sábado, 12 de octubre de 2019

LA HISTORIA DE MI AZAROSA VIDA DURANTE MI PERMANENCIA EN LA 4TA BRIGADA DE MONTAÑA PUNO PERÚ

El 16 de enero del 2008, Perú solicitó a la Corte Internacional de Justicia de la Haya que delimite su frontera marítima con Chile. Como es de conocimiento general esta disputa duró seis años, lapso de tiempo que se especuló mucho relacionado a los resultados de la demanda y de la reacción del gobierno chileno y de sus Fuerzas Armadas.

Entre los años de 2012 y 2013 Perú movió su material bélico hacia el Sur, principalmente blindados, grupos de artillería y antitanques con los misiles israelí Spike y misiles kornet ruso. Así mismo entre los años 2012 y 2013 enviaron gran cantidad de personal profesional hacia la Región Militar del Sur para completar los cuadros de los batallones.

En el año 2013 tuve la suerte de trabajar en el Batallón de Comandos "Comandante Espinar" N° 19, Las Palmas, en este afamado batallón de combate pensé cerrar mis tres décadas y cinco años de vida militar; cuando ya había decidido pedir mi pasé a la situación militar de retiro, a mediados del mes de diciembre de dicho año me comunicaron de JATSOE Cuartel General del Ejército y me dijeron que por tener experiencia de combate en el Frente Externo me cambiarían de empleo a uno de los batallones de combate acantonados en la ciudad de Tacna, yo les dije: "mis anhelos de muchos años se ha cumplido, siempre pensé estar aprestado en la frontera con Chile"; luego me dijeron que las Unidades en este departamento ya estaban con su cuadro de personal completo y me enviaron a la Companía de Comunicaciones N° 4 acantonado en la ciudad de Puno.

Como anticipadamente habían movido cantidad de material bélico y personal hacía el Sur, remotamente pensé que Chile no iba a aceptar un fallo adverso y que se rehusaría acatar el fallo de la Corte Internacional, más al contrario nos atacarían. En la última década los chilenos habían adquirido gran cantidad de armas y aviones sofisticados de última tecnología y también realizaron grandes maniobras militares en el desierto de Tarapacá, con esta demostración de poderío bélico muchos presumían que el gobierno de Chile no aceptaría un fallo adverso de la Corte Internacional de la Haya, las habladurías relacionado a la reacción de las Fuerzas Armadas de Chile había sido un simple comentario de algunos alarmistas, al final ellos nunca se atrevieron a movilizar sus blindados hacía el norte.

El 24 de enero del año 2014, en la noche, habiendo recibido el memorándum del cambio de empleo N° 3676 DP-SJATSO del 17 de diciembre del 2013; pensando en el resultado de la Corte Internacional y sus consecuencias, comencé a llenar mis uniformes y equipos en mi vieja bolsa de impedimenta que me había acompañado desde el mes de enero del año 1984 y me desplace desde la ciudad de Lima vía terrestre con destino a la ciudad de Puno para incorporarme a la Companía de Comunicaciones N° 4 de la 4ta Brigada de Montaña, situado en las inmediaciones de lago Titicaca sobre los 3827 metros sobre nivel del mar.

El 27 de enero del 2014, solucionado el impase maritimo con Chile, el personal de las guarniciones militares de la Región Militar del Sur del Perú que habían permanecido aprestados en sus cuarteles por mucho tiempo, volvieron a la calma. Desde el uno de febrero todo el personal de la 4ta Brigada permaneció inmerso en las actividades festivas en honor a la Virgen de la Candelaria, patrona de los puneños; para estas festividades los batallones se presentaron con diversos grupos musicales y danzantes con sus vestimentas autóctonos propios de las culturas quechua, aimara y mestiza, difundido y valorado en esta parte del Perú.

En el mes de febrero presencie en las principales avenidas a miles de personas de todas las edades que se desplazaban por las calles y plazas siguiendo a los grupos musicales, dancística y religiosa, costumbre ancestral de los Collas que aún se mantiene firme en esta parte del Perú. Hubo competencia de danzantes con su vestimenta multicolor dentro y fuera del Estadio Torres Belón. En la avenida principal de la ciudad todos los días de la semana del mes de febrero hubo desfiles de diversos grupos y danzantes de la región cada cual con sus respectivas bandas de músicos de la zona Sur del Perú y algunos también acompañados por la banda de músicos de la ciudad de Oruro, Bolivia. En esta competencia de grupos de danzantes participó personal de los batallones de la 4ta Brigada de Montaña con su banda de músicos y también el personal de la Policía nacional del Perú.

