido con el seudónimo “águila”, prácticamente el mencionado oficial había perdido autoridad y delante de todo el personal negaba toda la acusación, el personal de Tropa le decía en su cara "capitán, todos sabemos, que usted está involucrado con los narcotraficantes de Urpay, al respecto hemos conversado con el civil zorro, hemos conversado con el gringo, ellos nos han informado que usted recibe cinco mil dólares mensualmente y el dinero entra a través de la Policía Nacional y usted a pesar de recibir tanto dinero nos mantiene de hambre", ante esta acusación el mencionado capitán contestó diciendo lo siguiente: "Yo jamás en mi vida he estado involucrado en cochinadas, si tanto me acusan ¿Dónde está el civil zorro?, ¿Dónde está el gringo? para meterle bala por hablar cojudeces", en ese momento el oficial miró hacia el cielo y juró ante Dios diciendo que nunca había recibido dinero de los narcotraficantes del distrito de Urpay, en ese instante también interviene con más fuerza el suboficial Rentería y le amenazaba con meterle bala junto con el sargento conocido como la "rata", fueron minutos de alta tensión y casi se produce una balacera dentro de la Base Militar, pues todo el personal se encontraba armado y equipado en la hora de Lista de Diana, pero se calmó; yo no intervine para nada porque presumí que este negocio estaba arreglado con los niveles superiores del Comando de Huamachuco. Cuando las aguas se calmaron el mencionado oficial me dijo: "Suboficial Pineda, inmediatamente saca al patio de armas todos los artículos de Intendencia, Comunicaciones, Sanidad y Material de Guerra, procede a verificar los cargos y relévate con el suboficial Rentería, usted va ser el primero en irse a la guarnición de Huamachuco por su propios medios".

El día 19 de agosto de 1993, siendo las 10:00 horas, ingresé de sorpresa al alojamiento del capitán conocido con el seudónimo "Águila" y le encontré sentado en su escritorio y sobre el mueble tenía amontonado gran cantidad de paquetes de 100 dólares americanos, lo afirmo en nombre de Dios y todo poderoso, le encontré contando los billetes verdes; es decir, le sorprendí con las manos en la masa, como ingresé sin tocarla la puerta, el oficial se quedó totalmente nervioso, no supo que hacer, él me conversaba pero sus manos lentamente abría el cajón de su escritorio donde comenzó a introducir los billetes empaquetados, me parece que cada paquete contenía cinco mil dólares americanos, en ese momento le dije lo siguiente: Capitán "aguila", tranquilícese, yo no soy tan cobarde y miserable como usted, si yo fuera ambicioso en estos momentos le fusilaría y punto, porque hay evidencias y pruebas como este, usted como jefe de la Base, los Policías y también las autoridades de Tayabamba mensualmente reciben cinco ($5000) mil dólares de los narcotraficantes ¿sí o no?, y no lo voy a delatar porque no es mi estilo, yo no he ingresado con la finalidad de ver este miserable acto y que usted negó delante del personal de Tropa y juró en nombre Dios; he ingresado para verificar el material de Comunicaciones que usted mando traer a su alojamiento para coordinar el pago de cupos con los narcotraficantes secretamente. En ese momento el oficial miserable solo atinó a decirme, está bien suboficial Pineda, procede a sacar los equipos de radio HF/BU Thomson TRC-372, antenas y baterías y procede a verificar. Verificado los cargos, presenté el Estado de Relevo, a partir de ese momento se hizo cargo de todo el material el suboficial conocido como el "burro" Rentería, este oficial era el padrino de matrimonio del mencionado suboficial. Con fecha 31 de agosto de 1993 retorné por mis propios medios al Puesto de Comando del Batallón de Infantería Motorizado N° 323 acantonado en el distrito de Huamachuco. Pasaron algunas semanas también relevaron a todo el personal de Tropa, quienes también retornaron a Huamachuco. Yo me retiré de Huamachuco el 15 de febrero de 1994, pues salí cambiado de colocación con destino al Batallón Contrasubversivo N° 28 de la provincia de Rioja, departamento de San Martín. El capitán y suboficial Rentería continuaron como destacados en la Base Contrasubversivo N° 323 del distrito de Tayabamba, no descarto que el dinero del narcotráfico también haya llegado para los mandos superiores, sino porque la preferencia de mantenerlos en el mismo puesto a este oficial y suboficial por más de un año, en fin son historias que se arrastra desde muchos años donde están involucrados con el narcotráfico los Policías, las autoridades políticas así como los efectivos del Ejército, como ocurrió en Tayabamba, Pataz en el año 1993.

6 comentarios:

  1. Esto fue una realidad, desde los años 84, 85,86 del apogeo del narcotrafico en el huallaga, la carga de droga a las avionetas en el aeropuerto de Urpay. En esos lugares las autoridades que ahora son conocidas "personalidades" todos estuvieron metidos en el narcotráfico; pues el aterrizaje de avionetas en ese lugar era tan común como si fuera un aeropuesto comercial de gran importancia, y eso se veía de los poblados cercanos, sobre todo del distrito de Quiches, provincia de Sihuas Ancash que se encuentra estrategicamente ubicado al frente de los distrito de Taurija y Urpay.

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  2. Gracias por compartir esta historia, cual era el nombre real del "Zorro" y el "Gringo" Gracias.

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    1. El nombre del famoso Zorro Martell es, Juan Martell Velasquez.

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  3. “Cada vez que somos testigos de una injusticia y no actuamos, somos más pasivos ante su presencia y con ello podemos llegar a perder toda habilidad para defendernos y para defender a quienes queremos”

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  4. De lima fui a urpay mi tierra en esos años y vi que la hora que la avioneta llegaba de colombia al aeropuerto de urpay levantaban la droga en precencia de la policía el ejército y de 20 narcos todos los involucrados con armas en ese tiempo la alcaldesa era la consuelo ...tidas las autoridades recibían 1000 dólares

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