El 27 de enero del 2014, en horas de la tarde, me presenté  con el uniformado A4 ante el mayor de comunicaciones Edgar López Cosco (Jefe de la Companía de Comunicaciones N° 4), quien en el acto me dijo: "Técnico, bienvenido a la companía, pero la corporación de Oficiales, Técnicos y Suboficiales  ya está completo, tengo que ponerte a disposición del Cuartel General de la Brigada, para que el G-1 disponga tu nuevo destino"; entonces nuevamente comenzó a reinar en mi cabeza todo lo ocurrido en el Comando Administrativo del Cuartel General del Ejército en San Borja, Lima, en el año 2007. Como es normal en estas situaciones nuevamente comenzó a moverse dentro de mí muchas ideas, me preguntaba ¿Qué está ocurriendo en el Ejército contra mi persona?,  en esas circunstancias pensé que para no estar caminado con mis equipajes de este cuartel a otro; ergo, en el acto le solicité al mencionado oficial para que me autorice para ocupar el alojamiento del personal de Técnicos y Suboficiales de la Sub Unidad, a dicho pedido el oficial lo aceptó, quien me dijo lo siguiente: "perfecto, instálate en el alojamiento, ahí hay roperos, hay catres, colchones; como perteneces a la companía no hay problemas, trabajarás en otro batallón y regresas a dormir". En todo momento hablamos con mucho respeto; por ende, llegamos a un acuerdo verbal. Desde los primeros momentos de mi presentación en esta Sub Unidad comenzó a reinar en mi mente que ningún jefe de batallón quería tenerme como parte de su corporación, es decir todos me tenían miedo y me miraban como a un elemento muy apestado para la institución, desde el mismo (JATSOE) mi historia lo habían difundido a nivel nacional, es cierto que a lo largo de mi permanecía en filas a dos comandantes de batallón de combate le hice dar de baja por corrupto y desleal, y al General Flores en el año 2013 lo cogí del pecho en su oficina y lo sacudí por denegar mis reclamos en la Inspectoría de la II División del Ejército, en la ciudad de Lima. Sin duda mis antecedentes era de temer en los tiempos en que los oficiales superiores siempre le roban al Estado, sobre todo combustibles para vehículos de combate, apoyo de combate, combustibles para cocción de alimentos del personal de tropa y otros. 

En el Cuartel General de la 4ta Brigada de Montaña, todo el mes de febrero el comandante G- 1 se demoró en decidir mi nuevo destino, mientras yo permanecí en la Companía de Comunicaciones formando todos los días en el dispositivo derecho de la Sub Unidad, en las horas de lista nadie daba parte por mí, me ignoraban por completo; ellos hacían sus actividades cotidianas de acuerdo a la progresión, sin tenerme en cuenta para nada. Pero yo no me sentía hundido, ni permití que me torture el tiempo, en esos momentos de indiferencia aproveché las circunstancias para ingresar al almacén de comunicaciones a cargo del Técnico Lobaton, donde comencé con la actualización en operación y programación de los equipos de radio de Alta Frecuencia HF/BLU PRC 6000, equipos de radio de Muy Alta Frecuencia Receptor Transmisor VHF/FM CNR 9000 HDR MODO GPS y del Tacter 31, que había llegado como dotación a la Región Militar del Sur para ser empleados en caso de posible conflicto con Chile por el problema maritimo. 

La ciudad de Puno está sobre los 3827 metros sobre nivel del mar, y hace mucho frió; ergo, el entrenamiento físico para todo el personal, según progresión empezaba 11:30 horas. Como no tenía ninguna responsabilidad, siendo las 11:15 horas, ya me encontraba con mi ropa de deporte merodeado por las inmediaciones del patio de armas. Después de la gimnasia básica con armas o sin armas de 10 repeticiones cada uno, empezaba la carrera de 8 kilómetros y ya no estaba en condiciones para soportar esta exigencia extrema, yo que he sido atleta de los buenos en los tiempos de mi juventud, en esta altitud me ahogaba por completo, pero no me rendía, me esforzaba al máximo para no ser superado por las mujeres. Me ponía a pensar en los años de 1980 y los años de 1990 cuando laboré en el Norte del Perú, sobre todo en la 8va División de Infantería en el desierto de Lobitos, Talara; en aquellos tiempos mis marcas en las competencias de atletismo de 8 kilómetros fue de 27 minutos, 3 mil metros en 8.20 minutos, 1,500 metros en 4. 15 minutos, 400 metros planos en 53 segundos, pista de combate con casco y fusil en 2:20 minutos, etc. Ese pasado de mi juventud me daba mucha moral; pero un día una joven oficial  de 26 años de edad me ganó en la carrera de 3000 metros; por ende, inmediatamente decidí pedir mi pase a la situación militar de retiro. 

El 18 de febrero, el Técnico Nolazco Perca se encontraba de Oficial de Día; en horas de la noche, finalizado la lista de retreta conversamos un par de horas, quien fue uno de los pocos que me conversaba con cierta confianza, quien me dijo: "Mi Técnico para usted nada más, en los primeros días del mes de enero llegó el PC-15 de la corporación para la companía correspondiente al AF 2014; el mayor López inmediatamente nos reunió a todos en su oficina, quien nos dijo: "Al Técnico Pineda no lo puedo recibir en la Companía, dicen que es terrorista y comunista, yo no quiero tener problemas con el mencionado Técnico y le pondré inmediatamente a disposición del G-1, allá ellos que vean a donde lo envían". Por la información del Técnico Perca me enteré de mi situación real en la guarnición de Puno.

El 28 de febrero, casi al mes de mi llegada, me comunicaron que el señor General de Brigada Marcelo Valverde Neyra, Comandate General de 4ta Brigada de Montaña, había dado una orden para apersonarme a su oficina, por lo que acudí con el uniforme A.1 de diario, llegué a la oficina del mencionado General ubicado en el segundo piso del Cuartel General. Ingresé a la oficina dando cumpliendo a las normas establecidas para la entrevista con un señor General. Me había esperado solo, me invitó a sentarme, luego se inició la conversación, el señor General me decía: " Técnico Pineda, me he precisado a llamarte por que hay ciertos informes relacionado a tu persona, el informe dice que eres muy hostil, en los batallones donde has laborado siempre has tenido problemas con tus superiores, hay que vivir en paz, solo trabajando en paz podemos vivir tranquilos, hay que respetar nuestros reglamentos y leyes establecidos para salir adelante en los objetivos trazados por el Comando de esta Gran Unidad de Combate. Con el G-1 estamos evaluando enviarte al Batallón de Ingeniería de Combate Motorizado N° 4 acantonado en la ciudad de Juliaca, mientras seguirás pasando lista en la Companía de Comunicaciones N° 4 ¿alguna pregunta, alguna queja". A quien le conteste manifestando lo siguiente: Mi General, si es cierto que he tenido problemas con algunos comandantes. Soy un hombre de paz, soy muy respetuoso de las leyes y nuestros reglamentos, sobre todo amo a la institución, siempre trabajo para que el Ejército sea grande y respetado. Mi General, en algunos batallones por desgracia el Comando del Ejército nombra a comandantes delincuentes, existen comandantes que no pagaban el dinero enviado por la ONPE como parte del viático para las elecciones presidenciales y municipales, he trabajado con comandantes que han robado uniformes de la tropa, he trabajado con comandantes que han robado combustibles de los vehículos de combate y apoyo de combate; he trabajado con comandantes que han permitido el robo de combustible para la cocción de alimentos que se quedaba en el Servicio de Intendencia y nunca llegó a los batallones donde laboré, este dinero terminaba en los bolsillos de los Generales; mientras yo como oficial de rancho tenía que buscar leña por todo lado para cocinar el rancho para la tropa. En algunos batallones con el dinero del personal de tropa que lo destinan para la compra de víveres frescos y carne también compré leña para preparar rancho y cuando reclamé comenzaron a tildarme de terrorista y comunista. Mi General yo soy Veterano de Guerra, participé en la Campaña Militar del Alto Cenepa 1995, soy uno de los que nada ha recibido de parte del Ejército, el 9 de diciembre de 1995 durante la celebración del Día del Ejército, siendo presidente del Perú, el ingeniero Alberto kenya Fujimori, 1200 combatientes calificados como Defensores de la Patria recibieron una medalla de oro valorizado en Mil ($1000,000) dólares americanos, además recibieron la suma de Tres Mil Soles (S/ 3000.000) como incentivo económico de parte del Estado; el otro grupo de 2800 Defensores de la Patria hemos sido engañados, hemos sido ignorados, no hemos recibimos siquiera un saludo de parte del Comando del Ejército y del Estado peruano. Cuando he presentado mis reclamos al Comando de la Institución para recibir estos beneficios lo único que he encontrado es sanciones y mas sanciones, nada mas. Mi General, por estos casos que acabo de narrar he tenido problemas con la superioridad, la superioridad siempre denegó mis reclamos, mis peticiones, de manera muy abusiva han archivado todos mis reclamos sobre todo en las inspectorías. Mi General, los malos elementos de la institución han difundido falsos informes relacionado a mi persona, sin prueba alguna, me dicen que soy terrorista, me dicen que soy comunista, me dicen de todo, ser patriota y anti corrupto para ellos significa ser terrorista". Nuevamente intervino el General, quien me dijo: "Son problemas que suceden en la vida, no estamos ajenos a estas situaciones y ataques, en mi comando hay que trabajar en paz y tranquilidad, siempre respetando nuestro reglamentos, cualquier problema me informas, estoy para actuar con justicia", concluyó. 

En el camino siempre se me han presentado personas de buenos principios con quienes también forme una linda amistad, un día domingo del mes de febrero de casualidad llegué a conocer al capitán Domiguez, este oficial pertenencia al Batallón de Infantería Motorizado N° 55, a quien le conté que me encontraba en espera de memorándum para ser destacado, entonces el oficial me dijo: "no vaya a ser que te destaquen al Batallón de Infantería N° 55, ahí vas a tener problemas con el comandante Riojas, ese huevon trata a su personal como si fueran sus domésticos, si llegas a ese batallón no te dejes pisar el poncho", prosiguiendo decía: "por los malos tratos del comandante hacía mi persona, un día decidí y pedí mi destaque al Batallón de Servicios N° 4, donde trabajo tranquilo", pasamos un par de horas conversando de mis experiencias en las operaciones militares del Alto Cenepa 1995, y él me cotaba de sus experiencias en el VRAEM.

Llegó el mes de marzo, pensé que en los primeros días de la semana llegaría el memorándum de mi destaque al Batallón de Ingeniería de Combate Motorizado N° 4, acantonado en la ciudad de Juliaca; esperado la documentación para mi traslado continué formando en el dispositivo derecho de la Companía de Comunicaciones; pasaron los días y las semanas, llegó el 31 de marzo y no salí, por todo lo que ocurría me convencí que en los batallones se negaban a recibirme. Un día del mes de marzo, en el patio de armas del Fuerte Manco Cápac, me cruce con el comandante de comunicaciones de apellido Tupayachi (oficial cuzqueño) que trabajaba en la inspectoria de la brigada, quien retrocede y viendo mi marbete, se quedó mirándome muy sorprendido y me dijo lo siguiente: "¿tú eres el famoso Pineda?, por si acaso te voy avisando que te vamos a llamar a la inspectoría porque nos ha llegado unos documentos que amerita investigación y es muy posible que te sancionen con rigor"; a quien en el acto le dije: "Si hay pruebas fusilemne, por si a caso no he robado, no he traicionado a mi ejército, si he matado gente ha sido en casos de guerra, no gasten papel por gusto", el oficial no espero esa respuesta, se retiró avergonzado. Habiendo cumplido dos meses consecutivos en la misma situación; por ende, opté a pedir mis vacaciones por 30 días correspondiente al año fiscal 2014 y con fecha 1 de abril viaje a la ciudad de Lima para permanecer junto con mis familiares.

Con fecha 30 de abril retorné a la companía de comunicaciones N° 4. Con fecha uno de mayo, la teniente Calizaya, (S-1) me entregó el memorándum de destaque para trabajar en el Batallón de Infantería Motorizado N° 55 que se encontraba bajo el comando del Teniente Coronel de Infantería Rudy Arnol Riojas Vargas. En aquellos tiempos este comandante estaba considerado como el mas "fuerte" por el trato duro a sus subordinados, era un "gorilón" de 1.85 de estatura; el Comando de la Brigada habría pensado que ante él me arrodillaría, pero no fue así. En horas de la tarde me presenté donde el mencionado comandante, quien se encontraba en su oficina, como era de esperarse, el primer contacto con este oficial superior fue un choque que echó muchas chispas, quien me dijo lo siguiente: " ¿Por qué vienes destacado al Batallón de Infantería Motorizado N° 55, debe se por algo, no?, cuidado con abrir la boca, en el primer intento te botaré del cuartel como a un perro, así como lo boté al capitán Dominguez, comprendido"; en ese momento ante la falta de respeto hacía mi persona, le contesté: Yo no le conozco a usted, ni usted me conoce a mi, su concepto hacía mi persona es de los oficiales "bravos del cuartel", oficiales valientes del cuartel como usted he conocido muchos en los diferentes cuarteles donde he trabajado, depende de usted si me recibe o no y me retiré. Pasaron un par de horas, el Técnico Choque que trabajaba en el (S-1) me mandó llamar, quien me dijo lo siguiente: "Por orden del comandante mañana pasas lista en el batallón". Al día siguiente me presenté en la Lista de Diana, formando en el dispositivo derecho del batallón, ese es la ubicación de todos los incorporados (nuevos); así como ocurrió en la Companía de Comunicaciones N° 4, en este batallón también no me consideraron en el cuadro orgánico, en nada cambio mi situación, me mantuvieron en las mismas condiciones, siempre formando en la derecha del dispositivo y nadie daba parte por mi. Cuando ingresaba de servicio de guardia un oficial del batallón en la Comandancia del Cuartel General de la Brigada, como relevo me enviaban para cubrir este servicio desde las 07:00 horas hasta las 18:00 horas, uno o dos veces a la semana realice ese trabajo, todo el mes de mayo. 

El día lunes 12 de mayo, al medio día hubo revista de alojamientos de los Técnicos y Suboficiales del Batallón de Infantería Motorizado N° 55, pasaron revista de roperos, catres y colchones, en esas circunstancias el comandante me preguntó, ¿dónde está su ropero, dónde está su catre?, a quien el dije: en el batallón no hay catres ni roperos para el personal de Técnicos y Suboficiales, en ese momento el comandante "dio gritos al cielo", en el acto le puse su sobre nombre de "boca de caramelo", pues de su boca constantemente salía lisuras de todo tipo, sobre todo en las horas de lista. En el momento de la revista el comandante no me dejó hablar, me dijo: "para usted solo, mañana le paso revista a las 13:00 horas, ropero presentable, catre pintado, colchón nuevo, sabanas y colcha, según modelo", en la hora y fecha indicada no cumplí su orden, no me presenté y continué durmiendo en el alojamiento de la Companía Comunicaciones N° 4.

En los batallones de la 4ta Brigada de Montaña en un 95% trabajan Técnicos y Suboficiales puñenos, hijos del grupo poblacional de esta zona de los andes, conocidos en términos sociológicos como los aymaras. A este personal por cualquier falta, el comandante le hacía ranear, mandaba hacer planchas, algunos rotaban por el patio de armas, etc. A mi nunca me ordenó a este tipo de sanciones. 

En Puno consumen mucha carne roja, en los concesionarios del cuartel nunca faltaba la sopa de chairo con carne de res, estofado con carne de res, el estofado con queso frito, ceviche seco, chicharon de chancho con chuño, estofado de charqui, etc. La grasa comenzó afectar mi salud y para suerte mía en el policlínico divisionario encontré como Jefe al Comandante Carpio, a quien le conocí en el hospital Militar Central en la ciudad de Lima. A este comandante le hable de mis problemas de salud, quien inmediatamente formuló documentos y me envió a la ciudad de Lima para un chequeo médico en la especialidad de gastroenterologia. Por motivos de salud con fecha uno de junio nuevamente viajé a la ciudad de Lima, donde permanecí hasta el 25 del mes en curso, lapso de tiempo que decidí pedir mi pase a la situación militar de retiro; ergo, me apersoné a JATSOE (Jefatura de Administración de Técnicos y Suboficiales del Ejército), pregunté la documentación que debía presentar; por ende de conformidad a los dispuesto en el DS N° 003-82 CCFFAA del 28 de abril de 1982, formule toda la documentación y se lo entregué el expediente al delegado de la Brigada para que lo remita por los medios mas rápido a la guarnición de Puno, donde el Comandante Riojas y el General de Brigada Marcelo Valverde Neyra, sin pensarlo dos veces lo había firmado, remitieron de inmediato toda la documentación al Cuartel General del Ejército en San Borja, Lima.


El 27 de junio en la tarde regresé a la guarnición de Puno y me presenté en el Batallón de Infantería Motorizado N° 55, donde me comunicaron que habían cesado mi destaque y que tenía que retornar a la Companía de Comunicaciones N° 4, en ese preciso instante como consuelo pensé en mi solicitud de pase a la situación militar de retiro, pero no sabía nada del resultado, era muy difícil entrar en contacto telefónico con el personal del JATSOE, en esos días y semanas viví momentos de mucha incertidumbre. A mi retornó a la Companía de Comunicaciones N° 4, le informé al mayor Edgar López Cosco, Jefe de esta subunidad, a quien le dije que había pedido mi pase a la situación militar de retiro con mas de 35 años de servicios prestados al Estado, y este oficial en todo momento me decía lo siguiente: "por si acaso en la Región Militar del Sur, no hay baja para nadie, está prohibido hasta nueva orden", mas al contrario me nombró como Jefe del Centro de Comunicaciones. Bueno, en ese momento entré en duda si procedía mi baja o no, además el mencionado oficial me manifestó lo siguiente: " a partir de la fecha por antigüedad estas nombrado como Jefe del Centro de Comunicaciones, espero que no me pidas impresora, espero que no me pidas papel, espero que no me pidas tinta, espero que no me pidas cera, usted soluciona todo, pues los anteriores jefe nunca me presentaron pedidos, ¿alguna pregunta?". Además me quitó al sargento adjunto del jefe del CECOM.

El 1 de julio siendo las 08:00 horas, asumí la función de Jefe del Centro de Comunicaciones. Para esa fecha ya había pedido mi pase a la Situación Militar de Retiro, ya me encontraba con un pie fuera del Ejército. A lo largo de los años había acumulado mucha experiencia, en operación y mantenimiento del material de Comunicaciones de tipo VHF y HF; ergo, el cargo como Jefe del Centro de Comunicaciones fue "pan comido". El oficial me había dicho para no presentar ningún pedido, pero este cuento no me lo comí y actué de acuerdo a las normas existentes; por ende, aunque le duela en el alma un día después de haber asumido tal función, finalizado la lista de Diana me presenté a la oficina del mencionado oficial con todo la lista de pedidos, en esos momentos el oficial tragaba sus salivas de cólera, quien me dijo: "Ya voy a ver de donde saco dinero para satisfacer tu pedido, mientras continua cumpliendo tus labores con lo que tienes". En ese trance, a mediados de la segunda semana del mes de julio, cuando vivía pensando en mi solicitud de pase a la situación militar de retiro, desde JATSOE me comunicaron que pronto llegaría mi resolución de pase al retiro. En el Cuartel General del Ejército mi pase a la situación militar lo habían firmado por los medios mas rápido, remitiendo de inmediato la resolución a la 4ta Brigada de Montaña de Puno.

El 8 de julio en horas de la mañana, le comunique a la teniente Calizaya, oficial de personal (S-1) de la subunidad para que ya no nombren de servicio como Oficial de Día, pues a parte de ser Jefe del Centro de Comunicaciones, también me nombraban para el servicio de día dentro del rol establecido, a quien le dije: "mi teniente mi resolución de baja ya está por llegar, pero ella me dijo: "Técnico por si acaso no hay baja para nadie, recuerda que estas en la Región Militar del Sur. En todo caso, mientras no tenga en mis manos la resolución de tu pase a la situación militar de retiro, continuas de servicio ". Esa semana me nombraron para cumplir con el servicio que lo denominan "rueda chica"; por ende, dando cumplimiento el "Orden de Cuerpo" de la Subunidad, cumplí el servicio como servicio de Oficial de Día desde el día viernes 11, sábado 12, domingo 13. Mi resolución de pase a la Situación Militar de Retiro, enviado por los delegados de la Brigada desde la ciudad de Lima se demoró en llegar a la guarnición de Puno; por ende, hasta el último día me jodieron la vida.

En el ejército del Perú, muchos Técnicos y Suboficiales, en actitud rastrero adulan a los jefe de batallón y jefes de subunidades independientes con la finalidad de obtener a fin de año una nota sobresaliente para el ansiado ascenso al grado inmediato superior, ese es fin de los rastreros que nunca faltan; por ende, para sus oficinas ellos llevan su computadora personal, compran papeles, compran tinta, llevan sus impresoras, todo son de ellos, como es normal con personas así los jefes están felices y contentos "cutreando" recursos que les da el Estado para sus bolsillos y juergas con las amantes, sino de donde sale pues el dinero para las amantes. Por lo expuesto muchos de ellos (rastreros) sin saber nada de sus especialidades convertidos en furrieles, pasado los años llegan a ser Técnico Jefe, Técnico Jefe Superior, me estoy refiriendo a los grados de nivel suboficial, grado intermedio entre el oficial y la tropa, estos casos normalmente suceden en las provincias, donde algunos comandantes se comporta como reyes.

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